miércoles, 18 de julio de 2018

Aves y tempestades


Cd. Victoria, Tam. Tras la devastadora derrota sufrida por el PRI hace tres domingos, cualquiera diría que el acapulqueño RENÉ JUÁREZ CISNEROS era el hombre idóneo para administrar el control de daños.
O al menos eso creyó el autor de esta columna al observar la manera abrupta como el exgobernador de Guerrero había asumido el cargo partidista, el 2 de mayo pasado.
Reconociendo además que tuvo el valor de aceptar el timón al cuarto para las doce, cuando el hundimiento ya era inocultable y no había manera de enderezar la nave. Su misión, pues, parecía de carácter postelectoral.
Seriedad, sentido de la responsabilidad, disciplina espartana (laconismo, incluso) fueron sus marcas de origen al aterrizar en un equipo de campaña poblado de niños bonitos, ineptos, entre operadores de pizarrón y sin experiencia real, perdidos en su académica ignorancia.
Llegó RENÉ cuando la suerte estaba echada y había poco que recuperar, ante un AMLO afincado como puntero y un RICARDO ANAYA ubicado en segundo lugar por la mayoría de las encuestas.
Erróneamente, hoy se quiere culpar a JUÁREZ CISNEROS del fracaso oficialista y hasta se interpreta su salida como un castigo por la derrota.
Olvidan que entró al relevo dos meses antes de las votaciones, como bateador emergente ante la incapacidad palmaria de su antecesor ENRIQUE OCHOA REZA, uno de los líderes más grises que recuerde el tricolor en años.
Haría falta, entonces, el puño firme del guerrerense para el “día después” de los comicios, las semanas y los meses posteriores a la hecatombe. Y estaban claras, desde la víspera, las prioridades de esta etapa:
(1) Por principio, salvaguardar la unidad partidista frente a los riesgos de escisión que pudieran reducir al PRI a la categoría de minipartido. No lo es todavía, si consideramos su cuota de gobernadores, pues de 14 que tuvo antes de la elección, perdió dos y se quedó con 12.
(2) Y luego, encabezar los trabajos de reconstrucción mediante un profundo diagnóstico de errores y el urgente deslinde de responsabilidades.
No obstante, al cerrar la semana pasada, una inquietud empezó a sacudir el alto mando tricolor. Se decía que la presión de los gobernadores y problemas graves en las finanzas del partido tenían a JUÁREZ CISNEROS al borde de la renuncia.
El lunes 16 de julio se materializó el rumor, entrando al relevo CLAUDIA RUIZ MASSIEU SALINAS, cuyos apellidos despiertan cualquier cantidad de especulaciones, historias de complots, conjuras, tramas ocultas, intrigas y maquinaciones solo para iniciados.
La realidad suele ser más aburrida. Lo cierto es que CLAUDIA asume por pura y simple prelación, con la responsabilidad concreta de concluir el periodo para el que fue electo MANLIO FABIO BELTRONES (2015-2019).
