mi茅rcoles, 3 de agosto de 2016

¿Al pan, PAN?

Cd. Victoria.- Primeros meses de 2009, el entonces l铆der estatal del Partido Acci贸n Nacional, el reynosense FRANCISCO JAVIER GARZA DE COSS, se encuentra de visita en el programa de radio “Zona Tres” donde la conductora de siempre, ADRIANA HEREDIA, compart铆a por entonces micr贸fonos con el autor de esta columna.
Inolvidable experiencia, aleccionadora. Empezaba el a帽o pol铆tico federal y desfilaban por dicha cabina los dirigentes estatales de todos los partidos, sin excepci贸n, incluyendo a RICARDO GAMUNDI del PRI, ALEJANDRO CENICEROS del PT y EMILIANO FERN脕NDEZ de Convergencia (hoy MC).
Paciente en el trato, 谩gil en sus respuestas, GARZA DE COSS aguantaba con una sonrisa la inevitable malicia de nuestras bromas, el 谩nimo de charla entre amigos, m谩s que de entrevista formal.
A media emisi贸n, cuando ya ADRIANA le hab铆a preguntado de todo, se me ocurre remontarme a los or铆genes de su partido en Tamaulipas, las generaciones que le precedieron en el mando.
Hac铆a yo alusi贸n a los cuadros albiazules que ya no figuran o no se les ve en los peri贸dicos, en referencia a personalidades como CARMEN BOLADO, DIEGO ALONSO HINOJOSA, RAM脫N SAMPAYO o la propia LYDIA MADERO.
En ellos pienso cuando le pregunto a GARZA DE COSS d贸nde est谩 la gente que destac贸 en el pasado inmediato…
Su respuesta nos dej贸 fr铆os…
-“Se fueron al PRI.”
-“¿A d贸nde?”, preguntamos a d煤o…
-“Al PRI…”
Rostros de asombro en los entrevistadores y despu茅s la pregunta de rigor:
-“¿Pero de qui茅n estamos hablando, podr铆as darnos algunos nombres, ejemplos?”…
-“El ingeniero EUGENIO HERNANDEZ y tambi茅n ARTURO DIEZ GUTIERREZ.”
Sin perder la mirada de “What?” quise precisar, repitiendo cuidadosamente la pregunta, palabra por palabra, separando incluso cada s铆laba…
-“A ver, FRANCISCO JAVIER, quiero saber si escuch茅 bien. ¿T煤 me est谩s diciendo (y espero haber entendido correctamente) que el actual gobernador de Tamaulipas y el alcalde de la capital militaron en el PAN?, ¿Eso me est谩s diciendo?”
Para entonces ADRIANA HEREDIA estaba que no aguantaba la risa, no se si por la situaci贸n tan comprometida de las declaraciones o mi gesto de sorpresa que rayaba en la estupefacci贸n...
-“S铆, durante la primera campa帽a de GUSTAVO C脕RDENAS…”
Y a帽adi贸, como feliz remate…
-“Es m谩s, a DIEZ GUTIERREZ todav铆a lo tenemos enlistado en la p谩gina del partido, en Internet. Por cierto, ya lo vamos a borrar.”
Silencioso el intercambio de miradas, ADRIANA opt贸 por mandar a mensajes.
Al concluir, caminando por los pasillos, nos esperaba el director de la emisora, ENRIQUE C脕RDENAS, colorado el rostro, sonrisa de oreja a oreja…
-“¡Que buena entrevista!”
Y nosotros todav铆a bajo un 谩nimo taciturno.

DE ARMAS TOMAR
Pol茅mica la reforma legal vigente en el estado de Texas a partir del primero de agosto pasado. Estudiantes, maestros y funcionarios de las principales universidades podr谩n portar armas para su defensa y protecci贸n.
Ello, tras los recurrentes episodios de violencia extrema que han sacudido a las instituciones educativas en toda la Uni贸n Americana.
Al respecto, el cuestionamiento es el mismo que hacemos ac谩 en M茅xico:
¿Puede un civil sin experiencia mayor con su pistola enfrentar eficazmente a un delincuente profesional, curtido en el uso del armamento pesado, dispuesto a usarlo y provisto de calibres muy superiores a los que pueda portar el ciudadano promedio?
La medida tiene muchos significados. Entre otros la aceptaci贸n por parte de las corporaciones polic铆acas de su incapacidad para garantizar la seguridad ciudadana.
El fracaso de sus programas de selecci贸n, reclutamiento y capacitaci贸n. Y tambi茅n una treta de la autoridad para lavarse las manos y delegar en la gente su seguridad personal, como los cowboys del viejo oeste.