Cd.
Victoria.- Hoy viernes terminamos, ¿Terminamos?,
afirmaci贸n feliz y duda perturbadora que al mismo tiempo alegran y escuecen a
una familia.
Se cumple apenas una meta espec铆fica, el
llevar a buen recaudo la quimioterapia de mi joven guerrera. Pero nos falta el
prop贸sito general. Esa salud total que solo se alcanza cuando transcurren a帽os
de seguimiento puntual.
El esfuerzo que ahora viene y deseamos,
queremos, luchamos para que sea exitoso. Que el enemigo, mes tras mes, nos refrende
su ausencia. Que al paso del tiempo podamos darlo por conjurado, palabra cuyo sentido
original representa lo contrario de invocar. Alejar para siempre.
Y decir terminamos, en plural, significa
que nos involucramos todos. Es la 煤nica manera de enfrentar esto, cuando se acepta
que la diagnosticada no es la persona sino la familia.
Esa red de afectos que, como vasos
comunicantes, nos envuelve con su cauda de virtudes compartidas. Cualidades
que, de no existir, es menester desarrollar. Disciplina, rigor, dietas, acciones
de orden preventivo a las que no est谩bamos habituados.
A empujar parejo, hermana, hermano, madre,
padre, el clan familiar amplio, esa marabunta de primos, t铆os, sobrinos, que
inund贸 estacionamiento y lobby en el 谩rea de privados los primeros d铆as.
Y tambi茅n la otra familia que se forma en
el trato cotidiano con quienes est谩n librando sus propias batallas, a veces mas
cruentas y con resultados disparejos.
No queda m谩s que abrazar muy fuerte a tu
pacientita (hube de acostumbrarme al diminutivo usado por las enfermeras) y
cruzar con ella el campo de batalla.
Observas con esperanza a quienes te llevan
ventaja. Quienes van seis meses adelante y ya no les espanta nada. Los que
empezaron un a帽o, dos a帽os atr谩s y ya est谩n de salida.
Pero tambi茅n adviertes que el camino est谩
sembrado de cruces. Ah铆, por donde avanzas, el llanto aflora. Noticias ingratas
que luego alcanzan a quien ya tratabas como uno de los tuyos.
DUELO
Y ESPERANZA
Imborrable, el recuerdo del primer d铆a. Terapia
del oficio, hab铆a que convertirlo en palabras, era mayo del 2013, entonces
escrib铆…
“Aquella tarde de espanto, oscura,
lluviosa, cuando el cielo parece llorar con nosotros y la noticia empieza
apenas a ser digerida, un amigo extraordinario tecle贸 desde su BlackBerry tres
consejos que segu铆 al pi茅 de la letra: 茅chale ganas, busca a BALBINA, busca a
BILLY...”
Treinta meses despu茅s de aquella jornada sombr铆a,
en el presente noviembre de 2015, puedo dar testimonio de que toqu茅 puertas y
se abrieron.
Supe de BALBINA PASTOR y su sonrisa cargada
de misericordia, infaltable luchadora de una agrupaci贸n que preside MANOLO
CORCUERA, en lucha sin cuartel contra el c谩ncer.
BILLY es, desde luego, el director del
Hospital Infantil CARLOS GUILLERMO MORRIS. No existe escala para valorar su
ayuda ni agradecimiento que alcance.
Y muchos 谩ngeles como LILIANA TAMEZ,
nuestra ajetreada hemat贸loga pediatra o LUPITA RESENDEZ, psic贸loga, tanat贸loga.
-“¿C贸mo vas?”, pregunta cuando lo veo, el
amigo del BlackBerry, con ese estilo categ贸rico, tajante, que le caracteriza. Quienes
no lo conocen piensan que el tono es rega帽贸n, aunque en realidad es preocup贸n.
Generosamente preocup贸n.
-“Adelante…” es mi respuesta lac贸nica y con
puntos suspensivos, la estimaci贸n provisional, temporal, mientras el
diagn贸stico no indique lo contrario.
Aunque tambi茅n, se帽or ingeniero, la certeza
firme de que, tras muchos “adelantes” consecutivos, nos aguarda el umbral de la
salud recuperada.
Y, bueno, ya no tengo BlackBerry, hace
tiempo que perdi贸 mercado, pero descargu茅 la aplicaci贸n de mensajer铆a que
ofrece su competidor de la manzanita. Nom谩s para darle continuidad al contacto
y al afecto, que no son de ahora, sino de muchos a帽os.