Importa recordar que la renuncia de BELTRONES en 2016, ha dejado una secuela de dirigentes sustitutos: CAROLINA MONROY, los citados OCHOA REZA, JUÁREZ CISNEROS y la señora RUIZ MASSIEU.
Amén de que CLAUDIA venía fungiendo como secretaria general del CEN y, por ende, de acuerdo a los estatutos, tenía mano ante la eventual ausencia del superior inmediato.
No hay mucho misterio al respecto. Por escalafón, la dirigencia le tocaba a ella, punto.
La dama es una abogada de 46 años, egresada de la Universidad Iberoamericana. Ha sido dos veces diputada en el presente siglo y alcanzó el primer nivel de gobierno durante la administración de PEÑA NIETO, como titular de Turismo y Relaciones Exteriores, antes de convertirse en la número dos del CEN tricolor.
Es hija de JOSÉ FRANCISCO RUIZ MASSIEU y ADRIANA MARGARITA SALINAS DE GORTARI. Hay mucho poder y fortuna en su entorno familiar, aunque también bastante sufrimiento. Dolor y gozo en cantidades superlativas. Van las referencias más próximas:
(1) Su abuelo materno, don RAÚL SALINAS LOZANO, fue secretario de Industria y Comercio durante el gobierno de ADOLFO LÓPEZ MATEOS y aspirante fallido a la primera magistratura del país.
(2) Su tío materno, CARLOS SALINAS DE GORTARI, fue presidente de México (1988-1994) en un sexenio de reformas vertiginosas y también de magnicidios, que culminó con el levantamiento armado en Chiapas.
(3) Su padre, JOSÉ FRANCISCO RUIZ MASSIEU, fue gobernador de Guerrero y fungía como secretario general del PRI cuando resultó asesinado en la capital mexicana, un 28 de septiembre de 1994.
(4) Otro tío materno, RAÚL SALINAS DE GORTARI, hermano del expresidente, purgó 10 años de condena (1995-2005) como presunto asesino intelectual de JOSE FRANCISCO.
(5) Un tío más, también materno, ENRIQUE SALINAS DE GORTARI, fue encontrado muerto por asfixia con una bolsa de plástico en la cabeza, sentado en su auto en el poblado de Huixquilucan, Estado de México, en diciembre de 2004.
(6) Y otro tío (esta vez paterno), MARIO RUIZ MASSIEU (subprocurador al momento del atentado contra JOSÉ FRANCISCO) caería luego en desgracia, siendo perseguido por presuntos nexos con la delincuencia y sospechoso de encubrir a RAÚL SALINAS.
Por un tiempo a salto de mata, MARIO RUIZ moriría de manera extraña en 1999, por supuesta sobredosis de antidepresivos, mientras se encontraba bajo prisión domiciliaria en Newark, New Jersey, donde se le juzgaba por lavado de dinero.
Y un detalle que poco se conoce. El hoy expresidente del PRI, RENÉ JUÁREZ CISNEROS, fue Secretario de Programación y Presupuesto durante el gobierno de JOSÉ FRANCISCO RUIZ MASSIEU (1987-1993).
Sin duda, un viejo conocido para la propia CLAUDIA.
Era empleado de su padre.

