martes, 28 de marzo de 2023

Rottweiler viejo y desdentado

Cd. Victoria, Tam.- El chiapaneco JAVIER COELLO TREJO pertenece a esa categoría de abogados lúgubres, de rostro pétreo y ademán implacable que parecen inspirados en los perfiles rudos del macartismo.
Siendo subprocurador bajo el gobierno salinista, su círculo íntimo de guardaespaldas fue responsabilizado por una serie de violaciones a mujeres en el sur de la capital mexicana.
El mismo personaje fue acusado de encubrir a dichos guaruras que perpetraron al menos una decena de violaciones, amén de actividades delictivas como desapariciones forzosas, secuestro, tortura y asesinato.
Se desató entonces una lucha encarnizada entre COELLO TREJO y las mujeres victimadas que además contaron con el apoyo de JORGE CARPIZO MCGREGOR, exrector de la UNAM y por entonces titular fundador de la CNDH.
Se diría que CARPIZO ganó dicha batalla desde el punto de vista político, pues el presidente SALINAS lo ascendió a Procurador y luego a Secretario de Gobernación, mientras COELLO saldría de la PGR, para irse a PROFECO y después a la banca.
Aunque para las víctimas fue distinto. Si bien obtuvieron el cese y arresto de algunos agresores, ni se castigaron todos los abusos, ni tampoco hubo reparación satisfactoria del daño, ni siquiera alguna sanción para el referido subprocurador por ese terco encubrimiento de sus allegados.
¿Dime con quién andas?, JAVIER fue gran amigo y compadre del narcopolicía lopezportillsta, ARTURO, “El Negro” DURAZO MORENO, de terrorífica memoria.
Aquel que fue luego procesado por su responsabilidad en la matanza del río Tula. Famoso por la construcción de grandes palacetes estilo griego a los que la prensa de la época llamó “partenones”, uno en el cerro del Ajusco y otro en Acapulco.
 
LEYENDAS URBANAS
Como subprocurador le adjudican a COELLO TREJO algunas hazañas de dudosa veracidad. Entre ellas, el arresto del narco sinaloense MIGUEL ÁNGEL FELIX GALLARDO, aunque fuentes bien informadas consignan que quien hizo el trabajo fue GUILLERMO GONZÁLEZ CALDERONI.
Igual le cuelgan a JAVIER COELLO el mérito de haber arrestado a los sindicalistas petroleros de Ciudad Madero en enero de 1989.
Aunque la mayoría de las fuentes reconocen como estratega principalísimo al entonces Secretario de Gobernación FERNANDO GUTIÉRREZ BARRIOS.
De cualquier manera, COELLO, abogado y policía, supo formarse una imagen de tipo duro, con fama de irreductible, aunque no necesariamente exitoso. En sus años de plenitud el hombre provocaba más miedo que respeto. Hoy ni siquiera eso, su estrella se encuentra en franco declive.
Como defensor de celebridades, habrá que anotar su fracasada diligencia con EMILIO LOZOYA AUSTIN, actualmente en prisión por la cadena de corruptelas y sobornos que derivaron del caso ODEBRECHT.
El extitular de PEMEX capturado en España por la INTERPOL, cuya capitulación y retorno a México le costó una ruptura ruidosa y cara con COELLO, quien le tiene fincada a su excliente una demanda multimillonaria por acuerdos incumplidos. Hizo agua el caso y ahora pelean entre ellos, eso no suena muy eficaz que digamos.
También fue abogado de la señora MÓNICA GARCÍA VILLEGAS, dueña y directora del Colegio Rébsamen en la capital mexicana, donde perdieron la vida 19 menores durante el sismo de 2017.
Mire usted, de poco le sirvió contratar un jurista de postín. Le fue dictada una condena de 36 años por la responsabilidad derivada de la construcción y ampliaciones defectuosas en el inmueble que se derrumbó, segando vidas y llenando de luto a muchas familias.
 
CON CABEZA
El 5 de marzo pasado, el exgobernador de Tamaulipas FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA anunció en redes sus planes de contrademandar a sus acusadores y para ello había contratado al despacho jurídico del referido exfiscal de hierro JAVIER COELLO TREJO.
Lo curioso es que excluyeran de su queja al principal responsable de la fiscalía, ALEJANDRO GERTZ MANERO, ¿el diablo sabe a quién se le aparece?, digamos que es muy probable.
Sobre todo si recordamos la opinión que externó COELLO de GERTZ en una entrevista al portal INFOBAE en julio del 2021, cuando lo calificó primero de “examigo” y luego subrayó: “es vengativo”. (https://tinyl.io/8BOR), de lo cual no parece haber duda alguna.
Acaso para evitar una lucha de rudos contra rudos en la que saldrían dañados los dos, COELLO no emplazará sus misiles contra GERTZ, en la defensa que hoy emprende de CABEZA DE VACA.
Dirigirá únicamente sus alegatos sobre la humanidad de SANTIAGO NIETO CASTILLO, extitular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).
Esa, al menos, sería la explicación oficial, aunque igual se presumen nexos de amistad provechosa y efectiva entre CABEZA y GERTZ. Pero este es tema aparte.
En este contexto ocurre la conferencia de prensa ofrecida por la defensa del exgobernador tamaulipeco este lunes 27 de marzo en un hotel de avenida Reforma, donde se confirmó la expectativa antes dicha.
Presente COELLO TREJO, el blanco principal de sus acusaciones será SANTIAGO NIETO por la fabricación de delitos, ante lo cual aclaró que no será suficiente “una disculpa pública” sino que se exigirá acción penal contra el exjefe de la UIF.
Lo cierto es que el evento huele a todo menos a justicia. Luce adherencias inocultables de carácter subjetivo, propósitos oportunistas que viajan en paralelo, como moscas posadas en el expediente.
Entre otros: (1) el show mediático de un exmandatario tamaulipeco que sueña con ser candidato presidencial, amén de (2) la intención mañosa de disfrazarse de víctima en alguien que hoy día es prófugo de la justicia y (3) el deseo de venganza contra su principal acusador, NIETO CASTILLO.
A todo busca sacarle jugo. Aunque ya sabemos que JAVIER COELLO, a estas alturas, está convertido en un espantajo que solo intimida a los niños pequeños. Más furor que efectividad, más gesto admonitorio que resultados tangibles. Al tiempo todo.