martes, 1 de abril de 2014

El espejo enemigo



Cd. Victoria.- Larga y destructiva se antoja la disputa por el liderazgo nacional del PAN que hoy ostenta con plan de reelegirse el empresario chihuahuense GUSTAVO MADERO, llevando por adversario al senador y actuario capitalino ERNESTO CORDERO.
La votación será hasta mayo, aunque ya se observen daños colaterales que lamentar en la imagen del partido.
Feroz y errática la artillería corderista, parece ser el sello de la casa. Disparan con tal fuerza sus obuses que la secuela de desprestigio salpica a toda la organización y al abanderado mismo.
Recordará usted que en 2012, cuando CORDERO compitió infructuosamente con JOSEFINA VÁZQUEZ MOTA por la candidatura presidencial, fueron tan severos sus argumentos contra la entonces diputada con licencia, que dejaron secuelas para toda la campaña constitucional.

GANCHOS AL HÍGADO
En su desesperación por remontar la ventaja de JOSEFINA, la acusó en pleno debate de tener el menor record de asistencia al Congreso, peor incluso que el del infausto “Niño Verde”, EMILIO GONZÁLEZ MARTÍNEZ (que ya es mucho decir).
Llamativo el argumento, sería de gran utilidad para los estrategas del PRI y el PRD en sus embestidas contra la propia VÁZQUEZ MOTA.
Hoy CORDERO incurre en el mismo error con su insistente denuncia de comisiones ilegales exigidas por la bancada panista para autorizar partidas presupuestales a estados y municipios.
La acusación apunta hacia el abogado guanajuatense LUIS ALBERTO VILLARREAL, diputado federal y coordinador de dicha bancada en la Cámara Baja, aunque el destinatario final es su protector y amigo GUSTAVO MADERO.
Igual que en su andanada contra JOSEFINA, el proyectil contra VILLARREAL demerita la solvencia moral del panismo en su conjunto.
La existencia de tales comisiones (denominadas “moches” en el argot periodístico) exigiría, por su gravedad, una argumentación bien fundada en nombres, cantidades y documentación probatoria. Desde luego, no los hay.

TAMBIÉN AUTOGOLES…
El daño, de nueva cuenta, es de amplio espectro. Como lo son, sin duda, esos dislates lamentables, impropios para un hombre de su nivel.
En 2011 dio pauta para la burla sostenida en medios y redes cuando, desde su cargo como titular de Hacienda, afirmó que un salario de 6 mil pesos sería suficiente para que los mexicanos pudieran pagar casa, coche y hasta escuela privada.
El resbalón fue la delicia de blogueros y caricaturistas que parecían cantarle a coro la melodía aquella de CHAVA FLORES, “La Bartola”, cuya letra dibuja el jocoso absurdo:
-“Ahí te dejo esos dos pesos, pagas la renta, el teléfono y la luz…”
Al año siguiente, en 2012, durante la competencia interna por la candidatura presidencial, en un infortunado lance verbal mezcló los nombres de dos mandatarios panistas al invocar un engendro bicéfalo al que llamó VICENTE CALDERÓN.
Cualquiera diría que el estrés de las competencias produce en ERNESTO un sobrecalentamiento de sus facultades cognitivas y, por consecuencia directa, los “lapsus linguae” afloran sin control.

HARAKIRI FEROZ
La semana pasada, en gira proselitista por Mérida, dijo textual:
-“Yo quiero ser presidente del PRI, para ordenar ese legado de millones, de miles de mexicanos que desde 1939 han construido un país...”
Y aunque después admitiría que se equivocó y tocaría madera intentando banalizar las cosas, el daño estaba hecho.
Mencionó la cuerda en casa del ahorcado, en un país donde el PAN probó las delicias del poder para perderlo en 2012.
Y también en una entidad como Yucatán, donde el mismo partido tuvo gobernador (PATRICIO PATRÓN, 2001-2007) para luego sufrir dos derrotas consecutivas ante los priístas IVONNE ORTEGA (2007) y ROLANDO ZAPATA (2012).
La mofa pública no se hizo esperar y todo indica que lo acompañará durante el resto de su campaña para regocijo de su contrincante GUSTAVO MADERO.
Peor aún, estos dislates marcan de por vida, como el “no traigo cash” de ZEDILLO, el “ni los veo ni los oigo” de SALINAS, el “haiga sido” de CALDERÓN y las incontables bufonadas de FOX.