Cd. Victoria, Tam. En la cultura digital, notificar en las redes y con anterioridad suficiente, la emisión de un comunicado especial, posee elementos en común con la convocatoria a las tradicionales ruedas de prensa.
Si alguien lo hace es porque algo importante tiene que decir. Por eso, oiga usted, causó inquietud, curiosidad, asombro, la invitación de ANDRÉS LÓPEZ BELTRÁN para atender al pronunciamiento que el niñote cuarentón haría público a las nueve horas del martes.
Pero resulta que nada pasó, ni relevante, ni noticioso, solo la vieja narrativa de victimización, que (1) niega todo y (2) devuelve la culpa a sus adversarios. Aburrido el speech, carente de gracia, sin novedad alguna.
Ni siquiera provocó interés su deslinde respecto a los negocios de su amigo AMILCAR OLAN, argumentación floja, despreocupada. Invitación al bostezo.
Más interesante fue la especulación que causó horas antes, en las redes. “Anuncio importante”, se dijo el día anterior, al participar que habría un mensaje dirigido a: “seguidores, militancia de Morena, medios y público en general”.
Y como no se adelantó el tema, desató un interés morboso, solo de recordar que su anterior aventura por las redes fue aquella carta a DONALD TRUMP tan extravagante en su contenido que dio la vuelta al mundo.
“¿Qué sigue ahora?”, se preguntó la gente, “¿va a demandar a la Casa de los Mañosos?”... “No, tal vez nos cuente que ya le devolvieron la visa”.
Ante la hambruna de datos, creció la especulación, la fantasía en redes, medios, charlas de oficina. Al final, todo quedó en un simple parto de los montes; deslinde y contraofensiva retórica, sin novedades documentales, ni cambios visibles en su narrativa.
Resultaron más atractivas las especulaciones previas. Y también las preguntas sobre el “timing” de tal reaparición, en temporada de muertos. ¿Por qué ahora, en fecha previa a la elección gringa?
Las mismas redes lo relacionan con un audio reciente donde se insiste en vincular al junior con la investigación por el buque huachicolero de Guaymas.
SOCIO INCÓMODO
Oriundo de Villahermosa, su nombre completo es JORGE AMÍLCAR OLÁN APARICIO, amigo de ANDY y de GONZALO ALFONSO, el más discreto de los hermanos LÓPEZ BELTRÁN.
Se graduó AMÍLCAR de Ciencias Políticas en la UNAM. Instaló después un comercio de plomería y azulejos en Tabasco hasta 2018, cuando la suerte le cambió de golpe y sus empresas escalaron de forma notable al obtener contratos gubernamentales por cientos de millones.
Es el gran proveedor de balasto, la piedra triturada que se empleó para dar soporte a las vías del Tren Maya. Ha sido vinculado también a la importación ilícita de combustibles y se le ubica como especulador inmobiliario en predios cercanos a la refinería de Dos Bocas.
No hay orden de captura en su contra. Poco se sabe del expediente federal abierto por órdenes de la presidenta SHEINBAUM, pero (hombre precavido), cambió su residencia a la metrópoli alpina de Lugano, Suiza.
En tiempo récord, el vendedor de lavabos y excusados se mudó al primer mundo, para darse una vida de alta gama. La prensa lo ubicó en dicha ciudad a finales de septiembre pasado. Viéndose descubierto, abandonó la residencia con destino a Dubái. Después se le perdió la pista. Se esfumó.
No hay, todavía, acusación formal contra AMILCAR, aunque ya le están siguiendo la Fiscalía General de la República (FGR) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), guiándose por las huellas que dejan sus transferencias y movimientos financieros.
En el video de 10 minutos y 20 segundos, ANDY acepta su amistad con OLAN APARICIO, pero niega tener cualquier tipo de sociedad con él. Por igual rechazó (otra vez) algún vínculo “con el llamado huachicol fiscal”. Por supuesto, tiene derecho a defenderse, ser escuchado y recibir el beneficio de la duda
SUS EXTRAVÍOS
Se repite el diagnóstico de los observadores que antes vimos en respuesta a la misiva enviada a TRUMP al protestar por la cancelación de su visa. Como hijo de un expresidente y figura destacada del partido en el poder, le sigue haciendo falta el tan necesario coaching en materia de imagen pública.
Fue lo que más afloró la vez anterior, con el tema de la carta. Una redacción precaria, indigna de alguien de su nivel que, lejos de inspirar respeto, causó hilaridad (y abundantes memes) en la prensa internacional.
No se deja ayudar. Un buen jefe de prensa habría reducido esa carta a la cuarta parte o (mejor aún) hubiera recomendado no publicar dicha colección de sandeces.
Igual ocurre ahora con ese videomensaje de deslinde ante OLAN. Si hemos de valorar el evento por sus resultados, el fracaso es rotundo. Nada aclara y, por el contrario, reactiva las críticas contra MORENA.
Vistas las cosas con frialdad, ANDY no necesita publicidad, ni que lo mencionen siquiera. Le urge (sí) refugiarse en el bajo perfil. Le bastaría una generosa ubicación en la lista plurinominal para conseguir (sin esfuerzo) un sillón en San Lázaro y, con esto, el ansiado fuero legislativo. La inmunidad procesal.
Alguien debió decirle: ¿qué caso tiene patalear ahora?... Nomás provoca el efecto contrario, la tormenta de ataques que luego se extienden a su partido y al gobierno de la república. Malo el asunto.
