viernes, 24 de agosto de 2012

Batallas virtuales


Cd. Victoria, Tam.- A dos fuegos, entre el acoso oficial y las medias verdades de su patrón, la periodista CARMEN ARISTEGUI se encuentra hoy atrapada en un tortuoso laberinto de espejos que reta a su cordura.
Cuando todo parecía ir bien de nuevo, un recrudecimiento en la eterna puja por las concesiones enfrenta a MVS con el gobierno saliente de FELIPE CALDERÓN y la arrastra a ella.
El problema se remonta a febrero del 2011 cuando GERARDO FERNÁNDEZ NOROÑA, diputado federal del PT, protagoniza un escándalo en la Cámara Baja al presentarse en el recinto con una vistosa manta donde acusaba de alcohólico a FELIPE CALDERÓN.
Información que ARISTEGUI retomó en su noticiero matutino, permitiéndose elevar la duda al más alto mando político nacional, sugiriendo además que Presidencia debería aclarar los rumores al respecto.
Ello, al momento en que MVS se encontraba negociando la renovación de sus concesiones dentro del espectro radioeléctrico.
Lo cuál incluye la envidiada frecuencia de 2.5 gigahertz cuyo valor estratégico radica en su perspectiva vanguardista que permitirá en los próximos años ofrecer servicios de banda ancha móvil rápida y barata.
Resumiendo los hechos en cadena:
(1) Presidencia monta en cólera ante la acusación de CARMEN y reclama directamente al concesionario JOAQUÍN VARGAS.
(2) VARGAS exige a la conductora que se disculpe por acusar sin pruebas a CALDERÓN y al negarse ella, decide despedirla, sin más.
(3) El asunto causa revuelo en los medios nacionales y (desde luego) en las redes sociales. Hay plantones, desplegados, lluvia de opiniones especializadas y, al final, VARGAS toma la decisión de recontratarla.
Esto ocurrió hace año y medio.
Repentinamente, el asunto vuelve al primer plano cuando el gobierno calderonista (ya de salida) decide cobrarse la afrenta y retirarle las concesiones a MVS.
La protesta de VARGAS no se hizo esperar y en los últimos días ha ido escalando hasta convertirse en un asunto netamente político del que emana un puñado de interpretaciones.
La más obvia es que constituye una venganza de acción retardada contra la empresa por conservar en su puesto a CARMEN ARISTEGUI tras el infructuoso intento de despido.
Aunque también se afirma que dichas concesiones hoy retiradas representan un suculento manjar para compañías como Televisa, Televisión Azteca y Telmex que ya se apuntan para concursar por ellas en cuanto sean licitadas.
Un tercer aspecto sería que CALDERÓN, con esta decisión, estaría dando por su lado al duopolio y comprando con ello un seguro de inmunidad para su ya próximo retiro.
Entre los alegatos de defensa mostrados por JOAQUÍN VARGAS se encuentra la transcripción de unos diálogos que sostuvo vía BlackBerry (febrero del 2011) con la vocera presidencial ALEJANDRA SOTA y el entonces titular del Trabajo JAVIER LOZANO ALARCÓN.
Hoy VARGAS muestra estos diálogos para sustentar su dicho de que Presidencia lo presionó desde entonces y le habría condicionado la buena marcha de sus concesiones al despido de ARISTEGUI.
De manera complementaria, en conferencia de prensa el empresario resumió las presiones oficiales, citando una frase lapidaria de LOZANO ALARCÓN, quien le habría advertido de manera tajante:
-“Si recontratas a la periodista, a tu proyecto se lo lleva la chingada y te olvidas de este gobierno hasta su último día.”
Son los entretelones de un forcejeo entre autoridades y medios que sacudió a la opinión pública 18 meses atrás y ahora vuelve con mayor virulencia.
Hasta hoy conocemos los detalles porque la propia empresa MVS decidió hacerlos públicos tras el rudo golpe asestado a sus intereses.
La transcripción de aquellas batallas virtuales ocupa 23 páginas en formato PDF que acaso un día (¿Por qué no?) figuren en alguna tesis universitaria sobre el poder y los medios.
Aquí la dirección para descargarla:
Para las partes en conflicto los tres meses que restan del sexenio serán todo menos un día de campo.