mi茅rcoles, 12 de abril de 2017

Gajes del dinero oscuro

Cd. Victoria.- Pregunta imperativa, duda urgente, reflexi贸n 煤til, ¿qu茅 perfil deben observar el pol铆tico encumbrado y los compa帽eros de ruta elegidos como guardianes de haberes y teneres cuyo origen podr铆a despertar suspicacias entre autoridades, medios y adversarios?
Las mujeres y los ni帽os (dec铆a un viejo novelista) se pueden dar el lujo de ser descuidados. Los hombres de negocios nunca.
De aqu铆 la reflexi贸n. ¿Cu谩les son los descuidos m谩s comunes en este campo donde el poder y el dinero se entrecruzan, pero tan lamentables esc谩ndalos anidan?
Cito algunos…
1.- El bajo perfil es como un seguro de vida que cosecha beneficios a corto, mediano y largo plazos. El se帽or y la dama s煤bitamente adinerados (sus familiares, incluso) deben saber que el prop贸sito central de la riqueza oscura es su disfrute pleno en la intimidad de sus vidas. Nunca para la exhibici贸n p煤blica.
2.- En este sentido, las revistas de coraz贸n y las p谩ginas de sociales son tan lesivas, t贸xicas y riesgosas como la nota policial. Quien piense que la fortuna (esa fortuna) lleg贸 para lucirse, olvida de d贸nde viene.
Y quien lo hace exhibe debilidades. Muestra con ello descaro en sus trapacer铆as. Apantalla tan solo a un reducido grupo de bobos que muy pronto cambiar谩n la admiraci贸n por la envidia y el pasmo por la denuncia.
3.- Por favor, olv铆dese del “cach茅” que presuntamente otorga el mostrar fotos paseando por Rio de Janeiro, Nueva York, Tokio o las Bahamas.
En un pa铆s con 50 millones de personas ubicadas entre la pobreza y la pobreza extrema, cualquier presunci贸n de este corte es sospechosa de atraco y una invitaci贸n al secuestro.
4.- Si usted va a confiar en alguien para que le cuide sus ahorros, preg煤ntele antes si tiene cuentas pendientes con la PGR, la DEA, el FBI y la oficina fiscal. No vaya a ser que por delitos ajenos paguen riquezas propias.
5.- De paso exija a su prestanombres que le aclare su situaci贸n de pareja y le muestre tambi茅n su contrato matrimonial. Si est谩 casado por bienes mancomunados (sociedad conyugal) no le otorgue ni el saludo, huya de esa persona a la brevedad posible.
La raz贸n es que en caso de divorcio, la mujer del prestanombres va a exigir gol贸samente su parte de aquella riqueza que de manera temporal le fue confiada al marido.
Ello, a煤n a sabiendas de que dichos millones en propiedades, cuentas bancarias, acciones burs谩tiles, ranchos y condominios, no encajan en la categor铆a de “bienes habidos durante el matrimonio.”
Es larga y tortuosa la historia de damas iracundas que han optado por desplumar al c贸nyuge durante el juicio de separaci贸n, recurriendo incluso a instancias federales.
Tan peligrosa como el m谩s feroz de los sicarios es una esposa despechada. Son ejemplos, al respecto, altos mandos pol铆ticos regionales y exjefes educativos cuyos testaferros sufrieron el asedio econ贸mico de inesperados litigios matrimoniales.
6.- Mucho cuidado con los bufones, su sonrisa solamente es externa. No olvide en ning煤n momento la lecci贸n que nos ofrece STEPHEN KING en su relato de payaso diab贸lico.
¿Piensa usted incorporar a su equipo a un “tont铆n” en calidad de c贸mplice?
Cuidado, obs茅rvele primero los ojos. Si r铆e solamente con los labios pero su mirada es helada y escrutadora, podr铆a estar reclutando un demonio.
Una vez en manos de la PGR, la experiencia ha demostrado que el problema de estos muchachos no es hacerlos hablar sino que cierren la boca.
7.- Finalmente, dinero que no da para pasear con tranquilidad por las calles de tu pueblo sin que alguien te grite majader铆as, es dinero mal asimilado y peor administrado.
Para extender las alas de drag贸n tienes la vida privada. Hacia afuera, tu apariencia debe ser (por regla) la de un profesionista clasemediero, profesor de escuela, m茅dico de pueblo.