Columnas anteriores:
https:lopezarriagamx.blogspot.com
Si alguien lo hace es porque algo importante tiene que decir. Por eso, oiga usted, causó inquietud, curiosidad, asombro, la invitación de ANDRÉS LÓPEZ BELTRÁN para atender al pronunciamiento que el niñote cuarentón haría público a las nueve horas del martes.
Pero resulta que nada pasó, ni relevante, ni noticioso, solo la vieja narrativa de victimización, que (1) niega todo y (2) devuelve la culpa a sus adversarios. Aburrido el speech, carente de gracia, sin novedad alguna.
Ni siquiera provocó interés su deslinde respecto a los negocios de su amigo AMILCAR OLAN, argumentación floja, despreocupada. Invitación al bostezo.
Más interesante fue la especulación que causó horas antes, en las redes. “Anuncio importante”, se dijo el día anterior, al participar que habría un mensaje dirigido a: “seguidores, militancia de Morena, medios y público en general”.
Y como no se adelantó el tema, desató un interés morboso, solo de recordar que su anterior aventura por las redes fue aquella carta a DONALD TRUMP tan extravagante en su contenido que dio la vuelta al mundo.
“¿Qué sigue ahora?”, se preguntó la gente, “¿va a demandar a la Casa de los Mañosos?”... “No, tal vez nos cuente que ya le devolvieron la visa”.
Ante la hambruna de datos, creció la especulación, la fantasía en redes, medios, charlas de oficina. Al final, todo quedó en un simple parto de los montes; deslinde y contraofensiva retórica, sin novedades documentales, ni cambios visibles en su narrativa.
Resultaron más atractivas las especulaciones previas. Y también las preguntas sobre el “timing” de tal reaparición, en temporada de muertos. ¿Por qué ahora, en fecha previa a la elección gringa?
Las mismas redes lo relacionan con un audio reciente donde se insiste en vincular al junior con la investigación por el buque huachicolero de Guaymas.
Oriundo de Villahermosa, su nombre completo es JORGE AMÍLCAR OLÁN APARICIO, amigo de ANDY y de GONZALO ALFONSO, el más discreto de los hermanos LÓPEZ BELTRÁN.
Se graduó AMÍLCAR de Ciencias Políticas en la UNAM. Instaló después un comercio de plomería y azulejos en Tabasco hasta 2018, cuando la suerte le cambió de golpe y sus empresas escalaron de forma notable al obtener contratos gubernamentales por cientos de millones.
Es el gran proveedor de balasto, la piedra triturada que se empleó para dar soporte a las vías del Tren Maya. Ha sido vinculado también a la importación ilícita de combustibles y se le ubica como especulador inmobiliario en predios cercanos a la refinería de Dos Bocas.
No hay orden de captura en su contra. Poco se sabe del expediente federal abierto por órdenes de la presidenta SHEINBAUM, pero (hombre precavido), cambió su residencia a la metrópoli alpina de Lugano, Suiza.
En tiempo récord, el vendedor de lavabos y excusados se mudó al primer mundo, para darse una vida de alta gama. La prensa lo ubicó en dicha ciudad a finales de septiembre pasado. Viéndose descubierto, abandonó la residencia con destino a Dubái. Después se le perdió la pista. Se esfumó.
No hay, todavía, acusación formal contra AMILCAR, aunque ya le están siguiendo la Fiscalía General de la República (FGR) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), guiándose por las huellas que dejan sus transferencias y movimientos financieros.
En el video de 10 minutos y 20 segundos, ANDY acepta su amistad con OLAN APARICIO, pero niega tener cualquier tipo de sociedad con él. Por igual rechazó (otra vez) algún vínculo “con el llamado huachicol fiscal”. Por supuesto, tiene derecho a defenderse, ser escuchado y recibir el beneficio de la duda
Se repite el diagnóstico de los observadores que antes vimos en respuesta a la misiva enviada a TRUMP al protestar por la cancelación de su visa. Como hijo de un expresidente y figura destacada del partido en el poder, le sigue haciendo falta el tan necesario coaching en materia de imagen pública.
Fue lo que más afloró la vez anterior, con el tema de la carta. Una redacción precaria, indigna de alguien de su nivel que, lejos de inspirar respeto, causó hilaridad (y abundantes memes) en la prensa internacional.
No se deja ayudar. Un buen jefe de prensa habría reducido esa carta a la cuarta parte o (mejor aún) hubiera recomendado no publicar dicha colección de sandeces.
Igual ocurre ahora con ese videomensaje de deslinde ante OLAN. Si hemos de valorar el evento por sus resultados, el fracaso es rotundo. Nada aclara y, por el contrario, reactiva las críticas contra MORENA.
Vistas las cosas con frialdad, ANDY no necesita publicidad, ni que lo mencionen siquiera. Le urge (sí) refugiarse en el bajo perfil. Le bastaría una generosa ubicación en la lista plurinominal para conseguir (sin esfuerzo) un sillón en San Lázaro y, con esto, el ansiado fuero legislativo. La inmunidad procesal.
Alguien debió decirle: ¿qué caso tiene patalear ahora?... Nomás provoca el efecto contrario, la tormenta de ataques que luego se extienden a su partido y al gobierno de la república. Malo el asunto.
https:lopezarriagamx.blogspot.com