lunes, 16 de julio de 2018

El cuento de la pensión


Cd. Victoria, Tam. Estamos hablando de una verdad a medias, deficientemente calculada, en base a parámetros muy diversos y donde cada quien ofrece cifras distintas sobre el pago a los expresidentes.
Desde los 125 mil pesos al mes manejados por algunos medios hasta los 5 millones referidos por AMLO y una variedad amplia de estimaciones intermedias, como 129 mil, 150 mil, 205 mil, 500 mil.
Difícil precisar la cifra, sobre todo porque algunos observadores cuentan el ingreso bruto, otros el neto, unos suman el costo del seguro de gastos médicos o bien el desembolso que representa para el erario federal la paga del respectivo equipo de seguridad.
Por esto último es que otros columnistas hablan de millones, sobre todo al anualizar la suma o englobar las cuentas desde el primer día a la fecha.
El gasto mismo en vigilancia varía al gusto de cada expresidente. Por razones naturales, LUIS ECHEVERRÍA los necesita menos. Muy apenas se mueve.
Los de ZEDILLO, en su exilio dorado, son también más discretos, mientras que FOX y CALDERÓN hacen de esta prerrogativa un uso intensivo.
Se tiene el reporte formal de que SALINAS, ZEDILLO y CALDERÓN renunciaron desde hace una década a su mensualidad, conservando únicamente el seguro médico y los respectivos guardaespaldas.
Quienes sí cobran puntualmente su paga son VICENTE FOX y las dos viudas, PALOMA DE LA MADRID y ALEJANDRA ACIMOVIC, mejor conocida por su nombre artístico de SASHA MONTENEGRO, segunda esposa de JOSÉ LOPEZ PORTILLO.
El tema se sostuvo largamente como polémica nacional. Su mayor protagonista fue VICENTE, por la defensa terca y recurrente que hizo de dicho privilegio, argumentando, al estilo ranchero, que de ahí sacaba “para el chivo” o también “para los frijolitos.”
Sin embargo, resulta imperativo señalar que, en medios periodísticos, existen elementos suficientes para ubicar a dicha discusión en el terreno del mito, el reino de la mentira, la ficción, la farsa vil.
Dicho en palabras llanas, FOX jamás ha vivido de la pensión. Existen investigaciones muy completas que lo señalan como la cabeza visible de un grupo empresarial con inversiones cuantiosas en exploración de hidrocarburos, en los rubros hotelero, transportista, inmobiliario y de la construcción.
Podrían citarse al menos cuatro, publicadas en los últimos años. A saber:
Dos obras consecutivas de ANABEL HERNÁNDEZ (se diría que complementarias) intituladas “La familia presidencial” (2005) y “Fin de fiesta en Los Pinos” (2006), ambas de Editorial Grijalbo.
El libro “Camisas Azules, manos negras. El saqueo de Pemex desde Los Pinos” de ANA LILIA PÉREZ (2010, Grijalbo), con prólogo del desaparecido maestro MIGUEL ÁNGEL GRANADOS CHAPA.
El más reciente trabajo, “Fox, negocios a la sombra del poder”, de RAÚL OLMOS y VALERIA DURÁN (misma casa editora) que incluye datos actualizados sobre el enriquecimiento de FOX y su familia, bajo el gobierno de ENRIQUE PEÑA NIETO.
En ninguno de estos libros asoma ese VICENTE FOX pobretón y menesteroso del que hablan las redes sociales. Ni torpe, ni holgazán, aunque el sector más ingenuo del obradorismo insista en calificarlo así.
Es un magnate, oligarca, ricachón empedernido, bajo cuyo mando se encuentra un conglomerado de negocios, al que, sin exageración, podríamos denominar como el “Cartel de San Cristóbal”, formado por una densa parentela de socios, entre esposa, hermanos, hijos, hijastros, primos y sobrinos.
