viernes, 10 de agosto de 2018

Inmovilismo sindical


Cd. Victoria, Tam. En defensa de AMLO, gente de buena fe niega que el mandatario electo tenga algo que ver con la absoluci贸n de la maestra GORDILLO.
Fue casualidad, insisten, que la esperada entrega de su constancia presidencial haya coincidido (medio d铆a de diferencia) con el generoso veredicto otorgado a la chiapaneca.
M谩s lejos todav铆a, hay quienes piensan que hubo dolo, mala leche, en los c铆rculos de la justicia ligados a ENRIQUE PE脩A NIETO, al elegir una fecha que necesariamente empatar铆a en los medios con el evento estelar de L脫PEZ OBRADOR.
El efecto es harto previsible en un entorno pol铆tico por dem谩s inclinado a las interpretaciones simb贸licas, at谩vicas, conspirativas, regidas por segundas intenciones y demonios ocultos.
Y el mejor est铆mulo es cuando dos noticias de importancia medular se esparcen juntas. As铆 fuera por mero automatismo, tienden a ligarse de manera causal, como si una y otra fueran parte de voluntades cercanas o (incluso) de la misma.
En respuesta, abundan hoy explicaciones de signo contrario, entre miembros y simpatizantes de MORENA que niegan fervientemente cualquier nexo entre el mandatario electo y la exdirigente magisterial.
Se hizo eco de dicho razonamiento el cartonista ANTONIO HELGUERA, en LA JORNADA de este jueves, cuando dibuja a PE脩A NIETO, con risa desencajada, parcialmente oculto tras una m谩scara de ANDR脡S MANUEL, mientras abre la prisi贸n en cuyo postigo asoma la se帽ora GORDILLO.

NO ME AYUDES
Otro problema fueron las declaraciones de la se帽ora OLGA S脕NCHEZ CORDERO (abogada, exmagistrada, titular entrante de SEGOB) al calificar positivamente la liberaci贸n de GORDILLO.
Diciendo conocer el caso, se permiti贸 a帽adir que “las indagatorias contra la maestra no eran s贸lidas y ten铆an elementos endebles.”
Oiga usted, viniendo de quien viene, un posicionamiento as铆 de tajante, dicho en tiempo paralelo, tiene un efecto determinante en la interpretaci贸n popular de los hechos.
Si do帽a OLGA estaba (o no) consciente del efecto que tendr铆an sus palabras, ya ser谩 otro cantar. El caso es que la gente lo registra como una segunda absoluci贸n, de tipo pol铆tico, que complementa y se aviene al dictamen judicial.
Cierta o falsa, la visi贸n dominante incorpora de lleno el caso GORDILLO al tema m谩s amplio del perd贸n a la vieja clase pol铆tica (y su expresi贸n compacta, la mafia del poder), aunque tambi茅n al asunto de la amnist铆a ofrecida a los delincuentes.
Habr谩 incluso quien diga que el perfil de la profesora cabe en ambos grupos, por su ambici贸n desmedida de poder y fortuna, am茅n del uso desalmado de la fuerza cuando ha resuelto reprimir a maestros disidentes.
El caso es que, entre el mal “timing” y los dichos de la exmagistrada, la opini贸n p煤blica (tan dada a la simplificaci贸n did谩ctica) ya resolvi贸 que AMLO gestion贸 el perd贸n de ELBA, en pago a recientes favores electorales.
Aseveraci贸n que pudiera ser absolutamente falsa, aunque los descuidos en el primer equipo de L脫PEZ OBRADOR le otorguen toda la apariencia de verdadera.

¿ERROR DE LECTURA?
Entrevistado sobre el particular, el entrante l铆der senatorial de MORENA, el exgobernador zacatecano RICARDO MONREAL, calific贸 el incidente como “una mala casualidad”.
Para a帽adir que el eventual retorno de la se帽ora GORDILLO a la dirigencia sindical “ser谩 una decisi贸n de los maestros” que, dijo, “vamos a respetar.”
Ciertamente, para los simpatizantes sinceros de AMLO resulta cada d铆a m谩s dif铆cil justificar la presencia de personajes impresentables adentro (o muy cerca) del nuevo equipo que (como habremos de recordar siempre) lleg贸 al poder bajo la consigna de la honestidad.
Mientras tanto memes y cartonistas bromean con el tema de la “Cuarta Transformaci贸n” aduciendo que ELBA ESTHER la entiende como su retorno inminente al cirujano pl谩stico.
Monero RICTUS en EL FINANCIERO la dibuja como sonriente tar谩ntula persiguiendo a un PE脩A NIETO que huye despavorido.
Su colega PERUJO en EL ECONOMISTA bosqueja a un hombre con atuendo de magistrado abriendo con larga varita un costal del que asoma una serpiente con el rostro de la profesora.
Ello, mientras el arquitecto MIGUEL PARRAS, en EL DIARIO DE VICTORIA, coloca un aro de santidad sobre la testa de ELBA, vestida de t煤nica, flotando a cent铆metros del suelo, mientras queda atr谩s, reci茅n cortada, una larga y sanguinolenta cola de roedor.

INDEFINICI脫N
Al final de cuentas, el asunto se帽ala hacia una de las debilidades que ha observado la izquierda partidista desde la formaci贸n del PRD con CUAUHTEMOC C脕RDENAS y PORFIRIO MU脩OZ LEDO a la cabeza, hasta su actual secuela de MORENA, v铆a L脫PEZ OBRADOR.
La grave y nada fortuita desatenci贸n al problema del charrismo sindical, los l铆deres eternos, las c煤pulas enriquecidas a costa de los trabajadores, sin democracia interna ni rendici贸n de cuentas.
Y no lo abordan porque son amigos suyos. El ingeniero C脕RDENAS, en su primera gira presidencial de 1988, visit贸 el bunker petrolero de JOAQU脥N HERN脕NDEZ GALICIA, PEPE SOSA y SALVADOR BARRAG脕N CAMACHO en Ciudad Madero.
Algo similar parece estar ocurriendo hoy cuando constatamos la tibieza observada por AMLO hacia los actuales cacicazgos que han sabido adaptarse a la era de la alternancia.
El tabasque帽o dice respetar la vida interna de los sindicatos, pero nada apunta sobre su administraci贸n rapaz y antidemocr谩tica.
Parecer铆a estarle apostando al inmovilismo de la clase trabajadora, mientras llega la hora de renegociar la nueva relaci贸n de estas organizaciones con el Estado. Veremos.