martes, 18 de junio de 2019

Revolución energética


Cd. Victoria, Tam. La humanidad se encamina de manera ineludible a dos grandes revoluciones tecnológicas íntimamente ligadas entre sí, para las cuáles México haría bien en estar preparado.
Son dos temas, mire usted:
(1) El reemplazo de los hidrocarburos (gasolina, diésel) por motores eléctricos.
(2) Y la generación de electricidad para todo uso, mediante páneles solares que permitirán abaratar drásticamente el costo del fluido en cualquier inmueble (habitacional, comercial, industrial).
En el primer caso, lo comenté en esta columna el 20 de mayo pasado, que los países desarrollados se encuentran ya en cuenta regresiva para instaurar una nueva legislación que dejará de fabricar vehículos de combustión interna para abrir paso a los eléctricos.
Estamos a 2019, dicha medida empezará a implementarse en Holanda (2025), el Reino Unido (2020) y China (2040), por citar algunos ejemplos.
Los españoles están también programados para 2040, aunque los estudiosos del calentamiento global insisten en acelerar este cambio para una fecha cercana al 2035 en toda la Unión Europea.
En cuanto al método para operar dicho reemplazo, también hay variantes.
Algunas naciones preferirán empezar sustituyendo los vehículos nuevos, dejando que el viejo parque vehicular de gasolina se retire gradualmente al concluir su tiempo natural de uso, lo cual ocurriría alrededor de 2050.
Pero especialistas con más prisa piensan que el reemplazo debe ser inducido mediante el financiamiento gubernamental, como ocurrió con los televisores analógicos de cinescopio, cuando fueron desplazados por los digitales de plasma.
En el segundo tema arriba mencionado, ya lo podemos ver en marcha en muchas ciudades del país, donde hogares, negocios, fábricas, centros comerciales, captan energía solar desde patios, techos y azoteas, misma que la Comisión Federal de Electricidad toma y aprovecha, para bonificarla luego en el correspondiente recibo bimestral.
Llevado esto a una práctica generalizada, estaríamos hablando de la GENERACIÓN SOCIAL de la electricidad, con un abaratamiento sustantivo que, en un mediano plazo, permitirá abandonar el consumo de gas doméstico para reemplazarlo por calentadores y estufas eléctricas.
Los hidrocarburos están, pues, en retirada. Y esto lo comentaba hace medio siglo el ingeniero HEBERTO CASTILLO, líder social y dirigente partidista, con trayectoria reconocida en el mundo de la academia y la investigación científica.
Decía don HEBERTO que el verdadero valor de los hidrocarburos (petróleo, gas) es como materia prima, por la variedad infinita de productos industriales que derivan de ellos.
Por lo mismo (comentaba el ingeniero) resultaba una verdadera lástima que todavía los estuviéramos quemando como combustible.
Los primeros vehículos eléctricos (los recordará usted) eran feos con ganas, unas tortuguitas lentas y hambrientas de recarga en el plazo corto, incómodas, de espacio reducido.
Hoy se fabrican de todos tamaños, para todos los gustos, en prácticamente todos los rubros y modelos que podemos observar en la industria automotriz de gasolina.
Y bueno, el valor de todas estas observaciones tiene que ver con la estrategia energética que tiene en marcha el gobierno de la Cuarta Transformación, el de ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR.
En este sentido, podría ser justificable la costosa refinería de Dos Bocas, Tabasco, si está pensada para producir resinas, plásticos, esmaltes, colorantes, fibras sintéticas, detergentes, parafinas y otros derivados.
Aunque también resulta preocupante si (como pregona AMLO) la multimillonaria inversión tiene por meta surtir el mercado de los automotores para ya no tener que importar gasolina.
Sobre todo si recordamos que la gasolina y el diésel son productos que dejarán de ser requeridos por la industria automotriz en el plazo de la próxima generación. Van prácticamente de salida.
No podríamos decir lo mismo del gas que (aun perdiendo a su consumidor doméstico) sigue siendo un insumo vital para el funcionamiento de calderas industriales. El gas tiene futuro, la gasolina no.
Parecería, pues, una obcecación de ANDRÉS MANUEL, el llevar inversiones cuantiosas a su terruño (Tabasco) que en un plazo razonable perderán utilidad.
El país parecería estar quedando al margen de la Revolución Energética que hoy se encamina en Estados Unidos, Europa y el continente asiático, con China como país de vanguardia.
Si los gobernantes abanderados por MORENA no quieren tomar esta bandera, más temprano que tarde otros sectores la estarán enarbolando.