Desde luego, para el exmandatario resulta muy conveniente y cómodo que una turba de malquerientes lo tenga etiquetado en redes sociales como un viejo palurdo y baquetón, que medra parasitariamente de la pensión estatal.
Nada más ajeno a la realidad. El propio FOX sabe que su verdadero estatus económico pasará a segundo término, mientras el tema a discutir sea la cacareada pensión. Pago que ni lejanamente necesita y acaso le sirva para las propinas.
Narran los periodistas OLMOS y DURÁN que VICENTE ha diversificado su fortuna en dos etapas. Lo hizo primeramente bajo su gobierno (2000-2006) y después con la protección de PEÑA NIETO (2012-2018).
Hoy día está convertido en un cabildero de lujo (lobista, intermediario, coyote) que recibe millones por arreglar contratos para inversionistas extranjeros, en obra pública y compras gubernamentales.
Aunque también en exploración petrolera, donde destaca como accionista en empresas que se abren paso hasta los yacimientos mediante la técnica conocida como “fracking”.
Igual de cuestionable resulta su manera de cobrar las comisiones recibidas por amarrar transacciones, conectar al que compra con el que vende, abrir puertas.
El dinero se entrega disfrazado de donación a las dos asociaciones civiles creadas para reciclar ganancias sin pagar impuestos: “Centro Fox” y “Vamos México”.
Ambas instituciones (según las fuentes consultadas) han multiplicado sus activos mediante el pago de favores. Dineros que no quedan registrados como ingresos personales de la llamada “pareja presidencial” sino como obsequios a sus fundaciones, exentos de cualquier obligación fiscal.
Acaso esto nos permita entender la inmensa furia desatada por el expresidente en su cuenta de #Twitter contra la candidatura de ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR.
Esa interminable retahíla de majaderías, amenazas, insultos, que incluso alcanzaban a sus colaboradores, familiares, seguidores y votantes. A toda hora, todos los días, durante semanas, meses, un buen número de años.
¿Todo ello para defender una pensión?... Por supuesto, hay algo más, bastante más, como son sus negocios, nada claros, por definición turbios, a la sombra del poder.
Detalle curioso pero muy revelador. Durante el sexenio de FELIPE CALDERÓN, la Secretaría de la Función Pública abrió una indagación sobre los bienes (lícitos, ilícitos, declarados y no declarados) del expresidente FOX.
Mire usted, las irregularidades resultaron de tal magnitud que llegaron a sumar 3 mil 668 fojas en cinco tomos. Acaso por razones electorales, CALDERÓN no procedió, pero tuvo a bien dejar abierto el expediente.
Y aunque el gobierno de PÉÑA NIETO jamás avanzó en dichas pesquisas, tampoco cerró la averiguación. No hubo carpetazo, lo cuál significa que en cualquier momento pudieran hacerlo efectivo.
Al respecto importa recordar el nombre del destacado panista que, como secretario de la Función Pública, encabezó dicha investigación y conoce (como nadie) los intestinos del caso.
Se llama GERMÁN MARTÍNEZ CÁZARES y hoy destaca como un colaborador cercanísimo del presidente electo ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR.
Para que la cuña apriete.

