lunes, 8 de octubre de 2018

Fracking Fox comes again


Cd. Victoria, Tam. Durante la pasada contienda presidencial, a medida en que se acercaba la fecha de las votaciones y se confirmaba la delantera irreversible de ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, una inquietud morbosa circuló entre los partidarios de MORENA.
Cual sería (murmuraban, a manera de pregunta) la reacción de VICENTE FOX tras el triunfo de un hombre al que (1) intentó desaforar y encarcelar en 2005, (2) arrebató el triunfo en 2006 (3) combatió por todos los medios por más de una década, (4) contra el cuál apoyó a dos candidatos priístas consecutivos, PEÑA y MEADE, amén de (5) emprender una larga y virulenta campaña de majaderías en su espacio de #Twitter.
Inolvidables aquellos insultos de talante deportivo (“¡Uleeeero, uleero!”), el llamar corruptos a sus colaboradores cercanos y calificar como “perrada” al obradorismo en redes sociales.
Para también referirse al propio AMLO con el despectivo apodo de “lopitos”, a quien endilgaba denuestos como “soberbio”, “ignorante”, “acomplejado”, “inútil”, “deshonesto” y “vividor”.
Por ello la duda: ¿cambiaría VICENTE su tónica tras el inevitable triunfo de LÓPEZ OBRADOR?... La respuesta vino la noche misma del domingo primero de julio.
En un “tuit” colgado a las 23:18 horas, FOX capituló desde su bunker de San Francisco del Rincón, Guanajuato, felicitando a ANDRÉS MANUEL por el resultado, para añadir:
“Hago votos porque nuestro país continúe su marcha al éxito. Tenía otras opciones como preferencia, sin embargo, democráticamente el pueblo de México ha decidido y decidido para bien.”
Dos días después, el martes 3, el expresidente sería todavía más efusivo hacia LÓPEZ OBRADOR, al dedicarle los 12 minutos de su programa “FOX POPULI”, de transmisión semanal por MILENIO-TV.
Le ofreció su apoyo y quiso darle clases sobre manejo eficaz del presupuesto, aconsejándole austeridad y procuración oportuna de la inversión extranjera.

EMPORIO EN RIESGO
Palabras cautas, en efecto, teñidas de una corrección política que parece hija del miedo, ante la mayoría aplastante lograda por su viejo adversario.
Bastante más que la tibia amenaza de quitarle su pensión. El riesgo tangible de ser auditado por el origen oscuro del dinero que da sustento a sus dos asociaciones civiles: el “Centro Fox” y “Vamos México”.
El peligro real de ver afectado todo el conjunto de empresas que conforman su patrimonio personal y familiar, lo mismo en bienes raíces que en industria de la construcción, plantas cementeras y de asfalto, minería, agroindustria exportadora, transporte de pasajeros y de carga, hotelería, servicios financieros y de asesoría industrial.
Al respecto, hay abundante material informativo que apunta hacia la evasión fiscal a gran escala, ya que las ganancias que obtiene de muchos negocios habrían sido disfrazadas de donaciones a las referidas asociaciones civiles, para no reportarlas como utilidades, sino como ingresos altruistas libres de impuestos.
Ello, sin olvidar la joya de la corona, sus intereses en la industria petrolera, a través de la empresa EIM CAPITAL, donde es socio desde 2014, como cabildero de compañías norteamericanas, tras consumarse la reforma energética de ENRIQUE PEÑA NIETO.
Por dicha vía estaría participando en la licitación de contratos para la explotación de recursos no convencionales, en el ramo del gas shale, cuya extracción exige el uso de la cuestionada técnica del fracking.
Lo cuál incluye la exploración y explotación de hidrocarburos en aguas profundas del Golfo de México, así como en territorio continental ubicado en media docena de entidades mexicanas, entre ellas, el estratégico triángulo del noreste conformado por Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. La cuenca de Burgos.
Por todo ello, en julio pasado, cuando FOX sacó su bandera blanca hacia el triunfante obradorismo, la curiosidad de la gente, lejos de quedar satisfecha, tan solo se actualizó:
¿Cuánto tiempo tardará en quitarse la máscara conciliadora, romper lanzas con AMLO y volver a la carga contra el populismo?, ¿en cuántas semanas o meses estará llamándole otra vez “lopitos”?

EL DEFENSOR
Cuestión de monitorear su cuenta en #Twitter. De manera gradual, en dosis pequeñas y con palabras veladas, el hostigamiento contra su enemigo histórico ha ido cobrando forma.
Y parece haber alcanzado un punto de ruptura este sábado 6 de octubre, tras el discurso de AMLO en San Luis Potosí, donde reiteró de manera terminante que su gobierno no permitirá el uso del “fracking” y que esta técnica será prohibida en todo el territorio nacional.
El mismo día (sábado 6) desde la ciudad de Tulsa, Oklahoma, FOX subió un videoselfie cuestionando la postura antifracking de AMLO y haciendo una defensa a ultranza del citado método de extracción.
Detalle curioso, no parece estar hablando en calidad de ideólogo del neoliberalismo, defensor de la empresa privada o del mercado en abstracto.
Resulta obvio que habla como parte afectada, es decir, en su calidad de empleado y socio menor de compañías trasnacionales.
Y lo hace con el mismo argumento de la presunta panacea que suele utilizar cuando promueve la legalización de las drogas. Negocio en el que se observa francamente involucrado desde que propuso la venta de mariguana en los OXXOS.
Los argumentos son igual de simples (“miles de empleos, generación de riqueza, solución de pobreza”) en calidad de urgentes para ambos rubros: drogas y fracking. Sin duda porque el común denominador son los altos índices de ganancia.
Nada define mejor a VICENTE FOX que su defensa neurótica del dinero rápido y en cantidades mágicas, por inescrupuloso que resulte.
De aquí que exija no solo rectificar sino además “avanzar a toda velocidad, en muy corto plazo” por el camino que juzga más conveniente.
Desde luego, la prisa es del tamaño de su ambición individual que, por cierto, se cuida mucho de admitir. No dice cuáles serían sus expectativas personales de ganancia, porque todo lo disfraza de un presunto beneficio nacional.
Y bueno, salvo que ANDRÉS MANUEL le haga caso (escenario poco probable) hay elementos para pensar que ambos personajes van en trayectoria de choque otra vez.
Se avecina, pues, un duelo con sabor a revancha y cantidades importantes de humor involuntario: KID MACUSPANO contra FRACKING FOX.
Solo que ahora el tabasqueño es presidente y la correlación de fuerzas diametralmente distinta a las de 2006 y 2012. La tercera, dicen, es la vencida.