miércoles, 18 de enero de 2017

Policontundidos

Cd. Victoria.- La preocupación se extiende entre autoridades de los tres niveles que deberán atender la marea de paisanos camino a México en calidad de deportados por la migra americana.
La duda, entre tantas. Qué tan lejos estarán los puntos fronterizos donde se ejecute su expulsión de sus respectivas comunidades de origen que (al menos teóricamente) debieran ser también las de su destino.
Ello, ante la posibilidad real de que reincidan en la ya conocida predilección por el hacinamiento suburbano en ciudades como Tijuana, Ciudad Juárez, Nuevo Laredo, Reynosa o Matamoros.
Y es que por magras que sean las condiciones de vida en las zonas perdidas de las localidades norteñas, todo indica que en sus pueblos estarían peor.
Importa recordar que Tamaulipas se ubica por encima de la media en cuanto a distribución del ingreso, acceso a servicios y calidad de vida.
Buena parte de los ilegales proviene de regiones donde existe mayor pobreza, marginalidad, desempleo, atraso, hambre.
Son los llamados “estados expulsores” que durante décadas han aportado mano de obra barata al país vecino.
En un principio a la agricultura (pizca de tomate, algodón) y luego en el empleo urbano más modesto, albañiles, lavaplatos, jardineros, cargadores de basura.
Y aunque el orden puede variar, los especialistas señalan como primeras cinco entidades a Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Estado de México y Zacatecas.
No se quedan atrás Veracruz, Aguascalientes, Durango, Guerrero, Oaxaca y Chiapas en su contribución a la marea humana que hace a los negocios norteamericanos más rentables y opulentos.

¿PRIORIDADES?
Y bueno, ante la astringencia de recursos por la que hoy pasa nuestro país, todo indica que la discusión será amplia en torno a la distribución de los recursos.
Por ejemplo, en los contemplados dentro del Fondo de Apoyo a Migrantes, donde también los pueblos de origen están identificados como susceptibles de sostén.
Habrá que ver por ello el reparto de prioridades. Porque sabido es que, en ambos extremos, los gobernadores van a jalar fuerte la cobija.
De aquí el dilema. Cuánto dinero irá a las regiones fronterizas que recibirán el primer impacto migratorio. Y qué proporción sería necesario aplicar a sus presuntos destinos, al centro y sur del país.
Valga añadir que (por razones lógicas) los “estados expulsores” encabezan también las listas de “estados receptores” en la geografía de las remesas, el dinero que envían quienes trabajan allá.
Y aquí surge otra complicación. Las localidades más afectadas por el retorno de ilegales serán también las que podrían verse más apuradas si DONALD TRUMP logra hincar su garra arancelaria sobre los “money orders”.
Si después de leer esto usted piensa que nuestro desafío como país es complejo y multifactorial pues los golpes nos van a llegar por todas partes, sin duda tendrá razón.

SEGURIDAD
Estamos, pues, ante la perspectiva de una nación policontundida por una canasta maligna de factores que se activarían de manera simultánea dentro del plazo inmediato. A partir del día veinte.
Sinergia, ciertamente, indeseable que pondría en un brete la estabilidad social y hasta la viabilidad de México como país soberano.
La gente puede creer o no en la buena disposición del gobierno federal o en la eficacia de los gobernadores para enfrentar la emergencia.
Por encima de posturas, será necesario tomar nota de lo que representa esta nueva etapa en términos de seguridad donde también se observan preparativos.
Entre ellos, el incremento de la cuota castrense en Tamaulipas anunciado esta semana. Vienen 600 soldados más para sumarse a los tres mil que hoy tiene SEDENA distribuidos en cinco puntos estratégicos del estado.



martes, 17 de enero de 2017

Trump a la vista

Cd. Victoria.- Cuenta regresiva para el umbral político estadounidense más temido y polémico de los tiempos contemporáneos.
El nuevo jefe de la Casa Blanca ha demostrado (desde la víspera) una firme disposición a cumplir puntualmente sus promesas de reorientar la economía hacia un proteccionismo agresivo que corta de tajo inversiones considerables en México.
La presión exitosa sobre marcas como Carrier y Ford continúa ahora sobre los planes de BMW y General Motors.
La fórmula es draconiana pero muy simple, como todo lo que emprende DONALD TRUMP. Una tasa confiscatoria del 35% a los aranceles de importación para las marcas norteamericanas que hoy operan en México.
Aunque esto apenas empieza. Tampoco hay duda de que buscara renegociar el Tratado de Libre Comercio (TLC) vigente desde 1994, en términos más ventajosos para su país y lesivos para el nuestro.
En lo inmediato también habremos de sentir la anunciada repatriación masiva de ilegales cuyo impacto principal se habrá de sentir en entidades fronterizas como Tamaulipas.

