miércoles, 20 de febrero de 2013

Mando único, otra vez


Cd. Victoria, Tam.- La primera ocasión que escuché de ello fue con VICENTE FOX pero en calidad de cuento de hadas, expresado en definiciones mostrencas, despatarradas, como tantos sueños de opio que el expresidente solía tejer mientras tocaba la lira y peleaba con las fracciones parlamentarias.
Con CALDERÓN, más formal al fin, el concepto del mando único policial cobraría mayor concreción, aunque solía esgrimirlo al tiempo que corría de una trinchera a otra, con sus tatuajes de guerra en el rostro, fusil en mano, entre la humareda de pólvora.
Se recordará también que FELIPE presentó en aquel tenebroso verano del 2010 una iniciativa que proponía disolver más de dos mil corporaciones municipales con el propósito de integrarlas en 32 policías estatales.
Aunque luego, en 2011, los gobernadores harían a un lado dicho concepto del mando único para reemplazarlo por una "coordinación operativa".
Esto lo vimos en el publicitado operativo de seguridad CONAGO I implementado en junio de dicho año, cuando, según se recordará, fueron movilizados 310 mil agentes en todo el territorio nacional, el equivalente al 75% de la fuerza policial.
Y, bueno, hoy con más calma se revisa el asunto en el marco de la XLIV Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO) verificada en Chihuahua y donde fungió como anfitrión el gobernador de allá mismo CÉSAR DUARTE.
Noticia grata ver del brazo y por la calle a un presidente con un jefe capitalino, en este caso a los señores PEÑA NIETO y MANCERA, cuya relación parece fluir aunque uno sea del PRI y otro del PRD.
Se dice fácil pero esto no ocurría entre CALDERÓN y EBRARD, ya que el segundo desconocía al primero como presidente legítimo, en solidaridad con su padrino AMLO, por aquello de la elección robada del 2006.
Hoy esas broncas ni cuentan ni mucho menos ensombrecen el panorama que priva entre el primer magistrado de la nación y los gobernadores de las 32 entidades federativas, incluyendo el DF.
Y ello porque en estos días de pacto político a nadie se le ocurre siquiera recordar aquellos tiempos borrascosos cuando el país parecía dividido entre legítimos y espurios. Hoy las cosas se mueven de otra manera.
PEÑA NIETO, quien como gobernador mexiquense fue a muchas reuniones de CONAGO, tiene terreno avanzado y conoce la mecánica de estos encuentros, ahora que le toca estar por primera vez como presidente, al igual que el ex-gobernador de Hidalgo y actual titular de Segob MIGUEL ANGEL OSORIO CHONG.
En ese marco fue que tirios y troyanos coincidieron en la necesidad de promover una policía estatal acreditable “con mando único y coordinado”.
Se apoya también la estrategia regional, según se dice para dar mejor seguimiento y evaluación al trabajo de seguridad en cada zona del país.
Desde luego, también hubo oportunidad para el consabido “blablabla” relativo al pacto por México, la lucha contra el hambre y demás temas que siendo importantes, no pertenecen a la categoría de lo más urgente en el rubro de la seguridad como son, sin duda, los resultados.
Lo relevante, ojo, es el mando único porque en él descansa la capacidad de respuesta. Al buen entendedor.

VERDE ETÍLICO
Apodado el “Niño Verde”, el senador JORGE EMILIO GONZÁLEZ cayó el fin de semana en la prisión del “Torito”, a donde van a dar los automovilistas del DF que reprueban el examen de alcoholemia.
Nada del otro mundo, al “Torito” han ido a parar desde personalidades tan respetables como el ex-titular de Hacienda JESUS SILVA HERZOG o el ex-lider panista MANUEL ESPINO, hasta el insufrible divo de la TV conocido como el FABIERUCHIS.
Medi0s y redes sociales apalearon con saña a JORGE EMILIO.
En verdad poco bueno se puede decir de él. Tiene 40 años, desde los 22 ha vivido, comido, medrado de cargos plurinominales (casi la mitad de su vida), como asambleísta (1994-97), diputado (1997-2000), senador (2000-2006), diputado otra vez (2006-2009) y senador de nuevo (2012-2018).
Todo ello, sin resultados. Un auténtico zángano.