lunes, 17 de junio de 2019

Fronteras calientes


Cd. Victoria, Tam. La migración centroamericana está polarizando al país. Se ha convertido en manzana de la discordia entre los gobiernos de ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR y DONALD TRUMP.
Resulta evidente el uso electorero que TRUMP está dando al problema. Le dio resultados en su campaña de 2016 y lo está instrumentando desde ahora para los comicios del próximo 2020.
Hoy en día, su estrategia de chantaje condiciona la puesta en marcha del nuevo tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.
Documento firmado el 30 de noviembre de 2018 por el propio TRUMP, su homólogo canadiense JUSTIN TRUDEAU y el mexicano ENRIQUE PEÑA NIETO.
El actual huésped de la Casa Blanca demuestra sobradamente que el cumplimiento de cualquier acuerdo se supedita a su conveniencia y estados de ánimo.
Y también que puede echar abajo cualquier compromiso si una mañana, al salir de la regadera, los noticieros de televisión le muestran imágenes de migrantes cruzando en tumulto por Arizona o California.
Aunque el problema no se agota con las arbitrariedades de TRUMP.
Es un hecho real que el número de migrantes ha escalado en los últimos años.
Entre otras razones por los numerosos riesgos que encuentran al cruzar territorio mexicano.
La amenaza permanente del crimen organizado que los extorsiona, cobra peaje, secuestra, agrede, asesina, en complicidad con las corporaciones policíacas de México.
Comprensiblemente, piensan que viajar en caravana los protege mejor.
Y entre más nutrida esté la caravana, son mayores sus posibilidades de resistencia, su margen de supervivencia.

VIRAJE RIESGOSO
Sin embargo, también es necesario tomar nota del cambio observado en el discurso presidencial mexicano a partir del primero de diciembre (incluso, antes, desde el triunfo obradorista en julio).
Con el ascenso y arribo de LÓPEZ OBRADOR, la postura varió sensiblemente.
Estamos yendo bastante más allá del compromiso tradicional con los derechos humanos de los migrantes, que antes repetían, por mera rutina, los señores PEÑA, CALDERÓN, FOX, ZEDILLO y SALINAS.
La visión de AMLO arranca con la promesa insólita y sin precedentes de otorgar visas y además empleo a los centroamericanos que así lo soliciten.
Son palabras de presidente que (ojo) tienen un peso sustantivamente mayor a cualquier posicionamiento de dirigentes partidistas, líderes sociales, grupos parlamentarios o funcionarios.
Es la voz del mandatario y está cargada de poder, acaso más (bastante más) de lo que ANDRÉS MANUEL imaginó en un principio.
El impacto es hoy visible en la respuesta inmediata observada en localidades y rancherías centroamericanas.
Si antes venían por docenas y luego fueron cientos, hoy las caravanas se proyectan y organizan por millares.
Difícil saber hasta dónde esté consciente el Jefe de la Nación del efecto causado por sus desplantes verbales.
Mire usted, si los mexicanos decimos que Oaxaca, Guerrero o Chiapas son ejemplos de pobreza extrema, hay regiones de Centroamérica donde la gente vive notablemente peor. Y son muchos.
El 19 de abril pasado, el diario NEW YORK TIMES publicó una crónica fechada en Mapastepec, cabecera y municipio al sur de Chiapas.
Se ubica en una de las zonas donde la marabunta migratoria impacta de frente, congestiona calles, se estaciona en parques, explanadas y centros deportivos, causando gradualmente una sensación de hartazgo entre la población mexicana.
Inconformidad que, sin tapujos, dirigen hacia LÓPEZ OBRADOR.
Se dicen decepcionados de su gobierno, en una entidad del país donde el voto de 2018 fue mayoritario para MORENA.
Cuestión de recordar que, en enero pasado, el Presidente de México invitó de viva voz a los indigentes centroamericanos para que pudieran solicitar una visa humanitaria que los autoriza a trabajar en cualquier lugar de México, durante un año.
Fue instalada, en consecuencia, una oficina gubernamental en la frontera sur para atender a solicitantes y expedir dichas visas.
¿Imaginó AMLO que la respuesta sería masiva?, ¿pensó acaso el efecto de sus palabras?, ¿previó alguno de sus asesores la cantidad de destinatarios implicados en una decisión así?
El caso es que, apenas dos semanas después de iniciado dicho programa, ante un alud de 13 mil solicitantes, tuvieron que cerrar la ventanilla y suspender la emisión de visas.