LA MURALLA
Y, bueno, el centro de la expectativa, aún envuelto en cierto misterio, es cómo hará (con qué medios y recursos) para cumplir con su amenaza de construir un muro fronterizo.
El personaje ya ha repetido hasta el cansancio que México pagará la obra, aunque todavía queda por verse de dónde tomará el dinero.
Es obvio que no será del erario mexicano, al cuál no tiene acceso. Aunque sí puede intervenir en transacciones de alto volumen como las remesas que nuestros paisanos radicados en aquel país envían a sus familias.
Los cuáles, desde luego, no se quedarán con los brazos cruzados y en espera de que les arrebaten sus bienes.
Cuestión de pensar en los mil y un vericuetos por donde corre el dinero más allá de los límites fronterizos.
Y también en las posibilidades de triangulación que (a río revuelto) hoy se abren para los intermediarios de otras naciones, capaces de operar bajo formatos distintos al clásico “money order.”
Otra probable fuente de recursos para financiar dicho muro son los dineros del “Plan Mérida” que en 2016 ejerció 900 millones de dólares destinados a la zona de México y Centroamérica.
El Presidente de Estados Unidos tiene plenas facultades para cancelar el proyecto y reciclar estos recursos de manera inmediata.

LA ALIANZA
Ello mientras en Nuevo Laredo los gobernadores fronterizos convocados por FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA dieron un paso más en sus acuerdos de colaboración que buscan cerrar filas ante los efectos de la nueva política (anti) migratoria norteamericana.
El naciente bloque de mandatarios se hizo acompañar su colega morelense GRACO RAMÍREZ, a la sazón presidente temporal de CONAGO,
Amén del anfitrión tamaulipeco, la llamada Segunda Mesa de Trabajo contó con la asistencia de JAIME RODRÍGUEZ (Nuevo León), JAVIER CORRAL (Chihuahua) y KIKO VEGA (Baja California), a los que se sumó el titular de Migración ARDELIO VARGAS.
La estrategia anunciada de 12 puntos es noticia de primera plana este martes en todos los medios nacionales y locales.
En ella destaca la aquí mencionada creación de un “Fondo de Fronteridad” destinado a solventar los costos inherentes a los migrantes repatriados y en tránsito.
También el exhorto al gobierno federal para que no reduzca los Fondos de Seguridad y, por el contrario, incremente el Fondo de Apoyo al Migrante para los ejercicios 2017 y 2018.
Quedó, pues, formalmente constituida la Alianza de Gobernadores de la Frontera Norte avocada a cooperar en temas precisos como migración, crimen organizado, seguridad, costos de energía eléctrica, combustibles derivados del petróleo, carestía de productos básicos, derechos humanos, salud y vivienda.


lunes, 16 de enero de 2017

Alianza norteña

Cd. Victoria.- Al amparo de la CONAGO los gobernadores fronterizos del lado mexicano reactivan su agenda de actividades ante la inminente llegada de un mandatario hostil en la Casa Blanca, el republicano DONALD TRUMP.
Lo comenté en este espacio el miércoles 30 de noviembre pasado (“Agenda Binacional” se tituló la columna) a la luz de los primeros pasos que estaba dando el tamaulipeco CABEZA DE VACA.
Un día antes, el martes 29 de noviembre, había recibido a la embajadora saliente de Estados Unidos ROBERTA JACOBSON con quien supervisó la construcción del nuevo edificio consular en Matamoros.
La señora JACOBSON estaría luego en Nuevo Laredo el jueves primero de diciembre para dialogar con la Asociación de Agentes Aduanales, hablar ante un grupo de mujeres ejecutivas y recorrer la zona maquiladora.
Días después, el viernes 9 de diciembre, el Jefe del Ejecutivo estatal asistió a la reunión especial de gobernadores fronterizos promovida por CONAGO en Mexicali, Baja California.
Fungiría como anfitrión el panista KIKO VEGA, asistiendo el también albiazul JAVIER CORRAL de Chihuahua y el independiente de Nuevo León JAIME RODRÍGUEZ.

