Cd. Victoria,
Tam.- Va en serio la protesta
de los productores rurales del distrito de riego 026 en el los municipios de Mier,
Miguel Alem谩n, Camargo, D铆az Ordaz, Reynosa y R铆o Bravo.
El Bajo R铆o San Juan, ante la obcecaci贸n neoleonesa al incumplir el compromiso de trasvasar agua para riego entre las presas El Cuchillo y Marte r. G贸mez.
Es tema en medios de ambas entidades. La negociaci贸n ante CONAGUA se antoja tensa y, con justa raz贸n, incluye la exigencia de una indemnizaci贸n por da帽os y perjuicios tras la politiquer铆a de ese gobierno vecino.
Es un谩nime el acuerdo del poder legislativo en Tamaulipas en defensa de los productores agr铆colas y pecuarios.
Quienes tomaron esta decisi贸n de negar el agua a Tamaulipas (y a煤n quienes desde el vecindario la alentaron) deben saber que tiene un costo. Amerita compensaci贸n suficiente y oportuna, pagar, indemnizar.
El diputado tricolor EDGAR MELHEM propone la construcci贸n de un emisor que canalice las aguas ya tratadas de la megaurbe regiomontana a la presa tamaulipeca.
Y que adem谩s haya recursos suficientes para que inicie operaciones en 2024, a m谩s tardar. La flecha va derecha para el ingeniero GERM脕N MART脥NEZ SANTOYO, titular de CONAGUA.
Para la an茅cdota. En la hist贸rica disputa por las aguas comunes entre Tamaulipas y Nuevo Le贸n, en los lejanos a帽os noventa, el dibujante poblano JORGE CARRE脩O, cartonista estrella del semanario SIEMPRE, ilustr贸 la querella de manera magistral.
Por un lado aparec铆a el gobernador neoleon茅s S脫CRATES RIZZO ba帽谩ndose despreocupado bajo una regadera con abundante desperdicio de agua. Por otro, el tamaulipeco MANUEL CAVAZOS soportaba la resequedad con gesto estoico, sentado sobre un tapete, en humilde flor de loto, haciendo con sus manos los tradicionales mudras.
SAURIOS ESCAMOSOS
En la capital de Tamaulipas parecen reescribir cierta vieja canci贸n colombiana con una letra m谩s actual. Se va el caim谩n, en efecto, pero no para Barranquilla, ni para la guerrilla, se va por la alcantarilla.
Y no es caim谩n (me corregir谩n) es cocodrilo. La Enciclopedia Brit谩nica tiene toda una explicaci贸n al respecto, aqu铆 dejo el link, en versi贸n #NatGeo: (https://tinyurl.com/yp672uvs).
En todo caso, me gust贸 lo que dijo una vecina de Tampico donde reptiles as铆 de feroces son noticia permanente: “cocodrilo, lagarto o caim谩n, es como lagartija gigante, horrible.”
El de Victoria estaba atorado en una tuber铆a de COMAPA. Encontrarlo fue casualidad, sacarlo una odisea; hubo de intervenir Protecci贸n Civil porque (sabr谩 usted) en los protocolos modernos no cabe sacrificar a la bestia sino salvarla, para preservar la vida silvestre.
Y en verdad, la urgencia real fue proteger los equipos de bombeo. Aunque el animalito tambi茅n salv贸 la vida, es decir, fue liberado, no dijeron d贸nde ni con qu茅 rumbo.
El autor de “Se va el caim谩n”, por cierto, se llam贸 JOS脡 MAR脥A PE脩ARANDA, colombiano, coste帽o, naci贸 y muri贸 en su patria chica Barranquilla (1907-2006), ya viejo y muy cercano al siglo de vida.
Compuso otro tema igualmente famoso en los circuitos latinos de la Uni贸n Americana, “La cosecha de mujeres”, esa que (dicen) nunca se acaba.
Estuvo prohibido en Espa帽a durante la dictadura franquista. Sus inquisidores santurrones pensaban que el “caim谩n” hac铆a referencia al general铆simo. Sin propon茅rselo el autor, la melod铆a acab贸 convertida en canto subversivo.