CALAMBRE AL NORTE
Este es el entorno que explica las pataletas recurrentes de DONALD TRUMP. Sus exabruptos cargados de un claro propósito electoral.
Que también debemos entender como respuestas puntuales al relajamiento sin precedentes observado en la frontera sur de México.
De aquí la respuesta de la Casa Blanca amenazando con imponer aranceles al tomate mexicano.
Misma que fue conjurada tras largos días de negociaciones encabezadas por el canciller MARCELO EBRARD.
Y aunque el acuerdo todavía no se conozca del todo, lo más visible fue la movilización de seis mil efectivos de la Guardia Nacional hacia la frontera sur, anunciada por el propio AMLO el viernes 7 de junio.
¿Su principal misión?, frenar el oleaje y enviar un mensaje positivo a TRUMP.
Queda claro que nuestro presidente está buscando enmendar el entuerto, esa oferta de visas que brotó de su ronco pecho sin medir las consecuencias.
Pero todo ello no modificó su postura. El pasado martes 11 de junio, durante una gira por la capital, ANDRÉS MANUEL insistió en el tema. Dijo:
“Vamos a ayudar a los centroamericanos para que tengan trabajo en sus lugares de origen y que tengan también trabajo en México, porque va a haber para todos. Donde come uno, comen millones.”
Por supuesto, el gobierno de Estados Unidos toma nota cada día y muy al detalle, porque es parte interesada. La ola migratoria llega hasta sus fronteras.
Preocupa también que la bronca continúe circunscrita a los presidentes de México y Estados Unidos, sin que nadie llame a cuentas a la camarilla de déspotas que gobiernan Centroamérica.
Responsables directos de la pobreza, la marginación, el alto índice de criminalidad y el autoritarismo político que son, sin duda, los detonadores de dichas fugas masivas.
De norte a sur: JIMMY MORALES de Guatemala, NAYIB BUKELE de El Salvador, ORLANDO HERNÁNDEZ de Honduras, DANIEL ORTEGA de Nicaragua, CARLOS ALVARADO de Costa Rica y CARLOS VARELA de Panamá.
A ellos nadie les reclama, nadie los sienta a platicar. Quizás porque su condición de repúblicas bananeras con maquila barata y mal pagada, hace felices a las propias compañías estadounidenses.
La víbora de Washington tendría que morderse la cola y no es el caso.