FIJANDO RUTA
En aquel encuentro se desgranó el acuerdo de seis puntos que hoy orienta las actividades del naciente grupo de gobernadores. A saber:
(1) Constituirse como alianza para analizar de manera integral la problemática que comparten por su condición de frontera.
(2) Replantear el modelo vigente de coordinación fiscal así como el destino de recursos federales y la creación de un fondo denominado “de fronteridad” que les permita afrontar el inminente cambio de política migratoria norteamericana.
(3) La decisión de convocar cuando sea necesario al resto de sus colegas en CONAGO para discutir estos temas.
(4) La propuesta de encauzar una discusión nacional en materia de coordinación fiscal.
(5) La necesidad de una alianza con organizaciones de la sociedad civil en ambos lados de la frontera, para encaminar con ellas, acciones, programas y recursos en la atención de migrantes.
(6) Agendar su siguiente encuentro en la ciudad de Nuevo Laredo, que tendrá lugar precisamente este lunes 15 de enero.
Así lo confirmó CABEZA DE VACA el fin de semana tras asistir como invitado especial al arranque del segundo periodo legislativo estatal.
Desde luego, entre las preocupaciones urgentes destaca la estrategia conjunta de las entidades fronterizas ante la deportación masiva prometida por TRUMP.
Y es que FRANCISCO JAVIER, como exalcalde de Reynosa ha podido observar de cerca a los mexicanos deportados que en lugar de regresar a sus pueblos y entidades de origen, deciden quedarse en la franja fronteriza.
Ello, ante la esperanza de internarse de nuevo a la Unión Americana, aunque también porque en sus pueblos no tienen una forma clara de ganarse la vida y por ello buscan cobijo en barrios marginales de las cabeceras norteñas.

EL ANTECEDENTE
En cifras del gobernador, tan solo de enero a octubre de 2016, más de 50 mil indocumentados fueron repatriados por Tamaulipas.
A la reunión de este lunes está invitado, por cierto, el polémico titular del Instituto Nacional de Migración (INM) ARDELIO VARGAS.
Funcionario que ha sido reprendido de manera recurrente por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en razón del mal trato que sus agentes propinan a indocumentados centroamericanos.
Importa subrayar que este nuevo grupo de mandatarios constituye un esfuerzo nuevo (y diferente) a la Conferencia de Gobernadores Fronterizos (Border Governors Conference) que funcionó entre 1980 y 2011.
La cuál se vino abajo por diferencias irreconciliables (mire usted) en el renglón de política migratoria entre los jefes de gobierno al norte y sur del río Bravo.

viernes, 13 de enero de 2017

¿Policía nacional?

Cd. Victoria.- La coincidencia se extiende más allá de los partidos, de CABEZA DE VACA a PEÑA NIETO. Todavía no es tiempo de sacar al ejército de las calles. Tampoco a los marinos.
La razón salta a la vista, no hay quien haga el trabajo. Ni la Policía Federal ni su disminuido apéndice la Gendarmería tienen capacidad numérica para acudir al reemplazo.
Menos aún las corporaciones estatales (sin importar cómo se llamen) y de las municipales mejor ni hablamos.
En otras latitudes del globo, las policías nacionales (gendarmerías, carabineros, guardias civiles) han asumido con éxito la responsabilidad, entre otras razones porque sus ejércitos tienen demasiada actividad fuera de sus fronteras.
En México, en cambio, hay una tradición distinta. Nuestras fuerzas armadas son definidas como ejército de paz y la más numerosa de las dependencias castrenses no se llama Secretaría de Guerra sino de Defensa. Acaso por ello la mirada de soldados y marinos está puesta en el frente interno.

PARTO FALLIDO
Se recordará que ENRIQUE PEÑA NIETO prometió en su campaña de 2012 crear una institución monumental.
Una corporación policiaca de carácter nacional bautizada desde entonces como Gendarmería y que estaría integrada, desde el arranque, con 40 mil hombres.
La visión del entonces candidato es que no esperaría a capacitar tanta gente sino que, de manera automática, trasladaría cuadros del Ejército y la Marina a ese nuevo proyecto, bajo mando civil y dependiente de Gobernación.
El modelo se importó de experiencias reconocidas en Europa y Sudamérica, como la francesa Gendarmerie National o las policías militarizadas de Colombia y Chile, adscritas todas al ministerio del interior.
Aunque algo falló. Ciertamente, SEGOB absorbió de inmediato a la Policía Federal al asumir PEÑA en 2012 y desaparecer la Secretaría de Seguridad Pública.
Pero la dichosa Gendarmería, la “gran arma civil” de cobertura republicana que daría descanso a las fuerzas castrenses jamás llegó.
Por ahí la fueron posponiendo. La anunciada reconversión (mediante simple cambio de adscripción) de efectivos militares en policías demostró ser bastante más difícil de lo que PEÑA imaginó.
Al final no pudo. Tras bastidores se filtró que los altos mandos de SEDENA y SEMAR no vieron con buenos ojos que sus muchachos fueran reubicados en una institución bajo mando civil.
No será hasta agosto de 2014 (contados 21 meses luego de asumir la Presidencia) cuando se presenta en sociedad la traída y llevada Gendarmería, reducida a una simple división (la séptima) de la ya existente Policía Federal.

