mi茅rcoles, 15 de enero de 2014

Qui茅n y por d贸nde


Cd. Victoria, Tam.- La candidatura panista a gobernador de Tamaulipas para el no tan lejano 2016 tiene dos prospectos fuertes en el reynosense PACO CABEZA y el laredano CARLOS CANTUROSAS, sin descartar a la muy activa senadora MAKI ORTIZ.
En cuanto a la joven alcaldesa matamorense LETY SALAZAR, a decir verdad, a煤n no observa talla para contender en dichas lides.
No obstante, si de algo podemos estar seguros es que LETICIA (aunque verde todav铆a) lleg贸 para quedarse a la polaka regional y tendr谩 gas para seguir saltando cuando concluya su trienio.
Por supuesto, necesitar谩 desarrollar ese colmillo que hoy le falta. La p谩tina del tiempo, dir铆amos, el temple. Aprender por ejemplo que, a煤n frente al mar m谩s tempestuoso, el capit谩n del barco es el 煤nico que tiene prohibido “apanicarse”.
Tampoco debe quedarnos duda, todav铆a hay GUSTAVO C脕RDENAS para rato, aunque en esta nueva etapa se pinte de naranja, tras su separaci贸n del PAN.
Organizaci贸n que lo llev贸 a la alcald铆a de Victoria en 1992 y por la cu谩l fue diputado local, senador, diputado federal y hasta funcionario del gobierno calderonista.
Si consigue el liderazgo del Movimiento Ciudadano (MC), GUSTAVO se convertir铆a acaso en el primer “amarrado” para la contienda del 2016.
Por otra parte, la perspectiva del PRI y de las oposiciones variar谩 mucho seg煤n la combinaci贸n de elementos. Y vaya que es amplia la mixtura.
Con un PRD pr谩cticamente en el suelo y cuyos mejores tiempos quedaron en el olvido, su escisi贸n m谩s sonada (MORENA, de AMLO) despliega hoy tareas de activismo pol铆tico. Lo cu谩l significa mayor divisi贸n no solamente en las filas de la izquierda sino en la oposici贸n regional.
Interesante tambi茅n esclarecer de una vez por todas el estilo personal que imprima PE脩A NIETO a la selecci贸n de candidatos a gobernador dentro de su partido.
Al respecto hay dos opciones extremas:
(1) LA CARTA DEL CENTRO. Que el retorno del tricolor a Los Pinos implique una reinstalaci贸n tajante del llamado “Gran Elector”. De ser as铆 poco o nada tendr铆an que hacer los gobernadores de dicho partido, salvo esperar a que el primer pri铆sta de la naci贸n palomee y decida, auxiliado por las opiniones cercanas de Insurgentes norte y Bucareli.
(2) LA CARTA LOCAL. La opci贸n contraria es la que vivimos bajo los dos sexenios del PAN, donde hab铆a muchos “grandes electores”, para ser exactos, uno en cada gobernador pri铆sta.
Lo coment茅 aqu铆 hace alg煤n tiempo. En 1998, sabedor de que la alternancia era inminente, el doctor ERNESTO ZEDILLO opt贸 por partir su “dedo elector” en cachitos, repartiendo estos entre los mandatarios del tricolor.
El caso Tamaulipas fue uno de ellos, en la transici贸n de MANUEL CAVAZOS a TOM脕S YARRINGTON.
De esta manera, para cuando lleg贸 la derrota de LABASTIDA en 2000, los gobernadores ya sab铆an lo que deb铆an hacer. Convertirse en “presidentes” de sus respectivos estados, asociarse entre s铆 para resistir al invierno panista y apostarle a un eventual retorno dentro del mediano plazo.
Y, en efecto, dicho plazo se consum贸 dos sexenios despu茅s, en 2012, con la victoria de ENRIQUE PE脩A NIETO.
La pregunta entre tantas es si ese dedo en cachitos que les fue dado en resguardo por ZEDILLO en 1998, ser谩 devuelto al se帽or de Los Pinos.
(3) LA CARTA CONSENSADA. Una opci贸n intermedia podr铆a ser bastante viable. Que no opere una regla fija o inamovible (ni del centro, ni local) sino que se aplique una combinaci贸n distinta y adecuada a las condiciones de cada entidad.
Concederles a los gobernadores (por ejemplo) el derecho de veto, reconociendo, por supuesto, que el alto mando nacional tambi茅n podr铆a vetar alguna propuesta local que le pareciera impropia, abriendo con ello el abanico en aras de encontrar prospectos que cuenten con el visto bueno en ambos lados de la mesa.
Ello en el entendido de que siempre ser谩 de gran utilidad que el candidato en campa帽a tenga buena qu铆mica con el gobernador saliente para que este comprometa toda su fuerza pol铆tica en hacerlo ganar.