lunes, 10 de junio de 2019

Dos especies distintas


Cd. Victoria, Tam. En materia electoral, un error lógico entre quienes hacen vaticinios a botepronto deriva de equiparar en resultados los procesos federales y estatales.
Lo cierto es que se trata de dos fenómenos muy diferentes. Una lectura superficial tiende a confundirlos, porque ciertamente se parecen en su mecánica externa.
Y esto va desde hacer fila credencial en mano frente a la casilla electoral, hasta cruzar las papeletas y que alguien se sirva marcarnos el dedo pulgar, señal de la obligación cumplida.
Aunque el comportamiento del elector suele variar de una votación local a una federal, a menudo drásticamente.
Cuestión de recordar el contraste tan marcado entre la elección federal de 2015 (la intermedia de PEÑA NIETO) y la gubernamental tamaulipeca de 2016.
En 2015, mire usted, los priístas se llevaron carro completo.
Y el optimismo era tanto que de su triunfo derivó una frase feliz (ocho de ocho), pues el tricolor se adjudicó TODAS las curules de mayoría, incluyendo (de pilón) a BALTAZAR por pluri.
Ordenados por número de distrito, los ocho ganadores de entonces fueron:
1. YAHLEEL ABDALA, 2. ESTHER CAMARGO, 3. EDGAR MELHEM, 4. CHUCHÍN DE LA GARZA, 5. MIGUEL GONZÁLEZ, 6. ALEJANDRO GUEVARA, 7. ESDRAS ROMERO y 8. PALOMA GUILLÉN.
En 2016, sin embargo, apenas al siguiente año, vendría la debacle.
Drástico el cambio de panorama, los ganadores de 2015 serán los rostros sombríos de 2016.
El PAN le arrebataría al PRI la gubernatura, quedándose además con 21 alcaldías y 20 diputaciones locales.
Queda claro, pues, que nos encontramos ante dos especies distintas, dos animales diferentes, los comicios federales y locales.

ERROR DE CÁLCULO
Y la diferencia se impone, mire usted, aún cuando ambas especies se verifiquen el mismo día, en urnas vecinas, como ocurrió en el megaproceso de 2018.
De la mesa federal a la estatal, si bien (1) el PAN habrá de perder sus dos escaños senatoriales de mayoría y seis de nueve diputaciones federales, no obstante (2) en la misma fecha, el partido albiazul incrementaría de 24 a 31 los ayuntamientos bajo su control en Tamaulipas.
En el caso concreto del 2018, asomó la garra del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA).
Dicha novedad impactó en Tamaulipas donde se llevó las dos senadurías (AMÉRICO VILLARREAL, LUPITA COVARRUBIAS) y seis curules de distrito, a saber: OLGA ELIZONDO, HECTOR VILLEGAS, ADRIANA LOZANO, ERASMO GONZÁLEZ, OLGA PATRICIA SOSA y SERGIO ZERTUCHE ZUANI.
Lo cuál parecía, a ojos de sus seguidores, casi un milagro, algo demasiado bueno para ser verdad. Fue sin duda, el llamado “Efecto AMLO” lo que catapultó estos triunfos.
El tema es que los estrategas y operadores de MORENA no lo entendieron así. Le dedicaron más tiempo a celebrar sus triunfos que a prepararse para la justa del 2019 por el congreso local.
Cometieron aquel exceso de confianza que en la antigua Roma se conocía como “dormirse en sus laureles”, en la fama de la victoria previa, sin preocuparse por los desafíos venideros.
Peor aún, al dibujar la prospectiva del 2019, los morenistas miraban hacia sus victorias federales, sin contemplar acaso que el mismo día, en urnas y mesas vecinas, el PAN se estaba adjudicando un avance sustantivo en materia de alcaldías, al subir de 24 a 31.
Este último sería (a la postre) el referente principal, el más cercano, a lo que ocurrió el domingo antepasado en Tamaulipas, el carro completo (o casi) obtenido por Acción Nacional, al llevarse 21 de 22 distritos.

