martes, 31 de enero de 2012

Michoacanazo huasteco


Cd. Victoria, Tam.- La PGR tendría en marcha una investigación previa contra tres exgobernadores tamaulipecos, los señores MANUEL CAVAZOS, TOMAS YARRINGTON y EUGENIO HERNANDEZ
Razón por la cuál habría girado una orden a las autoridades migratorias para vigilar la eventual salida del país no sólo de ellos, sino de medio centenar de personas cercanas, lo cuál incluye a familiares, ex-colaboradores y amigos.
Al momento de escribir estas líneas quedaba la duda en cuanto a la naturaleza de dicha disposición.
Si bien el editor regio RAMON ALBERTO GARZA precisó que tal medida comprendía únicamente la obligación de informar sobre los movimientos de estas personas, más tarde el diario REFORMA habló explícitamente de un impedimento para que abandonen el país.
Bien. ¿De qué estamos hablando, a qué nos estamos enfrentando con tan insólita disposición y hasta donde puede llegar?
Sin duda representa un hito histórico el que una instancia nacional disponga esta acción tan severa que pretenda juzgar de golpe a tres administraciones consecutivas.
Adelante, desde luego, si se trata de un acto de justicia real, aunque la duda (no menor, sino mayúscula) reside en el “timing” de estos acontecimientos. Mire usted: en pleno año electoral.
Dicen que la burra no era arisca, pero: ¿Cuántos eventos así nos ha brindado FELIPE en sus cinco años y pico de gobierno?
Blitzkriegs mediáticos del calderonismo, en efecto, como aquellas ofensivas relampagueantes que lanzaban las tropas alemanas durante la segunda guerra mundial, buscando acabar de golpe con sus enemigos, empleando a su favor la velocidad y el factor sorpresa.
El problema es que en México y bajo el actual gobierno, tales arranques de caballo brioso suelen terminar en el trote incierto de un equino manso.
La memoria es útil, sin duda. Un 26 de mayo de 2009, el equipo de CALDERÓN lanzó una ofensiva brutal contra la clase política michoacana, arrestando a ocho alcaldes del PRI, dos del PRD y dos del PAN, doce en total.
Los ediles fueron trasladados a la Ciudad de México y acusados de colusión con la delincuencia organizada. Hoy, sin excepción, los doce se encuentran libres.
La justicia jamás pudo probarles nada, uno a uno fueron saliendo y el mal sabor que dicha acción ruda e ineficaz dejó entre la población, se reflejaría en el fracaso de COCOA CALDERON cuando buscó el voto ciudadano con la vana esperanza de gobernar ese Estado.
Pero hay más. En Tijuana, Baja California, el 4 de junio del 2011 fue detenido por fuerzas federales el empresario priísta JORGE HANK RHON, ex-alcalde de dicha ciudad y aspirante a gobernador.
Pasó lo mismo. Gran escándalo mediático, cámaras, reporteros, imágenes videograbadas, fotografías de un presunto arsenal incautado… ¿Y al final?
Diez días después, la noche del 14 de junio, el hombre fue liberado “por falta de elementos”
En fin, prefiero no extenderme ahora sobre casos similares en entidades como Quintana Roo y Jalisco, tarea que rebasa los límites de esta columna.
Desde luego, no faltará quien diga que la justicia carece de calendario, pues su aplicación no tiene fecha ni época y tampoco debe frenarse o posponerse por el sólo hecho de encontrarnos en tiempo de comicios. Muy bien.
Aunque da la casualidad de que el penoso historial de golpes tan aparatosos como fallidos de la justicia calderonista suele aparecer en el horizonte informativo fuertemente teñido de coloraciones políticas.
Evidentemente, no es tarea ni propósito de los medios periodísticos erigirse en jueces, condenar o defender a los implicados ahora, sobre todo cuando desconocemos los elementos demostrativos que habrá de esgrimir la fiscalía.
Pero resulta inevitable subrayar que el gobierno tiene rato dando palos de ciego en este campo siempre que intenta hacer “política de nota roja” con fines marcadamente electorales.
Y también que (tiro por viaje, oiga usted) esta clase de aventuras terminan representándole un altísimo costo en materia de credibilidad ciudadana.