miércoles, 18 de mayo de 2016

La utopía independiente

Cd. Victoria.- Más allá de la ayuda (escasa para mi gusto) que un hombre como PANCHO CHAVIRA pueda ofrendar al PAN, lo que importa de fondo es el rotundo fracaso de constituirse en una opción sin partido.
Si el orgullo de este hombre le venía de registrarse ante el IETAM como el primer aspirante independiente en la vida de Tamaulipas, también resultó el primero en abortar el proyecto.
La historia dirá que desertó, corrió, botó el arpa, malbarató la causa, salió por la puerta trasera y se aventó un clavado a los brazos del adversario, entregándose al modelo de partidos que tan ferozmente criticaba, bajo pretexto de contribuir a un dudoso modelo de alternancia.
Abona con ello un tufo de desprestigio a este género de candidaturas popularizado a partir de JAIME RODRÍGUEZ en Nuevo León.
El autonombrado “Bronco”, cuya bancarrota moral es, por cierto, tragedia aparte, con la cauda de colaboradores que han desertado de su gobierno y sus promesas de justicia incumplidas.
Sin olvidar la incapacidad de mando en momentos críticos como el motín penitenciario de Apodaca, la criminalidad que no parece ceder en tierras reyneras y el pleito infernal que trae con los medios.

LARGA LA FILA
Curiosamente, la cola de aspirantes por la vía no partidista al hándicap 2018 sigue creciendo con desparpajo, sin que hasta ahora alguna de las opciones luzca tamaños para presentar batalla exitosa.
Amen del mencionado JAIME RODRÍGUEZ, la lista incluye al excanciller JORGE CASTAÑEDA, el locutor PEDRO FERRIZ, el diputado MANUEL CLOUTHIER, el exrector JUAN RAMÓN DE LA FUENTE, la opinóloga DENISE DRESSER, el alcalde tapatío ENRIQUE ALFARO, la exgobernadora yucateca DULCE SAURI y hasta el “enfant terrible” del PT GERARDO FERNÁNDEZ NOROÑA.
Ello sin contar a dos personajes de primer orden que buscarían primero la nominación por la ruta partidista pero contemplan la vía independiente como una “opción b”.
Es el caso del jefe de gobierno capitalino MIGUEL MANCERA cuya meta inicial es convertirse en abanderado del PRD y la exprimera dama MARGARITA ZAVALA quien se afana en lo mismo, pero dentro del PAN.
En el primer caso la posibilidad de conseguir la nominación es alta, dado el inmenso poder que ejercen los emperadores chilangos sobre la estructura del PRD desde los tiempos del ingeniero CUAUHTEMOC CÁRDENAS.
Imposible negarlo, traen bolsa grande que incluye, entre otras ventajas, un presupuesto brutal de prensa, lo cuál alcanza para enmudecer a cualquier otro aspirante del Sol Azteca.
MARGARITA, en cambio, la tendría más difícil. Ella habrá de competir desde la banca, como lo hizo exitosamente su esposo FELIPE CALDERÓN en 2005.
Aunque esta vez, se antoja impenetrable la cúpula panista que encabeza el queretano RICARDO ANAYA y donde todavía preserva cuotas de poder su antecesor GUSTAVO MADERO, sectarios ambos, precandidatos los dos.

UNIDAD EN LA DIVERSIDAD
Con el sentido gregario que le caracteriza, sugiere JORGE CASTAÑEDA que quienes buscan dicha vía solitaria podrían signar alguna suerte de convenio para sumar sus respectivos capitales políticos en el propósito común de elegir y apoyar solamente a uno.
Se dice fácil, pero tal propuesta implicaría convocar a una verdadera Torre de Babel (versión siglo 21) entre perfiles humanos de muy variada catadura, diversidad de lenguas, estilos, intereses, costumbres y códigos de conducta.
La verdad, no imagino a egos superlativos como los de FERRIZ y NOROÑA poniéndose de acuerdo en algo, más allá de monologar a voz en cuello.
Igual cuesta trabajo entender qué lenguaje emplearían para comunicarse personajes como “El Bronco” y el doctor DE LA FUENTE.
Aunque el esfuerzo vale, así sea como experiencia política que merezca, en su momento, un buen espacio en columnas.