Cd.
Victoria, Tam.- En verdad, son poquitas las ganas que se observan en
los fiscales panistas IRVING BARRIOS MOJICA y RA脷L RAM脥REZ CASTA脩EDA para
encaminar (aunque sea con un empujoncito) alguna causa chica, mediana o grande,
que apunte hacia las corruptelas cometidas por la pandilla albiazul que
acaudill贸 el exgobernador CABEZA DE VACA.
Porque
ganas, lo que se dicen ganas, no traen. No los quieren tocar ni con el p茅talo
de una rosa, a riesgo de alg煤n reclamo, recriminaci贸n, rega帽o, reprimenda de su
verdadero jefe (o del hermano senador) con quienes la comunicaci贸n sigue viva y
actuante por la v铆a del #WhatsApp.
Aunque nada de ello debiera ser pretexto para que la contralor铆a se desanime. Los mismos titulares de las secretar铆as y organismos descentralizados tienen la obligaci贸n de promover denuncias y causas penales en todas las irregularidades encontradas dentro de cada 谩rea.
Si los fiscales cabezones hacen caso o no, ser谩 otro cantar. Es muy claro el conflicto de intereses que hoy los tiene atrapados entre dos opciones irreconciliables.
Cumplir la ley es un imperativo que choca con sus compromisos de car谩cter personal, partidista y acaso de negocios con sus amos albiazules. La disyuntiva es clara.
O bien permanecen (como hasta ahora) leales al viejo establo panista pero incumpliendo con ello la responsabilidad encomendada. O en verdad cumplen con las obligaciones de ley, tomando distancia de sus a帽ejas complicidades. Opci贸n, esta 煤ltima, poco probable.
Lo mejor que hoy podr铆a hacer el gabinete americanista es remitir el mayor n煤mero posible de denuncias por el sinf铆n de corruptelas ya mencionadas en su primer informe por el Jefe del Ejecutivo.
Expedientes y m谩s expedientes, caso tras caso, hasta formar monta帽as de documentos, si ello fuera necesario. A ver si en verdad los encargados de combatir la corrupci贸n tienen disposici贸n real de cumplir con su cometido. O es necesario turnar sus casos ante la mayor铆a legislativa.
Entre otras razones, para poner en evidencia ese tortuguismo faccioso y la correspondiente inacci贸n deliberada que despiertan un olor insoportable a contubernio.
Oiga usted, la devastaci贸n ha sido tan evidente y el saqueo tan obsceno que resulta anormal, incluso patol贸gica esta demora que hoy vemos en el reclamo tamaulipeco de justicia.
LOS FULANITOS
Y bueno, necesario es mencionar que deambula por ah铆, entre elevadores y pasillos, una pandilla de operadores chiquitos en los terceros y cuartos niveles que (quiz谩s por su pasado tricolor) se demuestran partidarios del borr贸n y cuenta nueva, pregoneros de un perd贸n que parece esculpido en d贸lares. Burocracia acomodaticia.
La misericordia como presunta estrategia en aras de no s茅 qu茅 suerte de paz institucional. Al respecto importa recordar que el viejo refr谩n de “al enemigo que huye, puente de plata” solo aplica bajo condiciones objetivas donde el adversario (en verdad) se bate en retirada.
Caso muy distinto el de este opositor rabioso que no parece haber saciado sus apetitos de poder con los seis a帽os de ventarr贸n que administr贸. Y, peor a煤n, contin煤a merodeando por la geograf铆a estatal, con miras a tomar por asalto nuevamente las instituciones de gobierno.
No puede haber “puente de plata” para un depredador nato que actu贸 con tanto dolo y se comport贸 de manera muy sucia, envenenando la vida institucional con modificaciones de 煤ltima hora destinadas a boicotear el arranque del nuevo gobierno.
Un personaje que de manera por dem谩s mezquina declin贸 asistir al cambio de estafeta, incumpliendo por primera vez en la historia contempor谩nea con la elemental responsabilidad de encausar el procedimiento de entrega y recepci贸n.
Pero la pandilla de los fulanitos tiene memoria tan corta como su cuello, hablan y caminan despacito. Acaso por ello cabr铆a preguntar a tales voces susurrantes c贸mo anda su esquema de lealtades. A qu茅 intereses sirven con sus intrigas, acaso inspiradas en el reino de LILLIPUT..
Llaman prudencia a la debilidad, disfrazan de mesura a la tibieza m谩s supina y etiquetan como negociaci贸n a lo que a todas luces demuestra ser claudicaci贸n.
