jueves, 25 de octubre de 2018

Refundaci贸n sindical


Cd. Victoria, Tam. Lo mismo en Educaci贸n, que en PEMEX o en el IMSS, el sindicalismo nacional empieza a salir de un pesado letargo cuya extensi贸n temporal es, ya de por s铆, pol茅mica. De este c谩lculo depende el diagn贸stico y tambi茅n el tratamiento prescrito.
Los m谩s cortos de vista aducen que esa larga noche empez贸 desde (1) los gobiernos neoliberales de los se帽ores DE LA MADRID, SALINAS y ZEDILLO, prosigui贸 con (2) el conservadurismo de FOX y CALDER脫N, para rematar en (3) la hibridaci贸n de ambos modelos, PE脩A NIETO.
Aunque una visi贸n m谩s amplia nos dice otra cosa. Los vicios que pudrieron a las organizaciones gremiales nacen con el PNR, se desarrollan bajo el PRM y alcanzan su edad adulta dentro del PRI.
Cacicazgos, liderazgos charros que reciben este nombre por la afici贸n de un dirigente ferrocarrilero de ingrata memoria (el “charro” OCHOA PARTIDA).
Coptaci贸n de c煤pulas, sujeci贸n negociada al poder pol铆tico, a cambio de la impunidad total en el manejo de los presupuestos sindicales, las millonarias aportaciones de sus agremiados.
Potestad sobre bienes y personas, asignaci贸n de plazas y prebendas pol铆ticas. El regenteo infame de sus huestes, carne de acarreo en campa帽as tricolores, a cambio de lo cu谩l las dirigencias se eternizan, conseguir谩n curules, esca帽os, alcald铆as y hasta gubernaturas.
Sin olvidar que, al paso de los a帽os, los caciques se convierten en patrones, se inventan empresas para capear contratos en obras y proveedur铆as gubernamentales. Millonarios de diente dorado.
Se manejar谩n entonces con l贸gica empresarial, aunque sin correr los riesgos del mercado, porque tienen la asignaci贸n asegurada en las mil y una caras del presupuesto oficial.

A脩OS DE RETROCESO
Hoy el tema laboral se abre paso en el tr谩fago de noticias cotidianas, por el fuerte sustento popular que otorg贸 el triunfo al presidente L脫PEZ OBRADOR.
Y tambi茅n porque son muchas las interrogantes en torno a los alcances de dicho compromiso con los trabajadores, tantas veces refrendado en sus tres campa帽as de 2006, 2012 y 2018.
Cuesti贸n de observar la agenda que hoy maneja la entrante secretaria del Trabajo y Previsi贸n Social LUISA MAR脥A ALCALDE, abogada por la UNAM, postgraduada en Berkeley y miembro m谩s joven del nuevo gabinete. En agosto pasado cumpli贸 31 a帽os.
El diagn贸stico que comparte el nuevo poder Ejecutivo con los legisladores de MORENA es que existe un retroceso grave en los derechos laborales, empezando con la dr谩stica ca铆da de los minisalarios.
Lo interesante es que su diagn贸stico nos muestre ahora la pel铆cula completa. No solo consignan en su visi贸n los a帽os aciagos del neoliberalismo y el despotismo patronal (1982-2018).
El grupo gobernante en ciernes calcula en 70 a帽os (setenta) el rezago que hoy M茅xico arrastra en materia laboral.
Y hay tambi茅n retroceso por el descenso de la basificaci贸n y la puesta en boga del pago por recibo de honorarios o por contrato, como si se tratara de un servicio temporal.
Ello, aunque en los hechos el trabajo sea permanente, con lo cu谩l se conculcan derechos fundamentales como la antig眉edad, la seguridad social y la indemnizaci贸n en caso de despido, entre otros.
Deterioro en las condiciones laborales que tambi茅n se registra en el sector gubernamental. En salud federal, por ejemplo, en programas bien identificados donde m茅dicos, enfermeras, profesionales de la psicolog铆a trabajan bajo esquemas de contrataci贸n que disfrazan sus servicios como presuntos “becarios”.

REFORMAS EN MARCHA
La prospectiva al alcance nos dice, por ello, que el pa铆s est谩 entrando en una etapa muy intensa (y acaso larga) dentro del campo laboral, con notorio 茅nfasis en el resurgimiento gremial.
Esquema dentro del cu谩l quisieran hoy montarse viejos liderazgos charros como las respectivas pandillas que encabezan CARLOS ROMERO DESCHAMPS y ELBA ESTHER GORDILLO, alentados tal vez por el retorno de NAPOLE脫N G脫MEZ URRUTIA en el 谩mbito minero.
Aunque el caso de NAPITO debiera entenderse como una excepci贸n a la regla, que llega a cumplir una funci贸n temporal en el arranque del obradorismo, pero sin trascendencia a mediano plazo.
Su regreso de Canad谩 y su ascenso al senado han sido previstos para enfrentar a un enemigo muy poderoso. Los grandes capos mineros a los que SALINAS, ZEDILLO, FOX, CALDER脫N y PE脩A concesionaron vastas extensiones del territorio nacional, privatizando fuentes estrat茅gicas de agua dulce.
Aunque este es otro cantar. Salvo el caso minero, el resto de los sectores sindicales deber谩 considerar muy en serio las reformas legales hoy en puerta, donde se plantea una supervisi贸n oficial cercana a la operatividad de los gremios.
Detalles como la decisi贸n de desterrar las elecciones por aclamaci贸n, utilizadas durante d茅cadas por los viejos l铆deres para identificar (y con ello intimidar) a los agremiados que eventualmente pudieran votar en contra.
El proyecto de AMLO incluir铆a reformar el art铆culo 371 de la Ley Federal del Trabajo (LFT) buscando que los estatutos de cada sindicato fijen con claridad la periodicidad de las elecciones, que en cualquier caso deber谩 ser menor a seis a帽os.
Y tambi茅n, la obligatoriedad del voto libre, secreto, universal y directo en los procesos electivos. Haciendo valer de paso la rendici贸n de cuentas sobre el uso de los recursos sindicales que solo en teor铆a debieran ser cada seis meses, aunque esto jam谩s se cumple a cabalidad (o se retarda a帽os).
Reformas que buscan desterrar el modelo de sindicalismo brib贸n encarnado en personajes siniestros GORDILLO y ROMERO DESCHAMPS.
Por todo ello, el comentario inicial sobre el periodo hist贸rico que hoy se quiera someter a un an谩lisis cr铆tico, cuando hablamos de las asignaturas pendientes en el campo laboral.
Es bastante m谩s que la tecnocracia neoliberal de las 煤ltimas tres d茅cadas. Es todo el modelo mexicano, instituido de manera corporativa con PLUTARCO EL脥AS CALLES en 1929, pero pervertido de manera gradual desde MANUEL 脕VILA CAMACHO en 1940.
No se trata de volver al pasado, la perspectiva es del siglo 21. Tampoco es renovaci贸n a secas, sino algo m谩s amplio, refundaci贸n.