MALA LECTURA
Al final del día, la cúpula de MORENA incurriría en el mismo error del equipo baltazarista en 2016, cuyos personeros estaban más focalizados en cómo se iban a repartir el pastel que en ganar la elección.
¿El resultado?, a la mañana siguiente, dirigentes y simpatizantes del obradorismo en Tamaulipas lucían la misma cara de BALTAZAR tres años atrás.
El adversario no solo les ganó, ¡les pasó por encima!, sin que metieran siquiera las manos para impedirlo.
Demasiada arrogancia, decíamos en el caso de HINOJOSA OCHOA y sus íntimos.
A los obradoristas habrá que recordarles que apenas acaban de llegar (como partido) a Tamaulipas.
Solo tienen comités fuertes en un puñado de municipalidades.
Es decir, su presencia se encuentra todavía en la fase clientelar, tienen más simpatizantes que militantes.
Para colmo, el comité estatal anduvo perdido durante la contienda, ante la enfermedad terminal de su dirigente TOÑO LEAL DORIA.
El hombre pasó los últimos dos meses previos a la elección internado en un hospital de Monterrey por un cáncer de páncreas.
Tarde se percató el obradorismo regional que el 2019, definitivamente, no sería su año. Se derrumbó el PRI, MORENA no avanzó, el triunfo fue para quien supo hacer la tarea en tiempo y forma, el gobernante Acción Nacional.


miércoles, 5 de junio de 2019

Aplanadora albiazul


Cd. Victoria, Tam. Darwinismo electoral, sobreviven los más competentes, los fuertes, aquellos que demuestran mayor capacidad de adaptación al cambio implícito en la marcha del tiempo, al paso de las generaciones.
Desaparecen los débiles, pero (muy particularmente) aquellos que no olfatearon el rumbo de la historia y se quedaron uncidos a prácticas obsoletas.
Se quedan atrás quienes han sido más leales a sus vicios que al instinto de supervivencia.
En Tamaulipas, la contienda dominical dejó por saldo un puñado de membretes desfallecientes (PRD, PT, PVEM).
No sucumben, no desaparecen todavía, pero se quedan sin dos herramientas fundamentales:
(1) Pierden el financiamiento oficial, al no alcanzar el umbral del 3%.
(2) Tampoco alcanzan representación en la cámara, no tienen ya diputados.
Los 22 asientos del PAN estarán compuestos por 21 curules de mayoría y una de representación proporcional (RP).
De no fallar las cuentas, MORENA alcanza siete, una de mayoría (Matamoros) y seis de RP.
El PRI levanta la cosecha más pobre de su historia, seis asientos (todos de RP), mientras que Movimiento Ciudadano alcanza solo una (igual, RP).
En el caso de MORENA, resulta paradójico que su único triunfo de mayoría haya sido con una candidata de sangre azul, la expanista VERÓNICA SALAZAR.
La condición de primerísima fuerza alcanzada por Acción Nacional en Tamaulipas se ratifica además con dos datos sin duda complementarios, arrojados por la elección municipal de 2018 y la legislativa de 2019:
(1) Su conquista de 31 de 43 municipalidades.
(2) Y la cosecha máxima de 22 curules, pues de haber ganado el distrito que le faltó en Matamoros, perdería el acceso a la lista plurinominal y de cualquier manera serían 22.

LOS PERDEDORES
El resultado, de nueva cuenta, abre la oportunidad de una depuración de partidos en Tamaulipas.
A pesar de que la historia política de la entidad es un camino sembrado de membretes muertos, lo cierto es que todavía sobran.
Descontando los arriba mencionados (PRD, PT, PVEM) y añadiendo organismos en franca retirada (PANAL, PES), la vida tamaulipeca al finalizar la segunda década del siglo 21 parece polarizarse en dos fuerzas fundamentales.
El PAN y MORENA, más un tercero en discordia cuyo desplome aún no parece haber tocado fondo (el PRI).
La fuerza de MORENA está en el (recién llegado) gobierno de LÓPEZ OBRADOR, con su franco predominio en las dos cámaras nacionales, senadores y diputados.
Y en el hecho innegable de que sigue incrementando el número de gubernaturas.
Haciendo cuentas, de cinco que alcanzó a 2018 (Chiapas, Tabasco, Veracruz, Morelos y CDMX) añade ahora Puebla y Baja California.
Entidad donde el PAN había gobernado 30 años, de ERNESTO RUFFO a la fecha.
Señala este martes el exdirector del INE LUIS CARLOS UGALDE en su columna de EL FINANCIERO que MORENA, además, es también la principal fuerza política en 23 de los 32 congresos locales.
Ciertamente, MORENA fue derrotado este domingo en 21 de los 22 distritos tamaulipecos.
Sin embargo, su presencia federal luce a la inversa, muy poderosa, con 6 de 9 diputaciones federales y las dos senadurías de mayoría.
Terreno en el cuál el PAN tiene dos curules en la cámara baja y un escaño senatorial de primera minoría.
La novedad es que el PRI, pese a su decadencia, aunque en 2018 no haya ganado senaduría alguna en nuestra entidad, estrenó hace unos días un escaño en la persona de PALOMA GUILLEN.
Y esto ocurrió al entrar la tampiqueña al relevo de CLAUDIA RUIZ MASSIEU, quien se licenció de la cámara para contender por la dirigencia partidista definitiva, cargo que hoy ocupa de manera interina.