Los de Tamaulipas son cocodrilos. Alguna vez en la #RedX (antes #Twitter) se me ocurri贸 alertar sobre la liberalidad con que se mueven estos engendros por las calles del puerto. Con lo cual me gan茅 reclamos de alto calibre que prefiero no repetir. Les temen pero los aman.
VIEJAS MISERIAS
Saldos de OTIS. A decir verdad, Acapulco ya era un gigantesco muladar por lo menos medio siglo antes del hurac谩n. Ahora, por supuesto, su parte m谩s oscura y p煤trida emerge ante los ojos de todos.
Pero ya estaba ah铆, antes incluso de que el hidalguense RICARDO GARIBAY hizo aquellas cr贸nicas de 1979. El puerto guerrerense tiene la desmesura de muchas ciudades mexicanas.
Su an谩rquico y corrupto crecimiento urbano, calles que se empalman sobre antiguas veredas ejidales, cerros por donde escurre inmundicia a cielo abierto, a falta de drenaje, directo al mar.
Es el viejo para铆so que coloniz贸 la clase media chilanga antes de saturar Canc煤n y Huatulco. El imperio de los gobernadores caciques, los FIGUEROA y la zona diamante que se disputaron a sangre y fuego las familias SALINAS y RUIZ MASSIEU.
Ya era un colosal desastre ambiental que ahora se hace visible. Y lo m谩s triste no son las lloronas que miran al horizonte mar铆timo esperando al amor que nunca regresar谩, como la canci贸n aquella de RIGO TOVAR.
Lo espeluznante son los reportes sobre saqueos programados, calculados, emprendidos por organizaciones delictivas que dispusieron hasta de los cajeros autom谩ticos. Vaya desplante de fuerza.
Mismas que hoy est谩n tomando posesi贸n de los condominios destruidos por OTIS, dejados sin vigilancia por las familias, sus due帽os o arrendatarios. Entre polic铆as que en lugar de proteger a la sociedad, ayudan a los malandros.
M谩s devastadora que el meteoro categor铆a cinco ser谩 la extrema debilidad de las instituciones estatales y municipales ante una delincuencia organizada que parece tener la situaci贸n bajo su total control. Esto es lo contundente, amenazador para el resto de la rep煤blica. Lo dem谩s ser谩, acaso, poes铆a, con pasito tropical.
El Bajo R铆o San Juan, ante la obcecaci贸n neoleonesa al incumplir el compromiso de trasvasar agua para riego entre las presas El Cuchillo y Marte r. G贸mez.
Es tema en medios de ambas entidades. La negociaci贸n ante CONAGUA se antoja tensa y, con justa raz贸n, incluye la exigencia de una indemnizaci贸n por da帽os y perjuicios tras la politiquer铆a de ese gobierno vecino.
Es un谩nime el acuerdo del poder legislativo en Tamaulipas en defensa de los productores agr铆colas y pecuarios.
Quienes tomaron esta decisi贸n de negar el agua a Tamaulipas (y a煤n quienes desde el vecindario la alentaron) deben saber que tiene un costo. Amerita compensaci贸n suficiente y oportuna, pagar, indemnizar.
El diputado tricolor EDGAR MELHEM propone la construcci贸n de un emisor que canalice las aguas ya tratadas de la megaurbe regiomontana a la presa tamaulipeca.
Y que adem谩s haya recursos suficientes para que inicie operaciones en 2024, a m谩s tardar. La flecha va derecha para el ingeniero GERM脕N MART脥NEZ SANTOYO, titular de CONAGUA.
Para la an茅cdota. En la hist贸rica disputa por las aguas comunes entre Tamaulipas y Nuevo Le贸n, en los lejanos a帽os noventa, el dibujante poblano JORGE CARRE脩O, cartonista estrella del semanario SIEMPRE, ilustr贸 la querella de manera magistral.
Por un lado aparec铆a el gobernador neoleon茅s S脫CRATES RIZZO ba帽谩ndose despreocupado bajo una regadera con abundante desperdicio de agua. Por otro, el tamaulipeco MANUEL CAVAZOS soportaba la resequedad con gesto estoico, sentado sobre un tapete, en humilde flor de loto, haciendo con sus manos los tradicionales mudras.
