jueves, 7 de febrero de 2013

Epitafio guerrero


Cd. Victoria, Tam.- Bajo el cielo mexiquense, ayer miércoles 6 de febrero, la profesora chiapaneca ELBA ESTHER GORDILLO celebró su cumpleaños 68.
Que ni pintada la ocasión para que los viejos pero infalibles mecanismos corporativos invocasen a cerrar filas en torno a la vieja liturgia de la felicitación.
Tumulto y besamanos, incienso, regalos y, desde luego, esas siempre sibilinas promesas de lealtad, que en el sindicalismo mexicano tienen validez mientras un quinazo no diga lo contrario.
Juntos, hasta que un peregrino elbazo los separe y entonces los siempre fieles batallones magisteriales tengan que apoyar con igual furor y similar ahínco a quien deba sustituir a la maestra.
Y lo harán acaso con la misma incondicionalidad como se sumaron a ella aquella mañana de 1989 cuando la fidelidad a CARLOS JONGUITUD le fue endosada en automático a la (entonces 24 años más joven) profesora ELBA, por disposición implacable de CARLOS SALINAS.
Casi un cuarto de siglo después, el fantasma de JONGUITUD (fallecido en 2011) parece rondar en torno a GORDILLO. Algo pudiera o debiera sugerir al oído el viejo maestro a su adelantada aunque testaruda alumna.
Justo es recordar que el potosino entendió la lección, no hubo necesidad de pedirle dos veces que se fuera. Quebró su lanza delante del presidente.
La chiapaneca, en cambio, desafía de manera abierta y manifiesta no sólo al padre tiempo, sino también a los ciclos presidenciales, alternancia incluida.
Beneficiaria directa de CARLOS SALINAS en 1989, sobrevivió al encontronazo de SALINAS con ZEDILLO como aliada de este último.
Tricolor de origen, haría alianza después con FOX y CALDERÓN cobrando carísimos sus servicios mediante cuotas de poder que incluirían la Lotería Nacional, la titularidad del ISSSTE, una tajada importante de la SEP (la subsecretaría para su yerno), el Consejo de Seguridad, gubernaturas para sus amigos, curules, escaños, dinero…
Luego fundaría su propio partido, el PANAL, hoy heredado a su hija, la senadora MONICA ARRIOLA y del cuál es diputado su nieto RENÉ FUJIWARA.
Mujer dada a las cábalas (a la brujería, dice JOSÉ GIL OLMOS, reportero de PROCESO) este miércoles celebró su cumpleaños 68 en el Estado de México donde paralelamente festejan el 36 aniversario de la sección 36 magisterial (36 de la 36).
Léase, en la entidad de ENRIQUE PEÑA NIETO, ahí donde gobierna ERUVIEL ÁVILA.
Priístas ambos (gobernador y exgobernador) sin duda comparten con la misma sonrisa nerviosa la preocupación en torno a la maestra: ¿Qué hacer con ella?
El evento tiene lugar en la colonia Los Reyes Iztacala, Tlalnepantla, municipio conurbado al Distrito Federal.
Presiden ELBA y ERUVIEL, sonrisas que no ocultan desconfianzas.
Felicitaciones van, muestras de apoyo vienen, mañanitas recurrentes, pero el discurso de la dirigente sigue siendo admonitorio, telúrico…
-"Me voy cuando los maestros lo pidan, las amenazas no me quitan".
Para luego anticipar que ya tiene pensada la inscripción que habrá de llevar su tumba. Dicho epitafio dirá:
-"Aquí yace una guerrera y como guerrera murió".
Fáustico el tono, la dama piensa en la muerte real, hoy que los medios barajan, al menos, la inminencia de su otra muerte, la política, es decir, la jubilación, el retiro honorable, acaso con rumbo a una embajada.
Salida digna a la que ella se opone terminantemente, enamorada como está del poder, a estos 68 años en que parecería sentirse más fuerte, más obsesionada por el mando que nunca.
La paciencia de ENRIQUE PEÑA NIETO para con ella no encierra demasiado misterio y hasta se diría que es de lógica elemental.
A la señora no la pueden derribar así como así porque un agujero de ese tamaño en la cúpula del SNTE abriría las puertas a disidencias magisteriales adversas al PRI y de filiación cercana al lopezobradorismo.
Y ojo que el SNTE es bastante más que sindicalismo magisterial. Son batallones duchos en operación electoral. Tacuacheo de casilla y urna meticulosamente organizado en todo el territorio nacional. Votos.