martes, 11 de abril de 2017

TYR, sus dilemas

Cd. Victoria.- ¿Qu茅 har铆a usted si fuera TOMAS YARRINGTON y desde su actual estancia en Italia estuviera en condiciones de elegir entre encarar a la fiscal铆a mexicana o colaborar con la norteamericana?
Los medios de este lunes citan que la justicia italiana, en casos as铆 (cuando m谩s de una naci贸n reclama al detenido) otorga prioridad al gobierno que sea capaz de documentar aquellas faltas que supongan penas m谩s graves.
Ello, en el caso de que el acusado sea en verdad culpable de todo aquello por lo cu谩l se le persigui贸, captur贸 y hoy le acusan. Y que adem谩s se lo puedan comprobar, lo cu谩l est谩 por verse.
En tal caso, de venir a M茅xico le esperar铆an penas hasta por veinte a帽os de prisi贸n. Al norte del r铆o Bravo ser铆an dos cadenas perpetuas.
Necesario es insistir. Para ello necesitar铆an los fiscales de aqu铆 y all谩 tener en sus manos un expediente bien armado y sin fisuras. Lo cu谩l es m谩s factible que ocurra en la Uni贸n Americana.
En M茅xico, ya lo sabemos, los casos se arman, parchan, recomponen y la verdad se estira o comprime a conveniencia, con una plasticidad formidable.
Dicen que TOM脕S se cambi贸 de nombre durante su vida en Florencia, aunque por ah铆 asoma el apellido de su esposa (MORALES) en la identidad superpuesta.
A帽aden las cr贸nicas que se someti贸 a cirug铆a pl谩stica, pero las fotograf铆as nos muestran el mismo rostro que vimos recorrer Tamaulipas en sus tiempos de gobernante, algunos a帽os, kilos y canas de m谩s.
Observ谩ndolo en video, esponjado el pelo, de frente despejada, lentes y gesto adusto, mientras camina con parsimonia junto a sus captores, me record贸 a un amigo suyo, el expresidente ZEDILLO.
Arresto at铆pico, los uniformados esperaron a que terminara de cenar. Lo abordaron luego en una plaza cercana y tras un sencillo saludo que incluy贸 apret贸n de manos, el procedimiento qued贸 consumado.
Ni jalones ni forcejeos. Con la misma tranquilidad lo veremos subir a la patrulla y luego entrar a la estaci贸n, enchamarrado, erguido, con la mirada quien sabe d贸nde.
¡Qu茅 no hubiera dado MARIO VILLANUEVA por ese trato minimalista, en todas y cada una de las etapas que conformaron su accidentado viacrucis, detenci贸n, extradici贸n, reingreso a M茅xico y (de nueva cuenta) prisi贸n!
Cay贸, pues, uno de los tres exgobernadores tamaulipecos se帽alados por la justicia calderonista desde aquella alerta migratoria que activ贸 una persecuci贸n medi谩tica y se convertir铆a en expediente judicial, en ambos lados de la frontera.
Acaso el m谩s tranquilo de los tres sea el todav铆a senador MANUEL CAVAZOS, a quien no solo le ayudan los a帽os sino adem谩s su gusto por el bajo perfil. M谩s que gusto, su estilo de vida austero.
De EUGENIO solo sabemos que el proceso sigue abierto de lado americano, aunque (a diferencia de TOM脕S) do帽a PGR no parece estar interesada en llamarlo a cuentas, por lo menos en la presente administraci贸n federal.
El problema del ingeniero HERN脕NDEZ FLORES radica en la corte de Estados Unidos cuya colecci贸n de legajos ya merece hoy d铆a el calificativo de “maxiproceso”.
Ah铆 donde est谩 M脫NICA ROCA y una escalofriante lista de nombres, incluyendo los chicos aquellos del avi贸n que quisieron embarrar al rector ETIENNE. Por cierto, sin conseguirlo, hasta ahora al menos.
Y aunque se trate de dos tradiciones jur铆dicas distintas (y tambi茅n dos estilos de ejercer la justicia) si en algo coinciden los procesos en M茅xico y Estados Unidos es en su proclividad a la narrativa medi谩tica.
Telenovelas por episodios, con alto rating, defensores y fiscales en papeles estelares, especialistas y peritos desfilando frente a c谩maras y micr贸fonos, m谩s el anecdotario de rigor.
Veremos que nos deparan los medios. Por lo pronto, Tamaulipas repite como escenario de estas andanzas y no necesariamente para bien.