martes, 10 de julio de 2018

El sufragio nómada


Cd. Victoria, Tam. En México y en todo el mundo, el comportamiento del electorado opera en base a nichos estables de voto duro, pero también a una masa grande de simpatizantes cuyo carácter ocasional les hace merecer el calificativo agrícola de “temporaleros”.
Es voto circunstancial, a veces cuantioso, en ocasiones con impacto definitivo, aunque siempre estaremos hablando de una identidad en trámite. Voto nómada que decide y opera en función del momento.
Decisión ante la urna cuyo marco amplio es la llamada crisis de las ideologías, porque se ensancha y reafirma la opción por individuos y no por doctrinas partidistas.
Lo vimos en la elección reciente, cuando representantes de idiosincrasias teóricamente opuestas (PAN, PRD) iban del brazo y por la calle otorgando fe y sustento a la candidatura de RICARDO ANAYA.
También con el apoyo de la extrema derecha evangélica (PES) al proyecto de AMLO y esa candidatura anfibológica de PEPE TOÑO MEADE por un PRI que ni lo contaba entre sus militantes y (por el contrario) recordaba bien sus aventuras en los gobiernos panistas de FOX y CALDERÓN.
Variedad de mezclas que, por igual, pueden catapultar candidaturas exitosas, que abandonarlas de súbito para alinearse en la dirección opuesta. Voto migrante.
Le podríamos llamar también voluble, en atención a sus cambiantes estados de ánimo. Aunque un calificativo más amplio lo ubicaría en el terreno llano del pragmatismo.
Caso ejemplar, las dos elecciones consecutivas, presidencial y gubernamental, verificadas en Baja California, el 6 de julio de 1988 y el 2 de julio de 1989. El hartazgo dio para sendos triunfos opositores, pero de manera distinta y por ideologías contrapuestas.
Las mismas mayorías que en 88 votaron por CUAUHTÉMOC CÁRDENAS y sus fórmulas legislativas, lo hicieron en 89 por el primer gobernador panista de la historia, ERNESTO RUFFO APPEL.
Piénsese también en el apoyo masivo que encumbró a CABEZA DE VACA en 2016 y dos años después se vuelca por el obradorismo, en los comicios del domingo antepasado.
El voto, pues, como la vida misma, no es regalado sino prestado y puede ser retirado, a discreción, por los inescrutables designios de quien lo concedió.
A resultas de los últimos comicios, hoy está al punto del exterminio un partido que tiempo atrás movilizó multitudes: el PRD.
En la era del pragmatismo, la presunta fidelidad a siglas, colores, declaración de principios, se reduce a un mito cuando vemos el traslado completo de dirigencias, operadores, militancias y simpatizantes externos del Sol Azteca a MORENA, en tan solo seis años.
Con paciencia de artesano, ANDRÉS MANUEL fue desmantelando y vaciando al partido que alguna vez dirigió para llevarse banderas y votantes al nuevo proyecto con el que ahora ganó.
Durante la contienda de este año comenté varias veces aquí que lo mismo estaba haciendo con la partidocracia menor. Lo cual, por igual, incluye a los que se adherían (PT, PES) y resistían (PANAL, PVEM, MC).
Hoy varios de estos membretes podrían perder su registro nacional, conservando solo su condición de partidos regionales, en las entidades donde hayan alcanzado el mínimo necesario.
Las nuevas cámaras que entran en septiembre tienen mayoría abrumadora de MORENA, pero todo indica que la tarea de absorción dispuesta por AMLO no ha concluido.
Buscará reclutar entre sus huestes legislativas a diputados y senadores de otros partidos, incluyendo el PRI y el PAN, amén de los satélites en vías de extinción.
Mire usted, si el tabasqueño alguna vez soñó con la mayoría simple, luego buscó la mayoría absoluta, todo indica que anda a la caza de la constitucional.
Meta imposible para un solo partido, aunque muy factible si se reparte en formaciones distintas, pero unificadas por la misma bandera obradorista.
Desde luego, representa un reto mayúsculo preservar la unidad entre las fuerzas tan disímbolas que hicieron posible este triunfo.
Vamos a ver si la bonhomía y la experiencia judicial le alcanzan a doña OLGA SÁNCHEZ CORDERO para permanecer en SEGOB o (como se insiste) está de paso en un cargo que parece pensado para el zacatecano RICARDO MONREAL.
Recuérdese el replanteamiento en cancillería que (antes aún de haber tomado posesión) desplazó a HECTOR VASCONCELOS para encaminar a MARCELO EBRARD.
De sobra sabemos que AMLO no está casado con las ideas. Y no de ahora, de mucho tiempo. Lo curioso es que reacomodos y reemplazos corran todavía en el plano simbólico.
Aunque la figura de AMLO ya llena todo el espacio político, necesario es recordar que aún faltan 144 días para su toma de posición.
Por si algún lector lo ha olvidado, aún nos encontramos (formalmente, al menos) bajo la administración de ENRIQUE PEÑA NIETO.

