viernes, 29 de agosto de 2014

Naturaleza agraviada



Cd. Victoria.- No, definitivamente, la ética industrial jamás llegará sola sin el necesario contrapeso de autoridades eficaces, sociedad activa y representantes populares con la determinación indeclinable de hacer cumplir la ley, por poderosos que sean sus infractores.
Mire usted lo que ha ocurrido con la prohibición de vender comida chatarra en las escuelas del país.
Hasta ahora han sido insuficientes las disposiciones federales que presuntamente protegerían a los niños de un futuro donde enfermedades crónico-degenerativas antes propias de la tercera edad, hoy conquistan nuevos territorios en el adulto joven y en el adolescente.
Hasta el dentista más novato podría documentarle a usted el efecto devastador provocado por la ingesta extrema de azúcares industriales en las últimas dos generaciones.
Y, desde luego, la obesidad infantil de la que México es campeón global, con todas sus secuelas que ahora llegan en edad temprana: hipertensión y diabetes incluidas.

LA ENTRAÑA SUCIA
Los ríos Bacanuchi y Sonora, en la entidad del mismo nombre, son muestra fidedigna de la irresponsabilidad industrial llevada a extremos de antitopía.
Cuarenta mil metros cúbicos de ácido sulfúrico derramados por la mina Buenavista del Cobre prendieron los focos rojos en al menos seis municipios aguas abajo y mantienen en vilo a la capital Hermosillo.
La actividad del Grupo México que preside GERMAN LARREA opera con márgenes altísimos de ganancia.
En 2013 habría obtenido utilidades por 1,747 millones de dólares, ante lo cuál una multa de 3 millones de dólares no incomoda mínimamente sus planes.
Según Forbes, LARREA es uno de los hombres más ricos de México, con una fortuna calculada en 16 mil millones de pesos.
Cifra que aún puesta en dólares (a la cotización de 13 por uno) conserva un número impactante de dígitos. Alrededor de 1,230,000,000 (mil 230 millones) de billetes verdes.

LOS PLURI, EN MERMA
Parece jaque, pero no mate (todavía) el destino próximo de las fórmulas de representación proporcional que (con diversas variantes) permiten a sus detentadores hacerse de silla, salario, chofer, secretaria, viáticos y hasta presupuesto, sin pasar por la urna.
La propuesta del PRI para ser votada vía consulta en la contienda federal del 2015 avanza, por lo pronto, a manera de encuesta interna.
Cien diputaciones federales y 32 senadurías (todas de pluri) serían rasuradas para la elección presidencial del 2018.
Ya nos platicarán los defensores de tal propuesta cuánto dinero se ahorrarían con esta reducción que se ubica a medio camino entre el marco jurídico vigente y la propuesta radical que de tiempo en tiempo escuchamos en medios, de eliminarlos todos de un jalón.
En el tricolor saben de números (no por algo duraron 70 años en el poder, de CALLES a ZEDILLO) y le inteligen requetebién a la prospectiva, ese arcano hasta hoy incognoscible para las huestes panistas y en cuya cerril ignorancia se fincó su derrota en 2012.
El cálculo del PRI es que dicho tajo a curules y escaños afectaría más a círculos opositores (PAN, PRD y menores) donde abundan figuras señeras que han constituido carreras completas por la vía proporcional, brincando de una cámara a la otra, de una lista a otra, sin remedio.

LA LUCHA AUSENTE
Cierto anecdotario contado por los malquerientes del general MANUEL AVILA CAMACHO relata que en plena campaña presidencial (1940) fue recibido con cuetes en la plaza de un pueblo.
Denso el humo, penetrante el tufo a chinampina, el general habría preguntado a sus acompañantes: -“¿Qué es ese olor tan raro?”
(Una versión alternativa diría: “Ese olor me parece conocido, ¿qué será?”)
-“Es pólvora, general”, le contestaron.
Y es que su mala fama decía que trepó al más alto galardón militar por la vía del escalafón administrativo, sin conocer los campos de batalla y por eso no reconoció el olor a pólvora.
Aplíquese el caso a los representantes populares cuyo reincidente acceso a cargos legislativos jamás ha incluido una contienda electoral.