ABSTENCIÓN ALTA
Desde luego, para matizar el optimismo que hoy (con sobradas razones) inunda al electorado albiazul de Tamaulipas, necesario es subrayar la baja participación ciudadana.
Aquí comenté muchas veces que las elecciones legislativas locales, al ser organizadas de manera independiente a las de alcaldes y gobernador, se tornarían las más aburridas.
Y, por ende, las menos concurridas.
Los candidatos no traen dinero, ningún puesto pueden ofrecer a quienes los apoyan, aspiran a cargos donde no manejan presupuesto…
Tampoco están en condiciones de ofrecer alguna gestión de obra o servicios públicos que pueda cristalizar en el corto plazo.
A lo más que llegan nuestros prospectos de representantes populares es a prometer la promoción de proyectos legislativos en bien de tal o cual causa (empleo, mujeres, jóvenes, salud pública, combate a la corrupción).
Aunque de cualquier manera queda claro que (aún con ganas de cumplir) los diputados no ejecutan, solamente proponen y del dicho al hecho el trecho es bastante largo.
Era previsible y esto no cambiará a menos que alguna nueva reforma reacomode el calendario para que la renovación del Congreso se empareje de nueva cuenta con las alcaldías.
Tenemos, por lo pronto, un ganador absoluto que es el PAN, con un gobernador joven (el próximo septiembre cumple 52 años), un predominio bastante cómodo en la legislatura y un sólido control territorial.
El calendario electoral del 2020 marca tan solo la disputa de dos gubernaturas, Coahuila y Nayarit.
La primera en manos del ingeniero priísta MIGUEL RIQUELME, la segunda del contador panista ANTONIO ECHEVARRÍA.
Es apenas el menú del próximo año, no adelantemos vísperas.

lunes, 3 de junio de 2019

¡Carro completo!


