viernes, 15 de julio de 2016

Los mismos vicios

Cd. Victoria.- La disputa por la dirigencia estatal del PRI tiene diversas trincheras pero un gran ausente: el ideal de competencia abierta y democr谩tica por el cargo. Nadie lo busca.
Parecer铆a que todos esperan llegar por dedazo, algunos reclamando derechos de antig眉edad, otros argumentando padrinazgos del altiplano, el renovado cari帽o de Insurgentes norte o Palacio Nacional.
Si de antig眉edad se trata, desfilan entre los reclamantes los se帽ores EDGARDO MELHEM, HUMBERTO VALDEZ, HERIBERTO RUIZ y ENRIQUE C脕RDENAS.
Si de cambio generacional hablamos, ALEJANDRO GUEVARA levanta la mano apoyado en el perfil joven del nuevo dirigente nacional ENRIQUE OCHOA.
Y aunque la discusi贸n en torno al m茅todo brille por su ausencia, algunas ideas interesantes permean en el discurso de los prospectos.
El reynosense HUMBERTO VALDEZ RICHAUD, a la saz贸n dirigente del Movimiento Territorial, ha se帽alado un punto medular de este relevo.
La ambici贸n encubierta de quienes buscan el liderazgo para obtener una candidatura. El ya mencionado empleo del cargo partidista como simple catapulta de ambiciones personales.
Por ello apunta BETICO que el PRI necesita en Tamaulipas “un dirigente de tiempo completo” que se preocupe m谩s por el partido y su militancia que de buscar beneficios de car谩cter personal.
Y propone algo que suena bien, se antoja atractivo, sin duda interesante, aunque muy dif铆cil de llevar a la pr谩ctica.
Que los aspirantes firmen ante notario p煤blico el compromiso de no utilizar dicho cargo como plataforma o trampol铆n para lograr una candidatura en 2018. Se entiende que un esca帽o o una curul federal.

RECURRENCIA FATAL
La pregunta es a qui茅n le puede interesar y qui茅n lo va aceptar. De hecho nadie, a menos que la dirigencia saliente a cargo de RAFAEL GONZ脕LEZ BENAVIDES hiciera suyo el prop贸sito, posibilidad algo lejana.
Y a煤n en el caso de que quisieran firmar, faltar铆a todav铆a por ver si quien llegue estar铆a dispuesto a cumplir su palabra, por muy notariada que fuera.
Suponiendo que todo compromiso implica sanci贸n para aquel que lo incumpla, ¿Cu谩l ser铆a en este caso y qu茅 autoridad la encargada de aplicarlo?
El dicho de HUMBERTO no hace sino poner el dedo en el rengl贸n, en algo que todos sabemos.
La ambici贸n desbordada por los cargos del 2018 es el motivo mayor que impulsa a quienes buscan la dirigencia estatal del PRI.
No hay desinter茅s ni filantrop铆a ni idealismo en los embates de hombres como GUEVARA o C脕RDENAS.
Marchan de frente con el mismo 铆mpetu con que dirigieron sus precampa帽as a la gubernatura en la segunda mitad del 2015 y las primeras semanas del 2016.
Sin menoscabo de duda, hoy afloran los mismos vicios que antes vimos en la interna por la candidatura a gobernador.
Van por la dirigencia impulsados por el voluntarismo que caracteriz贸 su lucha tras la nominaci贸n. Acaso solo falten las polvorientas cabalgatas y los costosos espectaculares.
Pero al igual que entonces, nadie habla de que se consulte, se llame a votaciones, discutan propuestas, diriman proyectos o se manifieste la diversidad interna del partido.
Tampoco proponen el convocar a sus militantes para que expresen sus necesidades, realicen alguna suerte de autocr铆tica o diagn贸stico y, en base a ello, fijen el rumbo.
Ausente el m茅todo, ausentes las bases, ausente la discusi贸n doctrinal o ideol贸gica, ausentes las ideas, todo se reduce a la ambici贸n desnuda de poder. La elemental, arcaica y minimalista expresi贸n de un deseo. Yo quiero y punto.

NOS LEEMOS
Con motivo del asueto veraniego, esta columna hace un alto en el camino, un respiro de dos semanas, agradeciendo al lector su paciencia y con la intenci贸n clara de restablecer el contacto a partir del lunes primero de agosto. P谩senla bien.