Cd.
Victoria, Tam.- En el
tráfico de armas hay un hecho cierto. La responsabilidad es mutua. Nada nuevo
(además). Presidentes como DE LA MADRID, CALDERÓN y PEÑA lo incorporaron a su
narrativa binacional desde el siglo pasado. También la doctora.
En su matutina de este lunes, la esperada respuesta a TRUMP se orientó en tal dirección. Argumento irrebatible. Recordó CLAUDIA que el 75% del armamento usado por la delincuencia mexicana viene de Estados Unidos. Mensaje directo, si ellos hicieran su parte, las armas no vendrían de aquel país al nuestro.
Y esto es algo “en lo que Estados Unidos nos puede ayudar muchísimo”, dijo la Presidenta, para recordar al mismo DONALD otro pendiente, también de aquel lado. Disminuir el consumo de narcóticos.
Por años, la recomendación de los estudiosos se ha dividido entre combatir la oferta o reducir la demanda. Desde NIXON y su guerra contra las drogas, la respuesta mexicana ha sido colocar tal disyuntiva en el centro del debate. La raíz del problema, ¿el que vende o el que compra?
Otro detallito. Una parte sustantiva de su economía legal se fondea con dinero negro. De aquí la indisposición a terminar realmente con el negocio. Su hipocresía cuando chillan por algo que los beneficia tanto, solo para darle un manejo propagandístico y culpar a otros países, como mero pretexto intervencionista.
Pero al norte del río Bravo hay otra queja distinta. La tenencia indiscriminada de armas que aterroriza a escuelas y ciudades norteamericanas. Esa facilidad para que cualquier adolescente abra fuego con fusiles de alto poder y deje por saldo una veintena de víctimas.
AÑO
ELECTORAL
Aquí cobra vigencia la propuesta de una estrategia binacional (o multinacional, dicen). Suena bien, pero antes la Casa Blanca debiera responder por el sinuoso mercadeo de complicidades que opera en suelo americano. Para la droga que entra y las armas que salen.
Aunque el asunto, en el fondo, es eminentemente electorero. Ocho meses nos separan del próximo noviembre, el proceso que renovará toda la cámara baja (435 curules) y 35 de 100 escaños senatoriales, amén de 36 gobernadores, legislaturas estatales, alcaldes y más.
Pero lo fuerte es el Congreso. El sufragio decidirá qué partido controle al poder legislativo en la segunda mitad del régimen. Por ello TRUMP tiene prisa en lograr en el extranjero las simpatías que pierde en el plano doméstico. El costo electoral por los operativos brutales de la migra y los flacos bolsillos de la clase media.
Su lucha contra el tiempo. De aquí el empeño en asestar golpes dramáticos en Venezuela, Irán, Cuba. Más la guerra continental a los carteles anunciada en la cumbre de Miami.
Misma cuenta regresiva para los demócratas. DONALD tiene expedientes por delitos económicos, abuso sexual y los cargos que derivan del asalto al Capitolio en 2021. Ya pasó por un juicio político (Impeachment) el cual fracasó por escaso margen..
CULPAS
AÑEJAS
Pero conserva su valor contextual, como antecedente. Sobre todo hoy que el caso EPSTEIN regresó con fuerza a los tribunales, tras la avalancha de archivos que los congresistas desclasificaron. Tres de seis millones, la mitad reservada todavía.
En ello trabajan los congresistas demócratas durante las caóticas comparecencias de personajes como la fiscal PAM BONDI, a quien acusan de tachar nombres y esconder lo más sustantivo de los expedientes.
Contratacan
los republicanos durante los humillantes interrogatorios a BILL y HILLARY
CLINTON. Fea vejez, la de esta pareja. Personajes públicos que alguna vez lucieron
cierta aura de respetabilidad. Agotado el glamour, exhiben hoy lo peor de sí
mismos.
Con experiencia ambos en esta especie indigesta de reality shows desde el caso LEWINSKY, en los 90. La vida los coloca de nuevo en el banquillo de los acusados, frente a las cámaras, ante millones de espectadores.
Octogenario, al expresidente le tiembla el brazo cuando le piden leer una declaración que lo incrimina sobre sus viajes con EPSTEIN. Fotos con menores en un jacuzzi.
LAS
CLAVES
Bastante mugrero en ambos partidos, nadie se salva. Competencia de horrores para ver quien extrae y exhibe más inmundicia de su respectivo oponente. La isla de JEFFREY aún no muestra su lado más repulsivo.
Antes de noviembre, DONALD buscará sacar el mayor jugo posible a su frente externo. Al igual que el primer BUSH en 1992, cuando centró su campaña reeleccionista en temas como la primera guerra del Golfo Pérsico y el derrumbe de la URSS.
Fue entonces cuando su oponente demócrata (CLINTON, por cierto) convirtió en lema de campaña la consigna aquella de “The economy, stupid" (“es la economía”, güey) para señalar que la preocupación central de la gente era el sustento familiar y no el muro de Berlín.
Se calcula que 161 de 244 millones votarían el próximo otoño, alrededor del 52%. Es menor el atractivo de las elecciones intermedias (“midterms “) al no estar en disputa la silla presidencial.
