Cd.
Victoria, Tam. Concedi茅ndole, por
supuesto, el beneficio de la duda, hay, sin embargo, elementos preocupantes en
el perfil de la empresaria laredana YAHLEEL ABDAL脕 para temer que este ascenso
a la dirigencia estatal del PRI acelere su bancarrota final como partido.
Sensaci贸n no muy distinta a la que nos
deja la ratificaci贸n autocr谩tica de CLAUDIA RUIZ MASSIEU en la presidencia del
CEN.
Ninguna de ellas se gan贸 el cargo por
competencia interna. Son sillones sin liderazgo alguno que haya sido legitimado
por la voluntad de las bases.
La otra palabra que suele emplearse en
estos casos es la de dirigencia. Solo que esta se reduce a un cargo
administrativo, cierto mando sobre un presupuesto minimizado por las derrotas.
Jerarqu铆a superior dentro del aparato,
m谩s cercana en su grisura a una gerencia, donde no hay masas interesadas en escuchar
o entrar en movimiento por acci贸n de su palabra. Muy apenas dar谩n 贸rdenes a un
reducido equipo de trabajo.
Pero les sirve (a las dos, YAHLEEL y
CLAUDIA) como trampol铆n para seguir viviendo del erario. La se帽ora RUIZ tiene
seis a帽os asegurados en la n贸mina senatorial.
La se帽ora ABDAL脕 tendr谩 opci贸n de
ubicarse en la primera posici贸n de lista plurinominal, para convertirse en
diputada local el pr贸ximo a帽o, sin esforzarse mucho.
AL
BAILE VAN
Ambas vienen de derrotas sonadas,
vergonzantes. La tamaulipeca qued贸 en tercer lugar, por debajo de las f贸rmulas
encabezadas por AM脡RICO VILLARREAL (MORENA) y el panista ISMAEL GARC脥A CABEZA
DE VACA.
¿Puede una perdedora llamar a filas al pri铆smo
para encarar con vocaci贸n de triunfo el compromiso electoral del pr贸ximo a帽o?
En el caso de CLAUDIA, fue n煤mero dos del
CEN (secretar铆a general) durante la fracasada campa帽a de PEPE TO脩O MEADE. Tercer
lugar tambi茅n, bastante abajo de AMLO y ANAYA.
¿Qu茅 capacidad de convocatoria puede
tener este 2019 para encabezar proyectos ganadores en Aguascalientes (11
ayuntamientos); Baja California (gubernatura, 25 curules locales, 5
ayuntamientos); Durango (39 ayuntamientos); Quintana Roo (25 curules) y
Tamaulipas (36 curules)?
Haciendo una suma de las sucesivas debacles
en 2016 y 2018, el PRI de Tamaulipas se qued贸 sin gobernador, sin alcaldes
(tiene 5 de 43), sin curules federales de mayor铆a (solo una de pluri), sin
senadores (ni de mayor铆a, ni minor铆a, ni pluri).
A partir de diciembre, el tricolor
tampoco tendr谩 presidente de la Rep煤blica, los tamaulipecos incrustados en el
gabinete nacional (como BALTAZAR HINOJOSA) dejar谩n de ser un referente. Para
colmo, quedar谩n cesantes todos los delegados federales.
¿Qu茅 le queda, en firme, al Partido
Revolucionario Institucional?... Solamente su bancada en la LXIII legislatura
local (2016-2019), donde todav铆a conserva 11 de 36 diputados, poquito menos de
un tercio.
Lo dem谩s es un p谩ramo, un desierto,
donde PAN, MORENA y hasta proyectos menores como MC y PVEM buscar谩n crecer a
costas (precisamente) del PRI.
En el plano nacional, la situaci贸n no
pinta mejor para dicho partido. Sus encargados sonr铆en como si estuvieran en
jauja, pero lo cierto es que el pasado mes de julio perdieron la presidencia y
las nueve gubernaturas en juego, debi茅ndose conformar con 47 de 500 diputados y
13 de 128 senadores.
CONFORMISMO
Esp铆ritus an谩logos, ambas mujeres llegan
por dedazo, carentes de emoci贸n social, sin proyecto de transformaci贸n, pero
adem谩s (lo m谩s pat茅tico) sin la menor conciencia sobre la extrema gravedad en
que se encuentra su partido.
Ello, cuando la l贸gica m谩s elemental exigir铆a
una convocatoria abierta a su base m谩s amplia de militantes para realizar un
ejercicio profundo de autocr铆tica, replantear aspectos doctrinales, encarar los
mil y un “porqu茅s” de la derrota.
Pero nada hacen. Mire usted, sin
autocr铆tica no puede haber diagn贸stico sobre el estado que guarda el aparato de
partido, en ambos niveles, estatal y nacional.
Y sin diagn贸stico, sus respectivas plataformas
para 2019 nacen hu茅rfanas de estrategia. Ning煤n plan de renovaci贸n,
refundaci贸n, reestructuraci贸n, nada.
Llegan, tan solo, a rascar los 煤ltimos sobrantes
de la olla. Parecen muy conformes con la triste tarea de seguir administrando sus
penurias, montadas en la decadencia y (peor todav铆a) benefici谩ndose de la ruina,
en el plano m谩s particular.
Hacer ronchita para sus muy personales
proyectos. En el caso de RUIZ MASSIEU, seguir cobrando en la C谩mara Alta
mientras acaricia postularse por la gubernatura de Guerrero.
Para ABDAL脕, brincar del PRI estatal a
la curul tamaulipeca de representaci贸n proporcional, en lo que se articulan
alianzas para buscar la alcald铆a de Nuevo Laredo.
Ambiciones comprensibles, por supuesto,
aunque todo parezca indicar que entregar谩n a cambio el 煤ltimo suspiro de su partido.