jueves, 30 de agosto de 2012

En la víspera del trueno


Cd. Victoria, Tam.- Viene el fallo, es inminente, la voz corre de las trincheras partidistas a los medios de todo el país. El veredicto está listo, en cualquier chico rato lo hacen público con la respuesta que la opinión pública ya presupone, aunque falta de confirmar: la victoria de ENQRIQUE PEÑA NIETO.
No quiero imaginar a que nos llevaría un dictamen alterno como, por ejemplo, la salida propuesta por AMLO que incluye anulación, interinato y nuevos comicios.
La lógica de tirios y troyanos se inclina hacia lo más viable y fluido. Esto es, el triunfo de PEÑA y el cambio de mandos el primero de diciembre próximo.
Aún con la inconformidad en contra, justo es decir que apenas está por concluir el segundo mes posterior a la elección presidencial.
Cercano a lo que muchos calculamos que sería el paréntesis de la protesta post-electoral. Entre dos y tres meses después del primero de julio.
Acaso para después de las fiestas patrias, el proceso federal ya será historia aceptada.
Hechos consumados que incluyen la inminencia inapelable de un renovado poder ejecutivo y las nuevas cámaras ya trabajando.
Sagaz, el dirigente perredista CHUCHO ZAMBRANO sostiene el dicho de que no hay más líder que LÓPEZ OBRADOR ni más ruta que la deslegitimación del proceso.
Su diagnóstico deberá ir modificándose a partir del día (hora, minuto) en que la sentencia del tribunal sea proclamada. Bajado el telón, empieza una etapa nueva, quiérase o no.
A partir de dicho anuncio se acendrará aún más la sensación de que PEÑA NIETO ya está presente en las decisiones cortas y largas de FELIPE CALDERÓN.
Y, bueno, contra lo que algunos piensan, la creación de una nueva corporación policiaca llamada “gendarmería nacional” es un proyecto pensado con atajos para alcanzar metas prontas, sin esperar la ruta larga de la capacitación elegida por FELIPE hace seis años.
Si, en efecto, tal propuesta precisa de cuadros con formación y disciplina militar, el propio PEÑA ofreció la respuesta.
La asignación masiva de recursos humanos provenientes del ejército y la marina hacia dicha corporación que (por lo demás) ya existe bajo el nombre de Policía Federal.
Si lo que se requiere es cobertura territorial con el músculo fuerte para recuperar y preservar la vigencia del estado en los espacios públicos, no hay que aguardar la formación de agentes investigadores como lo hizo CALDERÓN.
La transferencia ocurriría casi en automático, de las filas castrenses a la renovada corporación civil, como lo hizo ERNESTO ZEDILLO cuando creó la Policía Federal Preventiva en enero de 1999.
Y hasta sería insustancial el cambio de nombre si no fuera por los trompicones que dicha corporación ha observado bajo el mando del ingeniero GENARO GARCIA LUNA.
Fresca está en la memoria la reyerta entre agentes federales ocurrida en el aeropuerto capitalino, cuando se suscitan los hechos del poblado Tres Marías, Morelos.
Habrá que reconocer el esfuerzo de los voceros gubernamentales para contar otra historia con una convicción digna de mejores causas.
Las versiones bizarras inspiradas en el más candoroso oficialismo acudieron primeramente a la tesis de la equivocación (“los confundieron con delincuentes”).
Luego dijeron que los agentes norteamericanos habrían sido atacados por grupos delictivos y los policías federales llegaron al rescate.
La embajada norteamericana, en cambio, fue tajante desde las primeras horas en dos puntos para mi gusto cruciales:
(1) No fue equivocación, fue emboscada y…
(2) El ataque provino de uniformados con apoyo en segundo plano de elementos delictivos.
Y aunque el presidente CALDERÓN ya extendió sus sentidas disculpas al gobierno estadounidense, para todos queda claro que ello no basta.
Nuestros vecinos del norte no descansarán hasta que la autoridad mexicana aclare nítidamente la identidad de los agresores y obre en consecuencia.
Días tensos, sin duda, también en el campo de las relaciones binacionales.