martes, 23 de abril de 2013

Sedesol: pactar y diferir


Cd. Victoria, Tam.- Este martes, el Presidente ENRIQUE PEÑA NIETO presentaría en sociedad su proyecto de reforma financiera.
Misma que en la víspera ha adelantado en medios (la agencia gubernamental NOTIMEX, entre otros) su propósito de estimular el crédito interno para que la banca mexicana “preste más y más barato”.
Clamor de micro, pequeños y medianos empresarios que no nace de hoy, pues lo mismo estuvo presente entre las justificaciones de JOSÉ LOPEZ PORTILLO para nacionalizar la banca en 1982 que en los argumentos de CARLOS SALINAS (dos sexenios después) para privatizarla de nuevo.
Que los banqueros presten caro y cobren las perlas de la virgen por toda suerte de servicios constituye un defecto estructural que no solamente afecta a comerciantes, agricultores o manufactureros.
También entierra las uñas al usuario convencional de dichos servicios, cuestión de preguntar a cualquier tarjetahabiente.
Con los banqueros originalmente privados, luego estatales y después reprivatizados, la economía nacional parecería ilustrar, sexenio tras sexenio, el mito de SISIFO.
Recordará usted, el rey griego condenado por los dioses a empujar una roca hasta la punta de un cerro, tarea siempre inconclusa pues la gran piedra se precipitaba ladera abajo una vez alcanzada la cima, obligándolo a reiniciar una y otra vez el esfuerzo.
Acaso por ello la pregunta más socorrida (¿En qué manos y en beneficio de quién se encuentra el ahorro nacional?) fue tan válida en los 70 años del priísmo original, como en la posterior docena panista y los 144 días de priísmo restaurado que llevamos con PEÑA NIETO.
Otra preocupación que surgió en la víspera es si tal medida llevará el visto bueno y padrinazgo pleno del Pacto por México (el acuerdo interpartidista estrenado en diciembre pasado) hoy que uno de sus firmantes (el PAN, por medio de su líder GUSTAVO MADERO) se declara abiertamente “indispuesto” a presentarse en público con sus iguales.
Ello, en protesta contra el presunto uso electorero de la SEDESOL federal, denunciado semanas atrás en Veracruz, lo cuál ha causado una verdadera tormenta mediática sobre la humanidad de su titular ROSARIO ROBLES BERLANGA.
De ROBLES se han dicho en poco tiempo demasiadas cosas. Como, por ejemplo, que está utilizando la SEDESOL para crear desde el poder un nuevo partido político, hasta que su renuncia podría ser la primera del gabinete.
Saliendo al paso, el Presidente PEÑA NIETO realizó este fin de semana una defensa decidida de ROSARIO durante el lanzamiento de la Cruzada contra el Hambre en Zinacatlán, Chiapas, al cuál, por cierto, asistió el ex-mandatario carioca LUIZ INÁCIO DA SILVA, LULA.
Al espaldarazo presidencial han seguido acciones concretas que podríamos ubicar dentro del imprescindible recuento de daños y la operación cicatriz, buscando sellar a toda prisa las grietas hoy abiertas en el “Pacto por México”.
Entre ellas, el cese de funcionarios de SEDESOL en la delegación veracruzana donde brotó el problema.
Al momento de escribir estas líneas (19 horas del lunes) la postura de MADERO no había variado, insatisfecho con la simple destitución y en espera acaso de medidas más severas contra los presuntos responsables.
El incidente, no obstante, ubica el tema en el primer plano de la opinión pública nacional.
Quienes operen esta clase de servicios y programas relacionados con el desarrollo y de impacto social inmediato (ayudas de todo tipo: rural, vivienda, educación, becas) deberán poner sus barbas a remojar en todos los niveles.
Y esto significa, entre otras virtudes, pulcritud y cuidado para no complicarle las cosas a sus partidos de origen (y mire usted que hay alcaldes y gobernadores de todas las corrientes políticas) para que las denuncias y descalificaciones de dicha índole no infesten las campañas.
Que no ocurra (como ya hemos visto en ocasiones anteriores) que los reclamos ocupen espacios donde sería mejor ver y escuchar las ofertas programáticas de candidatos y partidos.