lunes, 9 de julio de 2018

Forcejeo postelectoral


Cd. Victoria, Tam. – A reserva del recuento acordado de las votaciones, el cómputo final en las nueve diputaciones de mayoría en Tamaulipas, reporta seis triunfos para la coalición encabezada por MORENA y tres para la alianza del PAN.
En la competencia por el senado, la fórmula obradorista de AMÉRICO VILLARREAL y LUPITA COVARRUBIAS aventaja por 4 mil 901 votos a la mancuerna albiazul representada por ISMAEL GARCÍA CABEZA DE VACA y MARÍA ELENA FIGUEROA SMITH.
La primera habría cosechado 610 mil 315 votos, contra 605 mil 414 de la segunda, en el entendido de que aún está pendiente el fallo del Tribunal Electoral.
Los cargos legislativos federales tienen prioridad por razones de calendario. El nuevo Congreso de la Unión, con sus 500 diputados y 128 senadores entra en funciones el primero de septiembre. Los alcaldes, como se recordará, asumen un mes después, en octubre.
Aunque ya se han dado algunos adelantos, como que MORENA impugnará el triunfo panista en Reynosa y el PAN hará lo propio en municipalidades como Madero y Güémez, donde los resultados favorecen a MORENA.
En cuanto a los nueve asientos de mayoría en la Cámara Baja, MORENA tiene la vista puesta en los distritos uno, cinco y seis, donde el PAN (o su socio formal, el MC) llevan ventaja.
El uno es de Nuevo Laredo. Aquí SALVADOR ROSAS aparece con 58 mil 338 sufragios, en apretada ventaja de 868 votos sobre los 57 mil 470 de HERIBERTO CANTÚ DEANDAR.
El cinco es Victoria, donde MARIO ALBERTO RAMOS (de Movimiento Ciudadano) tiene contabilizadas 74 mil 094 boletas a su favor, sobre las 60 mil 874 de REYNA GARZA. La delantera es de 13 mil 220.
En el seis de Mante, VICENTE VERÁSTEGUI aparece con 98 mil 253, contra 45 mil 266 de HECTOR LÓPEZ. La diferencia es de 52 mil 987 sufragios.
En la urna presidencial, ANDRÉ MANUEL LÓPEZ OBRADOR alcanzó la votación más alta de toda la historia. En números redondos, 30 millones contra 12 de RICARDO ANAYA y 9 de PEPE TOÑO MEADE.
Aunque AMLO fue desde el principio un adversario poderoso y bien posicionado, la magnitud de su triunfo se debe en buena medida a errores garrafales cometidos por sus contrincantes.
La alianza de RICARDO con PRD y MC, lejos de ayudarle, lo desfiguró, le costó una pérdida grave de identidad como opción clara de centro derecha, sostenida desde su fundación.
El experimento no funcionó. A las bases panistas les resultó difícil digerir una candidatura compartida junto a su viejo rival, el PRD, desfilando junto a personajes como ALEJANDRA BARRALES y MIGUEL MANCERA.
Otro lastre que arrastraría ANAYA fue el duro cuestionamiento que jamás le dio tregua, en torno a la forma ruda y autocrática que empleó para hacerse de la candidatura, desplazando a personajes como MARGARITA ZAVALA y RAFAEL MORENO VALLE, entre otros.
En lo personal, el exdirigente albiazul dejó constancia de inteligencia, aportó ideas frescas y un estilo informal que llamó la atención en el segmento más joven de electorado.
Es (como la propia ZAVALA reconoce) un buen polemista y pudo haber llegado más lejos (o, mejor dicho, perdido con menor ventaja) si no fuera por los errores propios de su juventud que cometió antes y durante las campañas.
Es de bisoños, de novatos, ese desplante de amenazar con cárcel a ENRIQUE PEÑA NIETO. Hasta el más ingenuo de sus asesores podría haberle dicho que esas cosas no se anuncian. Se hacen, punto.
Nada ganó y (por el contrario) dio motivos a PEÑA para atrincherarse en la postura de “cualquiera menos RICARDO”.
Es claro que el mandatario saliente prefiere un destino más parecido al de ERNESTO ZEDILLO que al de CARLOS SALINAS. El primero terminó su administración y se incorporó como alto ejecutivo del sector privado norteamericano. Nadie lo tocó.
El segundo huyó primero a La Habana y después a Dublín, para convertirse en el demonio sexenal, el perseguido por excelencia, execrado por la prensa.
Le congelaron cuentas, le encarcelaron a un hermano, le mataron otro, se divorció, hubo de formar una nueva familia y dar una larga pelea en los tribunales para defender su patrimonio que solamente recuperó parcialmente hasta década y media después.
Más cómodo, pues, como modelo a seguir, el destino de ZEDILLO.