SAURIOS ESCAMOSOS
En la capital de Tamaulipas parecen reescribir cierta vieja canci贸n colombiana con una letra m谩s actual. Se va el caim谩n, en efecto, pero no para Barranquilla, ni para la guerrilla, se va por la alcantarilla.
Y no es caim谩n (me corregir谩n) es cocodrilo. La Enciclopedia Brit谩nica tiene toda una explicaci贸n al respecto, aqu铆 dejo el link, en versi贸n #NatGeo: (https://tinyurl.com/yp672uvs).
En todo caso, me gust贸 lo que dijo una vecina de Tampico donde reptiles as铆 de feroces son noticia permanente: “cocodrilo, lagarto o caim谩n, es como lagartija gigante, horrible.”
El de Victoria estaba atorado en una tuber铆a de COMAPA. Encontrarlo fue casualidad, sacarlo una odisea; hubo de intervenir Protecci贸n Civil porque (sabr谩 usted) en los protocolos modernos no cabe sacrificar a la bestia sino salvarla, para preservar la vida silvestre.
Y en verdad, la urgencia real fue proteger los equipos de bombeo. Aunque el animalito tambi茅n salv贸 la vida, es decir, fue liberado, no dijeron d贸nde ni con qu茅 rumbo.
El autor de “Se va el caim谩n”, por cierto, se llam贸 JOS脡 MAR脥A PE脩ARANDA, colombiano, coste帽o, naci贸 y muri贸 en su patria chica Barranquilla (1907-2006), ya viejo y muy cercano al siglo de vida.
Compuso otro tema igualmente famoso en los circuitos latinos de la Uni贸n Americana, “La cosecha de mujeres”, esa que (dicen) nunca se acaba.
Estuvo prohibido en Espa帽a durante la dictadura franquista. Sus inquisidores santurrones pensaban que el “caim谩n” hac铆a referencia al general铆simo. Sin propon茅rselo el autor, la melod铆a acab贸 convertida en canto subversivo.
Los de Tamaulipas son cocodrilos. Alguna vez en la #RedX (antes #Twitter) se me ocurri贸 alertar sobre la liberalidad con que se mueven estos engendros por las calles del puerto. Con lo cual me gan茅 reclamos de alto calibre que prefiero no repetir. Les temen pero los aman.
Saldos de OTIS. A decir verdad, Acapulco ya era un gigantesco muladar por lo menos medio siglo antes del hurac谩n. Ahora, por supuesto, su parte m谩s oscura y p煤trida emerge ante los ojos de todos.
Pero ya estaba ah铆, antes incluso de que el hidalguense RICARDO GARIBAY hizo aquellas cr贸nicas de 1979. El puerto guerrerense tiene la desmesura de muchas ciudades mexicanas.
Su an谩rquico y corrupto crecimiento urbano, calles que se empalman sobre antiguas veredas ejidales, cerros por donde escurre inmundicia a cielo abierto, a falta de drenaje, directo al mar.
Es el viejo para铆so que coloniz贸 la clase media chilanga antes de saturar Canc煤n y Huatulco. El imperio de los gobernadores caciques, los FIGUEROA y la zona diamante que se disputaron a sangre y fuego las familias SALINAS y RUIZ MASSIEU.
Ya era un colosal desastre ambiental que ahora se hace visible. Y lo m谩s triste no son las lloronas que miran al horizonte mar铆timo esperando al amor que nunca regresar谩, como la canci贸n aquella de RIGO TOVAR.
Lo espeluznante son los reportes sobre saqueos programados, calculados, emprendidos por organizaciones delictivas que dispusieron hasta de los cajeros autom谩ticos. Vaya desplante de fuerza.
Mismas que hoy est谩n tomando posesi贸n de los condominios destruidos por OTIS, dejados sin vigilancia por las familias, sus due帽os o arrendatarios. Entre polic铆as que en lugar de proteger a la sociedad, ayudan a los malandros.
M谩s devastadora que el meteoro categor铆a cinco ser谩 la extrema debilidad de las instituciones estatales y municipales ante una delincuencia organizada que parece tener la situaci贸n bajo su total control. Esto es lo contundente, amenazador para el resto de la rep煤blica. Lo dem谩s ser谩, acaso, poes铆a, con pasito tropical.