Cd.
Victoria.- Casual o no, la investigaci贸n del
acad茅mico jalisciense SERGIO AGUAYO sobre las masacres de San Fernando (2010) y
el poblado de Allende, Coahuila (2011) coincide con el cambio de mandos en
Tamaulipas.
Tr谩nsito sexenal que inaugura la era de
la alternancia en la entidad donde el entrante gobernador CABEZA DE VACA
prometi贸 desde su campa帽a la atenci贸n necesaria a las familias de los
desaparecidos.
De hecho, su primer evento como candidato
fue una reuni贸n con los deudos en San Fernando. Ya como Jefe del Ejecutivo
desde el primero de octubre pasado, ha detallado su prop贸sito de formar un
banco de muestras de ADN que permita identificar los cuerpos encontrados.
Tambi茅n se emprender谩 la b煤squeda de las
personas que fueron vistas por 煤ltima ocasi贸n en territorio tamaulipeco.
Al respecto se habla de disponer de
recursos materiales y humanos para responder a las necesidades de los reclamantes.
AGUAYO
Y COMPA脩脥A
Profesor-investigador del Colegio de M茅xico,
escritor, articulista, AGUAYO ha consagrado importantes a帽os de su vida a la
reflexi贸n inteligente en torno a los derechos humanos.
Autor reconocido, es referencia en temas
de seguridad nacional, servicios de inteligencia, observaci贸n electoral, democracia
y rendici贸n de cuentas.
El domingo pasado present贸 en sociedad el
fruto de una extensa investigaci贸n en torno a dos episodios de la era
calderonista cuyo origen a煤n sigue nebuloso y sus responsables impunes.
El Centro de Estudios Internacionales del
Colegio de M茅xico se hizo cargo de la tarea bajo el auspicio de la Comisi贸n
Ejecutiva de Atenci贸n a V铆ctimas (CEAV).
Figura en calidad de coordinador
responsable el propio SERGIO AGUAYO y como investigadores principales DELIA
S脕NCHEZ, MANUEL P脡REZ y JACOBO DAY脕N.
El nombre lo dice todo “En el desamparo”.
En archivo PDF, son 39 p谩ginas del trabajo central m谩s ocho anexos de longitud
variable que ya en total suman 299 p谩ginas.
GENTE
PAC脥FICA
El equipo acad茅mico aborda dos episodios
de crueldad extrema cometidos por grupos delincuenciales contra poblaci贸n
inocente.
El de Allende, Coahuila, donde se consum贸
una venganza entre pandillas y donde la Procuradur铆a de ese estado reconoce 42
v铆ctimas, aunque los lugare帽os hablan de 300 personas.
Y tambi茅n el de San Fernando, Tamaulipas,
donde sobresalen, como m贸viles, el cobro de peaje a migrantes y el secuestro,
lo que desemboca finalmente en asesinato colectivo.
En este caso se refiere (mucho ojo) a la
llamada “primera masacre de San Fernando”, la que ocurri贸 entre el 22 y 23 de
agosto de 2010 en el poblado “El Huizachal” donde hubo 72 ejecutados, 58
hombres y 14 mujeres, muertos todos por la espalda y apilados a la intemperie.
Gobernaba entonces el ingeniero EUGENIO
HERN脕NDEZ y su repercusi贸n mundial obedece al origen multinacional de las
v铆ctimas, migrantes centro y sudamericanos oriundos de naciones como Ecuador,
Guatemala, El Salvador y Honduras.
Importa el deslinde para no confundir con
lo ocurrido al a帽o siguiente en la denominada “segunda masacre de San Fernando”
y cuyos primeros indicios fueron descubiertos el primero de abril de 2011, ya
bajo la administraci贸n del ingeniero EGIDIO TORRE.
Este segundo evento empieza con el
hallazgo de entierros clandestinos cuya cifra oficial habla de 193 muertos, en
su mayor铆a mexicanos que viajaban en autobuses de l铆nea, asaltados semanas
atr谩s.
Por supuesto, en la perspectiva de la
administraci贸n actual, merecen igual atenci贸n los familiares de ambos casos.
A los que sin duda habr铆a que a帽adir la
gente perdida sin fecha ni registro, quienes un d铆a cualquiera del a帽o no
llegaron a sus casas, su escuela, su trabajo, sus destinos.
Bueno el prop贸sito, habr谩 que esperar
resultados.