De cualquier manera, los resultados nos dirán qué pesa más en el ánimo ciudadano, ¿Venezuela o Minnesota?... (1) La estrategia antiterrorista que derrotó a JAMENEI, o acaso (2) el terrorismo del ICE contra los migrantes. La respuesta podría venir del bando demócrata. Es el frente interno, estúpido.
BUZÓN: lopezarriagamx@gmail.com
WEB: https://lopezarriagamx.blogspot.com
En su matutina de este lunes, la esperada respuesta a TRUMP se orientó en tal dirección. Argumento irrebatible. Recordó CLAUDIA que el 75% del armamento usado por la delincuencia mexicana viene de Estados Unidos. Mensaje directo, si ellos hicieran su parte, las armas no vendrían de aquel país al nuestro.
Y esto es algo “en lo que Estados Unidos nos puede ayudar muchísimo”, dijo la Presidenta, para recordar al mismo DONALD otro pendiente, también de aquel lado. Disminuir el consumo de narcóticos.
Por años, la recomendación de los estudiosos se ha dividido entre combatir la oferta o reducir la demanda. Desde NIXON y su guerra contra las drogas, la respuesta mexicana ha sido colocar tal disyuntiva en el centro del debate. La raíz del problema, ¿el que vende o el que compra?
Otro detallito. Una parte sustantiva de su economía legal se fondea con dinero negro. De aquí la indisposición a terminar realmente con el negocio. Su hipocresía cuando chillan por algo que los beneficia tanto, solo para darle un manejo propagandístico y culpar a otros países, como mero pretexto intervencionista.
Pero al norte del río Bravo hay otra queja distinta. La tenencia indiscriminada de armas que aterroriza a escuelas y ciudades norteamericanas. Esa facilidad para que cualquier adolescente abra fuego con fusiles de alto poder y deje por saldo una veintena de víctimas.
Aquí cobra vigencia la propuesta de una estrategia binacional (o multinacional, dicen). Suena bien, pero antes la Casa Blanca debiera responder por el sinuoso mercadeo de complicidades que opera en suelo americano. Para la droga que entra y las armas que salen.
Aunque el asunto, en el fondo, es eminentemente electorero. Ocho meses nos separan del próximo noviembre, el proceso que renovará toda la cámara baja (435 curules) y 35 de 100 escaños senatoriales, amén de 36 gobernadores, legislaturas estatales, alcaldes y más.
Pero lo fuerte es el Congreso. El sufragio decidirá qué partido controle al poder legislativo en la segunda mitad del régimen. Por ello TRUMP tiene prisa en lograr en el extranjero las simpatías que pierde en el plano doméstico. El costo electoral por los operativos brutales de la migra y los flacos bolsillos de la clase media.
Su lucha contra el tiempo. De aquí el empeño en asestar golpes dramáticos en Venezuela, Irán, Cuba. Más la guerra continental a los carteles anunciada en la cumbre de Miami.
Misma cuenta regresiva para los demócratas. DONALD tiene expedientes por delitos económicos, abuso sexual y los cargos que derivan del asalto al Capitolio en 2021. Ya pasó por un juicio político (Impeachment) el cual fracasó por escaso margen..
Pero conserva su valor contextual, como antecedente. Sobre todo hoy que el caso EPSTEIN regresó con fuerza a los tribunales, tras la avalancha de archivos que los congresistas desclasificaron. Tres de seis millones, la mitad reservada todavía.
En ello trabajan los congresistas demócratas durante las caóticas comparecencias de personajes como la fiscal PAM BONDI, a quien acusan de tachar nombres y esconder lo más sustantivo de los expedientes.
Con experiencia ambos en esta especie indigesta de reality shows desde el caso LEWINSKY, en los 90. La vida los coloca de nuevo en el banquillo de los acusados, frente a las cámaras, ante millones de espectadores.
Octogenario, al expresidente le tiembla el brazo cuando le piden leer una declaración que lo incrimina sobre sus viajes con EPSTEIN. Fotos con menores en un jacuzzi.
Bastante mugrero en ambos partidos, nadie se salva. Competencia de horrores para ver quien extrae y exhibe más inmundicia de su respectivo oponente. La isla de JEFFREY aún no muestra su lado más repulsivo.
Antes de noviembre, DONALD buscará sacar el mayor jugo posible a su frente externo. Al igual que el primer BUSH en 1992, cuando centró su campaña reeleccionista en temas como la primera guerra del Golfo Pérsico y el derrumbe de la URSS.
Fue entonces cuando su oponente demócrata (CLINTON, por cierto) convirtió en lema de campaña la consigna aquella de “The economy, stupid" (“es la economía”, güey) para señalar que la preocupación central de la gente era el sustento familiar y no el muro de Berlín.
Se calcula que 161 de 244 millones votarían el próximo otoño, alrededor del 52%. Es menor el atractivo de las elecciones intermedias (“midterms “) al no estar en disputa la silla presidencial.
De cualquier manera, los resultados nos dirán qué pesa más en el ánimo ciudadano, ¿Venezuela o Minnesota?... (1) La estrategia antiterrorista que derrotó a JAMENEI, o acaso (2) el terrorismo del ICE contra los migrantes. La respuesta podría venir del bando demócrata. Es el frente interno, estúpido.
WEB: https://lopezarriagamx.blogspot.com