Porque si lo que piensan es 煤nicamente en salvar su pellejo complaciendo de manera furtiva a los que ya no est谩n (a cambio de qui茅n sabe que est铆mulos), pues hombre, tal conducta encaja en el concepto de traici贸n o, por lo menos, deserci贸n del proyecto guinda que (por si se les ha olvidado) es de transformaci贸n.
Aunque nada de ello debiera ser pretexto para que la contralor铆a se desanime. Los mismos titulares de las secretar铆as y organismos descentralizados tienen la obligaci贸n de promover denuncias y causas penales en todas las irregularidades encontradas dentro de cada 谩rea.
Si los fiscales cabezones hacen caso o no, ser谩 otro cantar. Es muy claro el conflicto de intereses que hoy los tiene atrapados entre dos opciones irreconciliables.
Cumplir la ley es un imperativo que choca con sus compromisos de car谩cter personal, partidista y acaso de negocios con sus amos albiazules. La disyuntiva es clara.
O bien permanecen (como hasta ahora) leales al viejo establo panista pero incumpliendo con ello la responsabilidad encomendada. O en verdad cumplen con las obligaciones de ley, tomando distancia de sus a帽ejas complicidades. Opci贸n, esta 煤ltima, poco probable.
Lo mejor que hoy podr铆a hacer el gabinete americanista es remitir el mayor n煤mero posible de denuncias por el sinf铆n de corruptelas ya mencionadas en su primer informe por el Jefe del Ejecutivo.
Expedientes y m谩s expedientes, caso tras caso, hasta formar monta帽as de documentos, si ello fuera necesario. A ver si en verdad los encargados de combatir la corrupci贸n tienen disposici贸n real de cumplir con su cometido. O es necesario turnar sus casos ante la mayor铆a legislativa.
Entre otras razones, para poner en evidencia ese tortuguismo faccioso y la correspondiente inacci贸n deliberada que despiertan un olor insoportable a contubernio.
Oiga usted, la devastaci贸n ha sido tan evidente y el saqueo tan obsceno que resulta anormal, incluso patol贸gica esta demora que hoy vemos en el reclamo tamaulipeco de justicia.
LOS FULANITOS
Y bueno, necesario es mencionar que deambula por ah铆, entre elevadores y pasillos, una pandilla de operadores chiquitos en los terceros y cuartos niveles que (quiz谩s por su pasado tricolor) se demuestran partidarios del borr贸n y cuenta nueva, pregoneros de un perd贸n que parece esculpido en d贸lares. Burocracia acomodaticia.
La misericordia como presunta estrategia en aras de no s茅 qu茅 suerte de paz institucional. Al respecto importa recordar que el viejo refr谩n de “al enemigo que huye, puente de plata” solo aplica bajo condiciones objetivas donde el adversario (en verdad) se bate en retirada.
Caso muy distinto el de este opositor rabioso que no parece haber saciado sus apetitos de poder con los seis a帽os de ventarr贸n que administr贸. Y, peor a煤n, contin煤a merodeando por la geograf铆a estatal, con miras a tomar por asalto nuevamente las instituciones de gobierno.
No puede haber “puente de plata” para un depredador nato que actu贸 con tanto dolo y se comport贸 de manera muy sucia, envenenando la vida institucional con modificaciones de 煤ltima hora destinadas a boicotear el arranque del nuevo gobierno.
Un personaje que de manera por dem谩s mezquina declin贸 asistir al cambio de estafeta, incumpliendo por primera vez en la historia contempor谩nea con la elemental responsabilidad de encausar el procedimiento de entrega y recepci贸n.
Pero la pandilla de los fulanitos tiene memoria tan corta como su cuello, hablan y caminan despacito. Acaso por ello cabr铆a preguntar a tales voces susurrantes c贸mo anda su esquema de lealtades. A qu茅 intereses sirven con sus intrigas, acaso inspiradas en el reino de LILLIPUT..
Llaman prudencia a la debilidad, disfrazan de mesura a la tibieza m谩s supina y etiquetan como negociaci贸n a lo que a todas luces demuestra ser claudicaci贸n.
Porque si lo que piensan es 煤nicamente en salvar su pellejo complaciendo de manera furtiva a los que ya no est谩n (a cambio de qui茅n sabe que est铆mulos), pues hombre, tal conducta encaja en el concepto de traici贸n o, por lo menos, deserci贸n del proyecto guinda que (por si se les ha olvidado) es de transformaci贸n.