viernes, 9 de septiembre de 2016

La funci贸n vacante

Cd. Victoria.- Cierto es que ni el PAN ni el PRD han hecho extensivo el cargo simb贸lico que el partido tricolor otorga a sus presidentes y gobernadores, el de “primer pri铆sta”, del pa铆s, en estados y hasta municipios.
Se sabe poco de primeros panistas o primeros perredistas, salvo que se trate de un comentario ir贸nico o jocoso. Alg煤n dislate menor de rancher铆a o colonia.
No lo acostumbraron FOX ni CALDER脫N en sus respectivos sexenios, como tampoco los jefes del gobierno capitalino que han llegado por el Sol Azteca desde 1997, de CUAUHTEMOC C脕RDENAS a MIGUEL MANCERA.
Por lo que hace a provincia, hay poca huella en la prensa, alguna cr贸nica perdida, encabezados sin rumbo que han usado como clich茅 dichos t铆tulos para referirse a una autoridad, aunque siempre como pr谩ctica aislada, propia del medio y sin mucha fortuna.
Es fen贸meno 煤nico y muy caracter铆stico del PRI esa concentraci贸n de poder que mandatarios nacionales y estatales han regenteado antes y despu茅s de la alternancia, desde que la revoluci贸n se baj贸 del caballo.

REEMPLAZOS
La opini贸n p煤blica se ocup贸 de ello cuando el PRI perdi贸 en 2 mil y se qued贸 sin ese liderazgo metaconstitucional, ese “fiel de la balanza” de cuya funci贸n hac铆a gala JOS脡 LOPEZ PORTILLO.
Con FOX en Los Pinos, los gobernadores emanados del tricolor se convertir铆an en reemplazos provisionales, en ausencia del primer pri铆sta nacional. Nada f谩cil, por cierto.
La pregunta se centr贸 entonces en los estados gobernados por el PAN y el PRD, donde el control del pri铆smo quedar铆a en manos del CEN, aunque muy acotado por los grupos nativos y, en particular, por la fuerza emergente que fueron cobrando los gobernadores agrupados en CONAGO.
Mando colegiado que al paso del tiempo fue siendo m谩s efectivo durante el posterior sexenio de FELIPE CALDER脫N.
Tras el retorno del PRI a Los Pinos en 2012, ninguna duda qued贸 de que el presidente PE脩A NIETO retomar铆a puntualmente la antigua potestad sobre el partido.

SIN PILOTO
Importa el planteamiento, a manera de interrogante, hoy que por vez primera en la historia, el PRI de Tamaulipas se queda sin fiel de la balanza.
El gobernador EGIDIO TORRE CANT脷 ya dej贸 muy claro que se ausentar谩 del estado en los pr贸ximos dos a帽os y (cabe pensar) de toda actividad partidista.
El candidato perdedor BALTAZAR HINOJOSA tampoco las tiene todas consigo ante la debilidad manifiesta que evidenci贸 su derrota.
Ante los ojos de la rep煤blica, qued贸 14 puntos porcentuales abajo de su contrincante CABEZA DE VACA.
Ello, amen de perder mayor铆a en el congreso local y conquistar tan solo 14 de los 43 ayuntamientos en disputa. Paliza indiscutible que no se olvida f谩cilmente.
Sus bonos son, para colmo, m谩s endebles tras la ca铆da en desgracia de su padrino y protector, el exsecretario de Hacienda LUIS VIDEGARAY.

EL HUECO
Peor todav铆a, si volteamos hacia los tres mandatarios anteriores (HERN脕NDEZ, YARRINGTON, CAVAZOS) su capacidad de maniobra es m铆nima, tras la embestida medi谩tica que los arrastr贸 a finales del calderonismo, con su secuela de expedientes judiciales al norte del r铆o Bravo.
Ausente EGIDIO a partir de octubre, anulados sus tres antecesores y demeritado BALTAZAR, no asoma, pues, una figura regional articuladora y con el poder suficiente para reciclar los activos pol铆ticos hoy dispersos en todo el estado.
Tendr谩n que depender del CEN y de Los Pinos, instancias de poder bastante m谩s preocupadas por cuadrar sus n煤meros en la v铆spera de los compromisos estatales de 2017 y el nacional de 2018.
Por lo que hace a Tamaulipas, el hueco est谩 ah铆 y tiene una doble lectura, es problema y tambi茅n oportunidad.
Ello, ante un ejecutivo entrante legitimado por el voto que llega pisando fuerte y con un firme ascendente sobre el tejido social.