jueves, 17 de agosto de 2017

Turno para Meade

Cd. Victoria, Tam. – La felicidad en el rostro de JOSE ANTONIO MEADE fue uno de esos detalles que le dieron un carácter distintivo a la XXII asamblea nacional del PRI.
No era para menos. Entre las novedades contenidas en su paquete de reformas destaca la posibilidad de otorgar la candidatura presidencial a una figura externa.
Ya no es requisito el pertenecer al PRI para obtener la nominación. ni tener como mínimo 10 años de militancia.
Y entre los beneficiados se encuentra el propio MEADE, actual secretario de Hacienda, quien ya ocupó dicho cargo en el gabinete de CALDERÓN, donde también fue titular de Energía.
Con PEÑA NIETO ha desempeñado tres puestos de gabinete, empezando en Sedesol, para luego mudarse a cancillería y hoy de nueva cuenta a SHCP.
Nacido en 1969, en febrero pasado cumplió 48 años, es economista del ITAM y abogado por la UNAM, doctorado en la Universidad de Yale.
Esta modificación de los estatutos partidistas pensada en personalidades como MEADE, de alguna manera nos remite a una anécdota previa.
Cuatro décadas atrás, un reportero preguntó al entonces presidente JOSÉ LÓPEZ PORTILLO si tendría en planes reformar la ley para permitir que hijos de extranjeros ocuparan la presidencia.
Respondió que el tema era interesante, pero confesó su negativa personal, por la presencia en su equipo de colaboradores que se encontraban en dicha tesitura, entre ellos CARLOS HANK GONZÁLEZ (de padre alemán) o hijos de españoles como ANDRÉS DE OTEYZA, ARSENIO FARELL y JESÚS REYES HEROLES.
Siendo abogado, la reflexión de LÓPEZ PORTILLO era que ninguna reforma legal debía tener dedicatoria a individuos. En todo caso, exigiría estar pensada en función del interés nacional.
Desde luego, existen diferencias. El cambio al que se opuso aquel presidente era de ley, mientras que la reforma impulsada por el PRI de PEÑA NIETO es meramente estatutaria.
Sin embargo, la opinión pública mexicana ha reaccionado pensando en que esta última decisión si lleva dedicatoria.
Abrirle camino a una persona (o personas) de manera concreta, pues se habla también de hombres como el titular de la SEP AURELIO NUÑO y el de Salud JOSÉ NARRO.
Sin embargo, la mirada de los medios está fija en el doctor MEADE, no solo por su amistad tan cercana con el presidente, sino por el efecto denominado “cargada” que se dejó sentir durante la asamblea.
Los consejeros de mayor peso haciendo fila para saludarlo, su sonrisa de oreja a oreja y la cobertura mediática un tanto inusual en un funcionario con más trayectoria técnica que política.
Como miembro destacado del gobierno anterior, habrá panistas que lo recuerden bien. Sus nexos con el PRI le vienen de las carteras que ha ocupado en la administración actual.
Se diría que, sin tener filiación política alguna, posee relaciones, amigos, colegas y excolegas en los dos principales partidos de México, el PRI y el PAN.
Su paso por Relaciones Exteriores le dio presencia internacional y la temporal responsabilidad en SEDESOL le representó el contacto con el corazón de las políticas sociales.
Finalmente, su familiaridad con el más alto mundo financiero le viene del haber ocupado dos veces la titularidad de Hacienda.
Características, todas ellas, que acaso no sean suficientes para el pueblo llano, pero colman las expectativas de un mandatario pragmático como ENRIQUE PEÑA NIETO.
Y bueno, pensando las cosas con algo de malicia, se diría que MEADE podría ser una figura idónea si lo que se busca es un candidato frágil, destinado al sacrificio (como he sugerido en este espacio) para abrir paso a una alternancia pactada.
El perdedor designado (como LABASTIDA y MADRAZO) si el plan para 2018 es un nuevo triunfo del PAN, ahora coaligado con el PRD y organizaciones menores como el PVEM y el PANAL.