lunes, 11 de junio de 2018

¿Tiros de precisión?


Cd. Victoria, Tam. – Desde Hidalgo, Texas, el gobernador FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA puso en marcha el pasado jueves un programa binacional contra la delincuencia, en coordinación con autoridades norteamericanas.
Megaoperativo que se anuncia como el esfuerzo más grande dirigido al combate de las bandas criminales ubicadas en una geografía amplia entre la franja fronteriza de Tamaulipas y la región sur de Texas.
Se informa que el plan denominado “Campaña de Seguridad y Prosperidad” (CSP) empezó a diseñarse desde el pasado 2017 por acuerdo de la administración estatal y las agencias federales estadounidenses.
Proyecto donde destaca la colaboración en el rubro de inteligencia, haciendo énfasis en el intercambio de información oportuno, dirigido a la localización de jefes delictivos.
En ceremonia al aire libre, con las instalaciones aduaneras de fondo, FRANCISCO JAVIER leyó un mensaje en inglés donde anunció la creación de un grupo de tareas para trabajar en cuatro directrices básicas: respeto, confianza, seguridad y prosperidad (“respect, trust, security and prosperity”).
Colaboran en dicho plan siete agencias federales norteamericanas, a saber: Air Marine Office, Customs and Border Protection, Homeland Security Investigations, Border Patrol, el Departamento de Estado, Drug Enforcement Agency (DEA) y la U.S. Citizenship and Immigration Services.
Por el lado mexicano participan la Procuraduría General de Justicia y la Secretaría de Seguridad Pública, instituciones estatales, las dos.
En ambos lados de la frontera, los medios dieron una extensa cobertura al evento y celebraron la puesta en marcha de este plan al que calificaron como “un intenso operativo antimafia”, el cual destacan como una iniciativa del gobierno tamaulipeco.
Se menciona la apertura de cuatro líneas telefónicas de denuncia que operarían de manera binacional, incluyendo el servicio de mensajería WhatsApp.
Aunque lo más importante es la nueva lista de diez jefes criminales señalados con nombre y apellido, cuyas capturas han sido fijadas como metas fundamentales.
Lo novedoso es que ahora participen en dicha búsqueda las autoridades americanas y la razón es muy clara. Son individuos que suelen moverse con gran habilidad en ambos lados de la frontera.
Aunque dicha estrategia basada en lo que se conoce como “tiros de precisión” tiene un antecedente regional que vale la pena referir aquí.
Se recordará que, en mayo de 2014, el entonces titular de Gobernación MIGUEL ANGEL OSORIO CHONG acordó con el ingeniero EGIDIO TORRE CANTÚ un esfuerzo semejante.
Entonces fueron 15 los llamados “objetivos prioritarios”, es decir, líderes criminales tras los cuales deberían encaminar sus pasos las corporaciones federales y estatales.
Apenas 18 meses después, en noviembre de 2015, en ocasión de su quinto informe, TORRE CANTÚ anunció que los 15 propósitos se habían cumplido (entre arrestados y abatidos), amén de “248 objetivos secundarios” (de los cuáles, por cierto, no se dio mucho detalle).
Y bueno, dada la formalidad con que se anuncian estas decisiones, cabe esperar que la nueva cacería de malhechores dispuesta por CABEZA DE VACA logre su cometido en tiempo y forma, como lo hizo EGIDIO.
En ambos casos (2014 y 2018) se trata de operativos necesarios cuya cumplimentación merece el aplauso y el reconocimiento público.
Con una salvedad, que los índices delictivos no disminuyen gran cosa. Entre otras razones porque las organizaciones mafiosas suelen observar un modelo de reemplazo inmediato, siempre que cae o muere alguno de sus capos.
De manera interina o definitiva, alguien más asume el mando para darle continuidad a este conjunto de negocios que (como sabemos) mueven muchos millones de dólares al año.
Importa señalar, además, que la liquidación de mandos criminales dio un sello distintivo al gobierno de FELIPE CALDERÓN, dejando por resultado medio centenar de personajes famosos en prisión o bajo tierra.
Pero la inseguridad no se compuso porque el golpeteo se emplazó siempre contra individuos, dejando intactas las estructuras.
Parece claro, entonces, que mientras no se desmantelen las redes de operación, los gobiernos (federal y estatales) seguirán limitados a festinar logros temporales y enfrentar problemas recurrentes.
Más recientemente, el gobierno que preside CABEZA DE VACA ha estado avanzando (y en esta columna se ha dado seguimiento puntual) en la erradicación de negocios relacionados con la delincuencia: antros, casinos, yonqueros, contrabandistas de licor, taxis piratas y demás.
Se diría que tales acciones van en el camino correcto, debido a que inciden en las ramificaciones y no solamente en la cúpula.
Aunque el éxito definitivo estaría supeditado a que las autoridades perseveren al paso de los años, pues de no hacerlo estarían provocando el efecto contrario. La poda que fortalece al árbol.
Otro detallito es el tiempo que media entre un programa de objetivos prioritarios y el siguiente. Entre los casos arriba mencionados pasaron cuatro años, si tomamos como punto de referencia la fecha de su respectivo anuncio (mayo de 2014 y junio de 2018).
Apenas dos planes en cuatro años, en un mundo delincuencial que felizmente observa una velocidad reproductiva muy superior a la capacidad de respuesta observada por las instituciones del Estado.
Ahora que está de moda consultar a los amigos estadounidenses sobre estos asuntos, acaso fuera bueno preguntarles con qué periodicidad fijan sus metas de captura. Les van a responder que permanentemente.