VANAGLORIA INUTIL
Seguimos, pues, echando de menos esa gran arma nacional que proteja a los mexicanos de la delincuencia y permita a soldados y marinos retornar a sus cuarteles.
De nuevo vemos aquí una falla de carácter formal que se convierte en problema de fondo. Algo típico en PEÑA NIETO.
Su afán de innovar por innovar, la vanidad de dar vida a una dependencia distinta que le diera sello a su régimen (y por la cuál sería recordado) a la postre echó a perder las cosas.
Para fines prácticos, el cimiento de esa gran arma nacional en manos civiles ya existía en la corporación creada por ERNESTO ZEDILLO (enero de 1999) bajo el nombre de Policía Federal Preventiva (PFP).
Dependencia que luego fue reestructurada por FELIPE CALDERÓN (junio de 2009) y renombrada como Policía Federal (PF), sumando en ella facultades de investigación y prevención.
Pero PEÑA no supo o no quiso ver. Sin mucho ruido, sin los rimbombantes uniformes de la gendarmería y sin la fracasada (y cara) asesoría colombiana, el camino más sencillo era fortalecer a fondo la PF y punto. Así de sencillo.
Se perdió la oportunidad. Veremos que proponen los candidatos de todos los partidos en 2018.

jueves, 12 de enero de 2017

Mal y de peores

Cd. Victoria.- Reza el sentido común (y cualquier manual de autoayuda lo confirmaría) que nadie está exento de sufrir episodios aciagos, incidentes funestos o, al menos, incómodos.
La diferencia (añaden) es la forma en que reaccionamos ante ellos. De esto depende que el mal rato se acorte o se alargue, se resuelva o agrave.
Al subsecretario estatal de Medio Ambiente ROBERTO SALINAS le acaba de ocurrir una situación muy desagradable.
Percance vial que (por fortuna) solamente arroja daños materiales y contusiones menores para el interfecto. Sin pérdidas humanas que lamentar.
¿Pudo ser peor?, desde luego, si consideramos que el Ford Fusion blanco propiedad estatal que ROBERTO conducía se accidentó dos veces de manera aparatosa y su aspecto es muy cercano al de pérdida total.
Habrá que esperar el diagnóstico del Jeep Patriot asignado a Protección Civil Municipal que participó en la primera colisión.
De la palmera ya ni hablamos, aunque por ahí algún colega memorioso recordó que fue de las que sembró PASCUAL RUIZ en los primeros días de su mandato.

NOCHE DE MARTES
Se diría que fue un choque de poder a poder sobre el libramiento Naciones Unidas, por ahí de las veinte horas, minutos más, minutos menos.
Encontronazo de vehículos, estatal y municipal, incluyendo Jeep y palmera en esta segunda categoría, en calidad de parte agredida.
Es en este punto donde aplicaría el útil consejo citado en el primer párrafo. Cuando decimos que un problema se simplifica o multiplica según nuestra manera de responder al mismo.
Si el primer siniestro entra en el terreno de lo imprevisible, el segundo ya es decisión de cada quién, es decir, parte cabal del libre albedrío.
Y es aquí donde la marrana torció el rabo porque si el caballero hubiera afrontado de manera civilizada la colisión inicial, habría evitado cómodamente la segunda.
Hasta casi podemos decir que un acuerdo rápido (como tantos que hay cada día en la ciudad) ahorraría a las dos partes la presencia de autoridades y la prensa misma. Y, de paso, se habría salvado la palmera de PASCUAL.
Hay daños, pues, en dos vehículos oficiales, uno de ellos muy costoso, el Fusion blanco con el consabido logotipo de Tamaulipas, en letras azul y verde.
Misma leyenda y colores que lucía al bajar el atolondrado conductor en su camisa (también blanca y oficial) que lo identifica, a primer golpe de vista, con la administración actual.

ANDANDO FRANCO
Sobre esto último cabría recordar una vieja práctica observada en las corporaciones policíacas y (sobre todo) en el ejército.
El “andar franco” (por igual, gendarmes y soldados) significa, en su raíz germánica (frank) deambular “libre, exento de responsabilidades”, en asueto o reposo.
Los señores de las corporaciones lo saben bien porque es regla que andando “franco” deben vestir de paisano, no portar uniforme, ni placa, ni insignia ni vehículo de la dependencia.
De esta manera, en merecido goce de su descanso, pueden atender a sus familias o bien tomarse unas cervezas con los amigos, sin que nada los identifique con la institución a la que pertenecen.
Esta es otra razón por la cuál se le complicaron las cosas al funcionario arriba mencionado.
Mire usted, con copas y uniformado, en vehículo oficial, huyendo y chocando de nuevo, son demasiados descuidos para una sola noche. Con lo fácil que sería traer un “conductor designado” para casos así. Chofer, incluso.
Aunque mejor sería que en momentos así, de ostensible ingesta etílica, los señores funcionarios (y funcionarias) optasen por conducir vehículos de su propiedad.
No solamente pondrían a salvo el patrimonio del Estado sino que (por añadidura) evitarían que el logotipo oficial se viera involucrado en asuntos de nota roja.