lunes, 13 de agosto de 2012

Lances de fajador


Cd. Victoria, Tam.- Una renovación del tamaño de la derrota fue la propuesta del hombre que alguna vez fungió como dirigente del PAN y hoy está por concluir su misión como Presidente de la República FELIPE CALDERÓN HINOJOSA.
De ahí la palabra “refundar” que con tanto énfasis empleó CALDERÓN en los días posteriores a la elección de julio.
Contienda donde su partido no solamente se desplomó al tercer lugar en la urna presidencial sino que sufrió descalabros equivalentes en el poder legislativo y en las gubernaturas estatales.
Utilizó en dicho exhorto la metáfora bíblica de reconstruir “piedra sobre piedra” como un punto de partida necesario para combatir a fondo los vicios y desviaciones que alejaron, dijo, al partido del votante.
Habría que reformatear todo, revisar estatutos, doctrina y principios, reconsiderando métodos de selección para candidaturas y dirigencias, todo.
Para ello, FELIPE propuso adelantar una asamblea general extraordinaria donde no solamente se abra la discusión sobre las razones de ser de su partido sino que, además, contemple la renovación de la dirigencia hoy en manos de GUSTAVO MADERO.
Y aunque CALDERÓN no lo maneje de manera explícita, dicha agenda incluye, (insisten sus colaboradores más cercanos) la inaplazable sanción a VICENTE FOX a quien se le acusa (con abundantes argumentos) de traidor.
Desde luego, no a todos gustó el diagnóstico ni la cura de caballo propuesta. Entre ellos el dirigente formal de ese partido GUSTAVO MADERO, quien no solamente se había opuesto a la realización de dicha asamblea extraordinaria (entre otras razones, porque no quiere irse) sino que además se observa receloso hacia las reformas y parece convencido de un enfoque gradual.
Desde luego, alguna de las dos opiniones habría de prevalecer y todo indica que el hilo se habrá de romper por lo más delgado.
Orador en el cónclave panista de este sábado, CALDERÓN dictó un discurso atractivo por su sentido crítico y ejemplar por su visión de futuro, donde además le receta una severa tunda a los partidarios del gradualismo, entre ellos MADERO.
Su urgencia es franca y se dibujó nítidamente: “no hace falta un año ni seis meses”. No hay tiempo que perder.
Señaló el riesgo de dejar los cambios para después, “como si no hubiésemos perdido las elecciones.”
El próximo reto no son los comicios federales intermedios del 2015, sino los regionales del próximo año y es menester llegar a ellos con la reforma partidista en marcha.
A su contundencia oratoria añadió el haber logrado que se aprobase la formación de un grupo de 20 notables a cuyo cargo estará la consulta para la renovación partidista, entre ellos, sus amigos LUIS FELIPE BRAVO MENA, GERMÁN MARTÍNEZ y CÉSAR NAVA.
Para antes del 15 de octubre deberán lanzar convocatoria para la asamblea extraordinaria y la formulación de un anteproyecto de reforma estatutaria que será punto de partida para dicho proceso de cambio.
Transformación cuyos tiempos, desde luego, sobrepasan el tránsito sexenal pues tiene por fecha probable el mes de marzo del 2013.
Fueron muchas las críticas al panismo actual. Entre ellas “el control clientelar del padrón interno”, su fragmentación en grupos y fracciones, el debilitamiento de sus liderazgos y algo que calificó como “quiebre moral y ético”.
Y de ahí partió para atizarle a la campaña de la (por cierto, ausente) excandidata JOSEFINA VAZQUEZ MOTA al mencionar que el lema y la propaganda de su campaña no fueron suficientemente claros para el electorado.
En suma, un presidente fajador con un discurso acaso polémico en su contenido, pero impecable (incluso brillante) en su larga y detallada exposición.
La semana que inicia abre la oportunidad de que los diversos sectores del PAN se manifiesten al respecto. Veremos que tan rica y explícita resulta esa pluralidad de posturas.
Por lo pronto FELIPE ya planteó la suya con una franqueza inusual que merece respuestas de la misma calidad y calibre.