miércoles, 4 de julio de 2018

Tamaulipas, azul y grana


Cd. Victoria, Tam. – Había cuatro urnas a disposición del electorado tamaulipeco el domingo pasado. Tres de ellas fueron de carácter nacional: presidente de la República, senadores y diputados federales. Una más en el ámbito local, los 43 gobiernos municipales.
En la esfera mayor, la entidad observó un fenómeno similar al de la generalidad mexicana. En la urna presidencial, salvo el caso de Guanajuato, el resto del mapa se pintó de ese rojo violáceo al que algunos llaman guinda (como la fruta), granate (como la gema), color vino, acaso burgundy.
En las cámaras, conocemos los resultados. A la media tarde de este martes, con el 90% del PREP computado, de 128 escaños disponibles, la coalición MORENA, PT, PES, habría conquistado 70 sillones, el Frente PAN, PRD, MC, tendría acreditados 38 y la alianza PRI, PVEM, PANAL, otros 20.
En la cámara baja, de un total de 500 curules, el obradorismo se apunta con 312 y los anayistas 128, mientras el tricolor y sus aliados alcanzaban 60.
Cifras, por supuesto, sujetas a confirmación y (acaso) ajustes menores, sin que ello modifique las proporciones del nuevo reparto legislativo que entra en vigor el primero de septiembre próximo.
Sabido es también que, en el reparto de gubernaturas, MORENA conquistó cinco: Veracruz, Tabasco, Chiapas, Morelos y la Ciudad de México.
El PAN se mantuvo invicto en Guanajuato, imponiéndose también en Puebla y Yucatán (tres en total) mientras Movimiento Ciudadano ganaba Jalisco. ¿El PRI?... ninguna.
El mapa político tamaulipeco es otra cosa. Sin considerar lo que ocurra con los cargos legislativos federales, por lo que concierne a las alcaldías, el gobernante Partido Acción Nacional (solo o en coalición) elevará su número de municipios gobernados, de 24 a 31, entre un total de 43.
Ello, amén de recuperar para la causa albiazul dos cabeceras estratégicas y enclaves priístas como son (1) el industrioso puerto de Tampico donde CHUCHO NADER derrotó a MAGDA PERAZA y (2) la capital estatal, Ciudad Victoria, con el triunfo del doctor XICOTÉNCATL GONZÁLEZ sobre OSCAR ALMARAZ.
Ciertamente, perdieron Ciudad Madero, pero se trata de un problema estrictamente local, donde hicieron sinergia (1) la estridente gestión de ANDRÉS ZORRILLA con (2) el intento fallido de bloquear la candidatura del morenista ADRIÁN OSEGUERA, dificultad que, en lugar de dañarlo, lo catapultó.
En el caso de Matamoros, necesario es recordar que el PAN no gobernaba. Era plaza del PRI, a cargo del tomasista CHUCHÍN DE LA GARZA.
Ciudad y puerto que ahora se convierte en territorio formal de MORENA, al resultar victorioso MARIO ALBERTO LÓPEZ, excolaborador (por cierto) de BALTAZAR HINOJOSA.
En esta categoría de autoridades locales, el gran derrotado es el PRI. Solo seis presidencias y (dicho en buen ranchero), ¡pura morralla!...
A saber: dos localidades de la frontera chica, Guerrero y Miguel Alemán; dos más de la sierra chiquita, San Carlos y San Nicolás; uno del centro, Abasolo y otro más del cuarto distrito, Bustamante. Y párele de contar.
Una verdadera tragedia, si consideramos que, a principios de este siglo, el priísmo tuvo operadores capaces de conquistar hasta tres carros completos consecutivos.
Para MORENA habrá cinco, los ya referidos casos de Matamoros y Madero, más Güémez, Cruillas y Díaz Ordaz. Pocos, en efecto, aunque meritorios si consideramos que es una organización que apenas obtuvo su registro como partido en 2014.
El proceso recién concluido significó también el estreno de la reforma legal que permite la reelección en las alcaldías. Varios lo intentaron, no todos pudieron.
Entre los reeleccionistas frustrados anote usted a los ya referidos OSCAR ALMARAZ (Victoria, PRI), MAGDA PERAZA (Tampico, PRI), CHUCHIN DE LA GARZA (Matamoros, PRI) y también JUAN ANTONIO GUAJARDO (Rio Bravo, PRI), por citar los más relevantes.
Por el contrario, destaca el triunfo en Nuevo Laredo del panista ENRIQUE RIVAS CUELLAR, quien logró reelegirse en una plaza difícil donde MORENA había formado un trabuco de fuerzas locales en torno a la candidatura del expriísta RAMÓN GARZA BARRIOS. También se reeligió MAKI ORTIZ en Reynosa, por las mismas siglas.
En cuanto al senado de la República, los dos titulares de fórmula principales (ISMAEL GARCÍA y AMÉRICO VILLARREAL) tienen asegurado su escaño y (como se insistió reiteradamente en esta columna) solo resta precisar cuál va por mayoría y quién por primera minoría.
En conferencia de prensa, el dirigente estatal del PAN, KIKO ELIZONDO habló como el sobreviviente exitoso de un naufragio nacional, cuando dijo que la organización albiazul afianzó sus mandos locales, señalando que Tamaulipas “fue de los pocos estados que resistieron este tsunami” representado por MORENA.
Efectivamente, más allá del reacomodo de fuerzas políticas nacionales, en Tamaulipas el PAN es gobierno, ahora con 31 alcaldías y mayoría absoluta en el Congreso local, cuya renovación está programada para el entrante 2019.
Proceso de renovación legislativa que formalmente inicia en noviembre próximo y ya desde ahora calienta motores entre el aspirantado de todos los partidos. De manera relevante, PAN y MORENA. Para allá vamos.