mi茅rcoles, 24 de octubre de 2012

Rareza estatuaria


Cd. Victoria, Tam.- Como error, se antoja extravagante. Si a principios de a帽o alguien me hubiera dicho que el jefe de gobierno capitalino MARCELO EBRARD cometer铆a una equivocaci贸n garrafal, tal vez imaginar铆a el manejo err贸neo de alguna situaci贸n cr铆tica en materia de seguridad o acaso ca贸tica en el ramo de la protecci贸n civil. Quiz谩s alg煤n error de c谩lculo en su obra p煤blica mayor.
Pero jam谩s se me hubiera ocurrido que la imagen de EBRARD sufriese tal deterioro de manera pronta y gratuita por culpa de un s谩trapa lejano del que el 99% de los mexicanos (y me voy corto) no ten铆amos ni idea.
Ciertamente, las maldades cometidas por HEYDAR ALIYEV en la ignota rep煤blica de Azerbaiy谩n durante 30 a帽os de dictadura, ni le vienen ni le van a una opini贸n p煤blica nacional tan preocupada por sobrevivir a sus tragedias dom茅sticas.
Tampoco cala mucho el saber que desde su muerte (2003) HEYDAR haya heredado el cargo a su hijo ILHAM, quien gobierna con igual o peor mano de hierro a esa naci贸n con 9 millones de habitantes, poblaci贸n total apenas equivalente a la del Distrito Federal.
O, incluso, si en lugar de la horrible mole, el homenaje del gobierno capitalino al mandar铆n euroasi谩tico hubiese consistido en imponer su nombre a una escuela, hospital o biblioteca, la queja se limitar铆a a los usuarios de dichos centros.
Ni siquiera se puede hablar de un gasto excesivo en el erario chilango, pues el esperpento de bronce es un regalo enviado por barco desde su naci贸n de origen.
Lo que hoy emerge es algo muy parecido a la defensa de valores est茅ticos elementales en una zona por dem谩s c茅ntrica y hermosa de la ciudad, en pleno Bosque de Chapultepec, entre Reforma y Tolstoi, junto a la llamada “Estela de Luz”.
Y tambi茅n de valores democr谩ticos, en particular porque la opini贸n p煤blica nacional ten铆a a MARCELO como un genuino representante de la izquierda moderada, moderna y republicana.
Lo m谩s parecido (imagin谩bamos) a la socialdemocracia europea, alemana, sueca o francesa.
Izquierda distante al populismo obradorista, pero tambi茅n (pensamos) lo suficientemente ajena al sombr铆o culto personal de los viejos “timoneles” como LEONID BR脡ZHNEV, MAO ZEDONG, KIM IL-SUNG o el citado HEYDAR ALIYEV.
La coartada que maneja la oficina de prensa ebrardiana destaca el presunto agradecimiento “de la ciudad” a un donativo superior a los 6 millones de d贸lares que el gobierno de Azerbaiy谩n otorg贸 a la capital para la remodelaci贸n de dos plazas p煤blicas.
A cambio, dicen, le tuvieron que aceptar de regalo (pil贸n, enti茅ndase) un adefesio por dem谩s ajeno no solo al paseante capitalino sino a los mexicanos todos.
No hay en dicho personaje (como s铆 lo hay en la cercana estatua de GANDHI) un s贸lo valor en el que los mexicanos puedan reconocerse.
Salvo que su hijo (hoy gobernante) malgast贸 el erario azer铆 (azerbaiyano) en este homenaje que para maldita cosa sirve.
No reposa el gesto en ninguna de las justificaciones que reclamar铆a el arte estatuario de uso p煤blico.
Ni resalta valores, ni reconoce aciertos, ni exalta trayectoria o acto heroico reconocible. Tampoco hay belleza en ello.
Desplante fiel del llamado realismo socialista, se ensalza al dirigente present谩ndolo con su expresi贸n m谩s cruda, apoltronado en su sill贸n, autosuficiente.
Destaca a sus espaldas el mapa de su pa铆s en m谩rmol blanco montado, como amoeba gigante, sobre una base de piedra oscura.
En este raro saludo a la dureza gubernamental de aquellas regiones, el hombre, la silla y el mapa ofrecen, de conjunto, un aspecto repelente.
Tal exceso, desde luego, resulta un rev茅s algo severo para un hombre como MARCELO que ten铆a un alto grado de aceptaci贸n entre la 茅lite intelectual capitalina.
Representa, adem谩s, un turbio nexo con el pasado, con la peor tradici贸n de la izquierda autoritaria, para una figura que hoy desea proyectase hacia el futuro, con miras a la justa presidencial del 2018, en la cu谩l se asume desde ahora participante.