lunes, 14 de enero de 2019

AMLO, vulnerable


Cd. Victoria, Tam. Las dimensiones que ha cobrado el escándalo del huachicol y la consecuente corrupción en PEMEX, sitúan al presidente LÓPEZ OBRADOR en una posición harto delicada ante enemigos en extremo poderosos, ubicables en todas las capas sociales.
Ni es de hoy ni, tampoco, se trata de un saqueo focalizado. Por lógica, las características del problema exigieron el concurso de varias generaciones de mexicanos donde sin duda participó de manera decidida la cúpula sindical, en connivencia con técnicos, operadores y empresarios, contratistas y proveedores.
Con ellos tienen cuentas que rendir los directivos de la paraestatal y secretarios de dependencias claves vinculadas a la gestión de los hidrocarburos, como Hacienda, Energía, Economía.
Y también, por supuesto el crimen organizado al que mandos castrenses y policiales le dejaron hacer y deshacer a su antojo en ductos y refinerías, desde las administraciones neoliberales de ZEDILLO y SALINAS, pasando por la docena conservadora de FOX y CALDERÓN, hasta llegar a las dimensiones de escándalo que recién hereda el propio PEÑA.
Hoy dan la vuelta al mundo las imágenes tomadas desde helicópteros y drones, donde el saqueo hormiga congrega a multitudes. Vehículos de carga por centenares, uncidos a las venas abiertas del oro negro mexicano.
Economía parasitaria a la que hoy se califica como un PEMEX paralelo que succiona las riquezas que jamás llegan a convertirse en patrimonio nacional.
El erario paga los costos, las ganancias van a otros bolsillos. No obstante, insiste LÓPEZ OBRADOR en que los delincuentes mayores se ubican en las cúpulas, gubernamental y empresariales.

DETRACTORES
Desde luego, no es raro que VICENTE FOX relinche donde el reformismo de AMLO le afecta en el bolsillo. Si en el otoño pasado, pegó de gritos en defensa del (indefendible) método del fracking, fue porque ha sido por años intermediario, lobista, coyote, de trasnacionales a las que consigue contratos, concesiones, franquicias, a cambio de millonarias comisiones que ni siquiera reporta al fisco.
Le llegan disfrazadas de “donaciones” (por supuesto, libres de impuestos) a sus dos elefantes blancos, “Vamos México” y el “Centro Fox.” Lavanderías de postín.
Sabiendo que jamás la brinca sin huarache y que todas sus escaramuzas traen marcado el signo de pesos (dólares, euros) cabría preguntar qué parte de su diversificado esquema de negocios está siendo afectada por el actual combate del gobierno obradorista contra el saqueo petrolero.
No debemos olvidar que Guanajuato se encuentra en el corazón mismo del corredor huachicolero, donde FOX ha sido cacique en las últimas tres décadas y el PAN gobierna, de manera ininterrumpida, desde 1991.
Haciendo un recuento de los intereses que la corta estancia de AMLO en el poder ha ido afectando, hay razón de sobra para preocuparse sobre el cariz de este enfrentamiento.
Primero con los contratistas del aeropuerto cancelado en Texcoco, luego con los banqueros a los que busca revisar el monto de sus comisiones y las trasnacionales extractoras de gas shale, hoy en camino de perder sus contratos ante la negativa presidencial al fracking.
Sin olvidar a los doctores de la ley, los ministros de la Suprema Corte y sus altísimos sueldos y, ahora, con las pandillas de cuello blanco que han constituido fortunas desangrando a Petróleos Mexicanos.

MALQUERIENTES
Son muchos y muy poderosos, los delincuentes que a distintos niveles de la pirámide social están comprensiblemente molestos con ANDRÉS MANUEL.
De ahí la preocupación que no solo sus seguidores sino incluso periodistas críticos al gobierno manifiestan hacia la vulnerabilidad en que se ha colocado el jefe de la nación.
Insiste en viajar con una vigilancia raquítica, en aviones de línea, en la mayor parte de los casos, sin protección profesional.
Lo cuál el propio tabasqueño justifica con un argumento cándido que peca de irresponsable. “Me protege el pueblo”, dice muy ufano.
Desde luego, fue una decisión plausible abandonar la vida de lujo y privilegios que hasta el día 30 de noviembre pasado se daban los mandatarios mexicanos.
Por igual causó simpatía el que haya sacado a la venta la dispendiosa aeronave que FELIPE CALDERÓN mando comprar para su sucesor ENRIQUE PEÑA NIETO.
Aunque entre ello y viajar en avión de línea, el contraste lleva al extremo. Tratándose de un presidente, jamás la austeridad estará peleada con la seguridad. Podría moverse en un avión militar y de paso dejar en paz ese auto Jetta que ninguna protección le ofrece.
Desde su espacio en #Twitter, su esposa BEATRIZ GUTIERREZ MÜLLER manifestó en diciembre pasado su inquietud al respecto, al señalar que la indispensable protección se justifica porque “no es la persona sino la investidura nacional” lo que está en riesgo.
En momentos como el actual, cuando la lucha contra la impunidad, la venalidad y la corrupción parece polarizar el ánimo social, la figura del mandatario debe estar asociada a ideas y estados de ánimo como solidez, decisión, firmeza y reciedumbre. Es menester que doña BEATRIZ insista en la idea. No están los tiempos para un presidencialismo frágil.