Cd. Victoria, Tam. A las 20 horas del domingo, el PREP abrió con el 16% de votos computados (promedio) otorgando ventaja a los candidatos del PAN en 21 de 22 distritos, a excepción del 11 en Matamoros, donde aún daba la pelea VERÓNICA SALAZAR, candidata de MORENA y exmilitante albiazul.
En fuentes de MORENA se comentó que seguían peleando el distrito 20 de Madero, aunque los números no daban muchas esperanzas a este partido que apenas hace un año arrasó en las elecciones federales.
Y esta es una gran enseñanza de la que podríamos señalar muchos ejemplos. Acaso uno de los más antiguos, ocurre cuando el candidato presidencial CUAUHTEMOC CÁRDENAS arrasa en el estado de Baja California (1988) pero al año siguiente (1989) su partido (PRD) pierde de calle en las gubernamentales, ante el candidato del PAN, ERNESTO RUFFO.
El votante, muy dueño de su decisión, puede dar y quitar según su muy cambiante estado de ánimo, la sensación de seguridad que le brinde un candidato, más allá de colores, siglas, ideologías.
En Tamaulipas, hace un año, MORENA se llevó, prácticamente, el carro completo (o casi). Dos senadurías y seis de nueve diputaciones de distrito.
Necesario es decir que le dedicaron más tiempo a celebrar que a prepararse, desconociendo que los procesos federales y locales se rigen por circunstancias muy diferentes.
Activistas y simpatizantes de MORENA juraban desde entonces que su siguiente paso sería la conquista avasallante del congreso local.
Ya vimos que no. Los avasallados fueron ellos. ¿Exceso de confianza?, por supuesto. Sin olvidar que MORENA arrastra el mismo problema de todas las izquierdas tamaulipecas (PSUM, PMS, PRD, PST, PRT, FCRN, PT y demás)…
La ausencia de una estructura territorial sólida. Tienen figuras, a ratos muy tenaces, gente comprometida, valiosa, entregada a la causa, pero (hoy lo vimos) les sigue faltando la maquinaria.
Ese engranaje que el PAN (desde 2016) supo armar (1) cooptando operadores del PRI y (2) clonando sus métodos. Eso que llaman ingeniería inversa.
Para la dirigencia nacional de MORENA queda como satisfacción el haber ganado las dos gubernaturas que estaban en juego.
La de Puebla deja, sin embargo, un mal sabor de boca, pues nadie habrá de olvidar que el arribo de MIGUEL BARBOSA ocurre cuando sus principales contrincantes políticos están muertos.
Peor todavía, sin investigación creíble sobre el accidente aéreo que costó la vida a la gobernadora MARTHA ERIKA ALONSO y su esposo RAFAEL MORENO VALLE.
Más interesante fue el triunfo en Baja California del empresario obradorista JAIME BONILLA VALDEZ quien, a sus 69 años (nació el 9 de junio de 1950) dio una batalla aguerrida y de gran colorido para dejar muy atrás al panista OSCAR VEGA y al tricolor ENRIQUE ACOSTA.
Y, bueno, más allá del trompicón severo que hoy deberá asimilar MORENA, los verdaderos hitos históricos de la presente jornada electoral son tres:
(1) Acción Nacional se confirma como la primera (primerísima) fuerza política de Tamaulipas, pues… (2) ha sido capaz de ganar mayoría legislativa en dos elecciones consecutivas y, mucho ojo… (3) el PRI, por vez primera en sus 90 años de vida, pierde todos los distritos de mayoría, lo cual significa que solamente contará con un pequeño grupo de curules plurinominales. Esto nunca había ocurrido.
Es el PRI nacional de CLAUDIA RUIZ MASSIEU y el tamaulipeco de YAHLEEL ABDALA. Derrota tras derrota, un fracaso tras otro, cuesta abajo en su rodada desde el 2016, pasando por el 2018 y hasta llegar al 2019, ni allá ni acá quisieron someterse a un riguroso proceso de autocrítica.
En la capital mexicana como en la capital tamaulipeca, las cúpulas de este partido demostraron ser más fieles a sus vicios que a su instinto de supervivencia. Más leales a sus intereses personales que a cualquier compromiso partidista.
Se aferraron a sus viejas prácticas impositivas, al autoritarismo vertical que les había funcionado durante décadas, pero que ya demostraba una obsolescencia total.
Ni CLAUDIA ni YAHLEEL se animaron a dar el paso para democratizar sus procesos internos.
Hijas ambas de dedazo, de la cultura del influyentismo y el privilegio, sus respectivas gestiones no fueron más que una continuación, un mero reflejo de las incompetencias antes demostradas por BALTAZAR HINOJOSA y JOSÉ ANTONIO MEADE. Dos monumentos al fracaso.
Si tuviera un mínimo vergüenza, dada la ineptitud demostrada, la señora ABDALÁ debiera rechazar la curul de limosna que tristemente obtuvo, por el solo hecho de haber ocupado un buen lugar en la lista de plurinominales.
Se salvó ella, en efecto, sin merecimiento alguno, hundiendo lo que quedaba del barco, vendiendo la maquinaria como fierro viejo.
Ahora, la sonriente damita se prepara para cobrar su cheque seguro en palacio legislativo durante las próximas 72 quincenas, equivalentes a 36 meses, durante los tres años venideros. Siniestro pago a la ingrata tarea de sepulturera.